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El lobby israelí en España carga contra Alfonso Rueda por su postura sobre Trump y la guerra: «Catetoland»

La Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) añade ese término ante la postura del presidente de la Xunta

Es la misma asociación que tachó de «asqueroso» al hostelero vigués que expulsó a unos turistas de su terraza

Montaje del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, con el mensaje de ACOM respecto a su intervención en el Consello da Xunta del lunes.

Montaje del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, con el mensaje de ACOM respecto a su intervención en el Consello da Xunta del lunes. / Xoán Álvarez

Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Vigo

Una publicación tan breve como malinterpretable, pero con un mensaje contundente: relacionar Galicia como «Catetoland». El mensaje ha sido lanzado por la Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) señalando al presidente de la Xunta y su postura sobre la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán. En el post en la red social X, anteriormente conocida como Twitter, recoge la intervención de Alfonso Rueda en el Consello da Xunta del lunes 9 de marzo. En el clip está la respuesta a la pregunta sobre qué opinaba de la postura de Isabel Díaz Ayuso o el Gobierno de Sánchez.

En su respuesta de casi 90 segundos el líder del ejecutivo autonómico asegura no creer «en absoluto que se estea facendo seguidismo de Trump dende o meu partido», asegurando que tienen una «postura lóxica que hai que manter neste momento». Dicha posición, según él, es la de los órganos «que nos representan a todos, sen incorrer en demagoxias» como según él está realizando el presidente del Gobierno.

Rueda iba más allá y se desmarcaba de su homóloga madrileña. «Xa o que fagan persoas concretas, terán que responder cada persoa concreta»,iniciaba antes de añadir que «non tería moito sentido enxuizar o que fai persoas determinadas que non nos representan a todos, representen ao seu ámbito ou dende logo non o que poidamos pensar no Partido Popular de Galicia», añadió.

Como muestra de estas discrepancias entre la formación popular en Galicia y la Comunidad de Madrid. En mayo de 2014 se aprobó en el parlamento gallego por unanimidad una resolución que exigía al gobierno hebreo el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas, incluyendo el regreso de los palestinos a los territorios ocupados. Aquella resolución provocó una queja del embajador en España, quien calificó de enemigos a los grupos gallegos. En septiembre, tras las multitudinarias protestas por la participación del Israel Premier Tech en La Vuelta a España, Ayuso entregó la Medalla de Oro de la Comunidad a la prueba ciclista.

Lucha contra el antisemitismo

La ACOM se define como una «Organización española que promueve la relación entre España e Israel y lucha contra el antisemitismo trabajando con gobiernos, partidos y la sociedad civil», ejerciendo como lobby del país hebreo en el nuestro. El pasado año fue una de las agrupaciones que lideró el llamamiento al boicot contra Samir Slim, hostelero vigués que expulsó a unos turistas israelís de su restaurante Mimassa. En el vídeo que se viralizó en redes el empresario de origen libanés les grita «viva Palestina libre, labbaik ya Nasrallah (estoy a tu servicio, Nasrallah)», a lo que le responden con un «fuck Palestina» mientras se alejan en dirección a la Praza de Compostela.

«Asqueroso e inadmisible», calificaba ACOM recalcando el «acento árabe» del camarero. Durante aquellos cargó también contra este periódico -llamándolo EL FALO de Vigo acusándolo de «blanquear el antisemitismo de un libanés» y alimentar discursos de odio. «Lo que empieza con los judíos no acaba con los judíos», añadía enlazando el artículo del Decano donde se recoge la versión de Sammir.

La escena de un camarero libanés echando de su local de Vigo a unos turistas israelíes: «¡Fuera de aquí; viva Palestina libre!»

Cedido

Además de desatar un torrente de solidaridad con el hostelero y su local, el caso llegó al Juzgado de Instrucción 4 de Vigo. En él tuvo que testificar Sammir ante un posible delito de odio. «En este caso los hechos que se denuncian se produjeron en el contexto de un conflicto por la prestación del servicio de hostelería y no se han aportado indicios bastantes de que las expresiones grabadas tuvieran por objeto promover la hostilidad hacia el pueblo judío, incitando al odio o a la realización de actos violentos contra sus miembros», aseguró el juez al archivar la causa en noviembre.

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