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Próximo «baile de sillas» en la administración gallega: hasta 6.000 afectados al converger un concurso de traslados y dos procesos de estabilización

Emprego Público prevé resolver los casi 2.000 admitidos por movilidad o promoción el en el primer cuatrimestre de 2026 y ejecutar la toma de posesión simultánea, coordinada con la estabilización de la Ley 20/2021 y la regularización de destinos provisionales

Una delegación de la Xunta, con trabajadores en una oficina administrativa.

Una delegación de la Xunta, con trabajadores en una oficina administrativa. / Iñaki Osorio

Elena Ocampo

Elena Ocampo

Vigo

El correo corporativo se ha convertido en termómetro. En los pasillos de las delegaciones, en el edificio central de la Xunta y en las unidades de tramitación se repite la misma escena: funcionarios que preguntan en voz baja «¿se sabe algo del concurso?».

La respuesta empieza a tomar forma: la Xunta prepara un macroconcurso de traslados que, por calendario y por «efecto dominó», apunta a ser uno de los mayores movimientos internos de los últimos años. Fuentes sindicales cifran en 1.918 las personas admitidas en el concurso y aún pendientes de puntuación definitiva, inscritas como aspirantes a movilidad o a promoción profesional. Es decir, casi 2.000 trabajadores de la escala de «corpos xerais da administración central» (desde administrativos, a personal jurídico o informático) están a la espera de conocer su resultado para optar a un cambio de plaza. Pero el fenómeno implica movilidad en cascada: hasta 6.000 puestos podrían estar afectados según las primeras estimaciones.

La Dirección Xeral de Emprego Público (DXEP) trasladó en la Mesa Sectorial de Persoal Funcionario que la resolución del concurso de traslados de la Administración Xeral llegará dentro del primer cuatrimestre de 2026, con una horquilla «previsiblemente entre finales de marzo y comienzos de abril», según la información difundida por CSIF y confirmada también en el boletín de la CIG. En paralelo, el sindicato nacionalista situó el mismo horizonte tras preguntar por los plazos en esa mesa sectorial, apuntando a que el trabajo técnico está en la fase de cerrar reclamaciones, aplicar alegaciones estimadas y culminar una revisión final. También, que lo deseable sería que los cambios se efectuaran antes del verano.

Pero el titular no es solo cuándo se publicará la resolución, sino cómo se ejecutará. Aquí es donde sindicatos y personal empiezan a hablar de «baile de sillas». La responsable de CIG-Autonómica, Zeltia Burgos, advierte —en conversación directa— de un elemento clave: la toma de posesión no se abrirá únicamente por el concurso ordinario, sino que «será simultanea» para afectar lo menos posible al servicio público y con «posteriores actos» de elección de destino definitivo para personal hoy en destino provisional y con los procesos de estabilización vinculados a la Ley 20/2021. Es decir, con los dos últimos procesos de estabilización en marcha. Esa coordinación ya aparece como marco confirmado en la información trasladada en la mesa y difundida por las organizaciones.

En la práctica, el concurso actúa como primera ficha: alguien se mueve, deja hueco; ese hueco lo ocupa otro; y así sucesivamente. Si a esa cadena se le suma la estabilización y la regularización de puestos provisionales, el reordenamiento puede multiplicarse

¿A cuántas personas afecta? El volumen exacto dependerá del cierre de baremación y del encaje final con los procesos conectados. En el entorno sindical se manejan miles de cambios, con unas 2.000 personas admitidas en la convocatoria y estimaciones de un «arrastre» muy superior al cruzarse con estabilización y otros movimientos (promoción, provisionales). . «Hasta 6000 trabajadores, grosso modo», asegura Burgos. Por ahora, la Xunta no ha publicado una cifra cerrada. Lo que sí está sobre la mesa es el calendario y la ejecución en bloque.

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