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Salud

El estrés y las adicciones hacen mella en los médicos gallegos: en dos años cuarenta se pusieron a tratamiento

La mitad de los profesionales que entran en el programa de atención al facultativo enfermo trabajan en Atención Primaria

De izquierda a derecha, los doctores Hermann Schwarz, Tomás Cobo y M.ª Isabel Moya, de la Organización Médica Colegial.

De izquierda a derecha, los doctores Hermann Schwarz, Tomás Cobo y M.ª Isabel Moya, de la Organización Médica Colegial. / OMC

Paula Pérez

Paula Pérez

Santiago

Los médicos también se enferman. La sobrecarga laboral que sufren y el estrés pueden llevarlos a sufrir trastornos mentales o a caer en adicciones, comprometiendo incluso su praxis médica. Para ello los colegios profesionales cuentan con un Programa de Atención Integral (Paime) destinado a prestar apoyo a estos doctores para su tratamiento y recuperación. Según el último balance presentado ayer por la Organización Médica Colegial de España (OMC), en los años 2023 y 2024 un total de 41 facultativos gallegos recurrieron a este servicio en busca de ayuda.

El estrés o la ansiedad son las principales causas de tratamiento, según los datos a nivel nacional, y casi la mitad de los casos afectan a médicos de Atención Primaria, nivel que sufre precisamente una mayor presión asistencial debido al déficit de profesionales. En Galicia, en todo caso, el número de facultativos que inician tratamiento por trastornos o adiciones descendió un 34 por ciento respecto al anterior período analizado.

En España el Programa de Atención a Médicos Enfermos ha prestado ya atención desde sus inicios a 10.000 profesionales. La Organización Médica Colegial hace balance cada dos años de este recurso que busca «garantizar la buena praxis médica y, en última instancia, la seguridad del paciente». Así, en 2023 y 2024 iniciaron tratamiento 1.933 médicos, de los cuales el 2,13% eran gallegos.

La mayoría de los facultativos acceden al programa de forma voluntaria y de motu propio (67%), pero hay un tercio que acuden inducidos, sobre todo por compañeros o por sus psiquiatras.

Motivos

La principal razón para entrar en el Paime son los trastornos mentales (el 85% de los casos), seguido del consumo de drogas como tranquilizantes, cannabis o cocaína (el 6,4%) o alcoholismo (3,9%). En los últimos años se aprecia un aumento de casos de adicciones a las drogas mientras bajan por consumo de alcohol.

Y, entre los trastornos mentales, la mayoría de los casos son por trastornos adaptativos, es decir, estrés, seguido de trastornos del ánimo y ansiedad.

Resulta llamativo, además, como este tipo de dolencias se ceban especialmente con los médicos de familia, que acumulan el 46,5% de los casos. El perfil medio del profesional que se ve obligado a recurrir a este programa de atención es el de una mujer menor de 50 años que trabaja para el sistema público y procede de ámbitos urbanos.

El Paime ofrece atención ambulatoria y hospitalaria especializada, pero además garantiza que los médicos reciban ayuda de forma «segura y confidencial». Se invierten en este programa 2,5 millones de euros anuales en España, una cifra que incluye consultas, ingresos, seguimiento y derivaciones. «Se debe seguir avanzando en el cuidado de los profesionales porque repercute directamente en la calidad de la sanidad. Para ello es imprescindible reforzar la red de atención ante el aumento de casos complejos: impulsar la detección precoz y la voluntariedad para acudir al programa», explica la coordinadora del Paime, la doctora Isabel Moya.

De los médicos tratados, el 71 por ciento recibe el alta terapéutica y vuelve a su trabajo. El resto dejan su empleo bien porque les dan la incapacidad permanente (8,6%), simplemente porque abandonan la profesión (7,4%) o se jubilan (4,8%).

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