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Carlos Ferrás, demográfo: «El aumento de la dispersión de casas nos avisa de que las políticas no están siendo capaces de planificar el territorio»

El experto advierte sobre el riesgo de aislamiento social y pérdida de comunidad, un problema que también se extiende por la suburbanización y que expande las ciudades y villas transformando prados y montes en nuevos solares para viviendas

El profesor de Geografía humana y Demografía de la Universidade de Santiago, Carlos Ferrás.

El profesor de Geografía humana y Demografía de la Universidade de Santiago, Carlos Ferrás. / XOAN ALVAREZ

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Elena Ocampo

Elena Ocampo

Vigo

Para el demógrafo Carlos Ferrás, el aumento del diseminado no se entiende mirando solo al rural que pierde población. «En la periferia de ciudades y villas hay suburbanización», explica: donde antes había prados y monte, hoy surgen casas nuevas y urbanizaciones que actúan como extensión residencial.

Ferrás recuerda el modelo histórico gallego: «Tradicionalmente habitamos a distancia». Pero la dinámica actual, dice, es distinta: «No es solo mantener lugares; es una urbanización del campo». Parte del crecimiento procede de viviendas fuera de lugares habitados, muchas en suelo rústico. «A veces entran por la puerta de una licencia agropecuaria y se regularizan después», apunta.

La lectura es negativa: más dispersión implica más coste por habitante en transporte, basura, sanidad o mantenimiento viario y más presión territorial. Hay además una raíz estructural: la propiedad. «Somos mayoritariamente propietarios de tierra; lo que antes se cultivaba ahora se convierte en solares». Con minifundio y arraigo, la vivienda se ‘desparrama’. «Tenemos tantos castros como parroquias», bromea. A su juicio, cada nuevo punto habitado multiplica kilómetros de redes y hace más difícil concentrar inversión pública. Y agranda la interfaz urbano-forestal, con efectos en paisaje, incendios y biodiversidad.

El riesgo final es social: aislamiento y pérdida de vida comunitaria. «Es un aviso serio de que las políticas no están siendo capaces de ordenar el sistema de asentamientos, el territorio; sigue siendo un problema abierto», concluye.

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