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Cinco concellos de Galicia no llegan siquiera a los 4 vecinos por kilómetro cuadrado

Con esta densidad de población tan baja no llegan a la cifra media de Islandia, considerada el estándar europeo de la soledad

Una aldea de Lugo afectada por la despoblación

Una aldea de Lugo afectada por la despoblación / Eliseo Trigo

X. A. Taboada

X. A. Taboada

Santiago

Cuando en Europa se busca una referencia de lo que es el vacío demográfico, se suele recurrir a Islandia. Representa un caso singular debido a su bajísima densidad de población, una de las más reducidas del continente debido a las duras condiciones naturales del país, como el clima frío, la actividad volcánica, los glaciares y la escasez histórica de tierras fértiles. Eurostat recoge que este país —que no pertenece a la UE— cerró 2023 con una densidad media de 3,8 habitantes por kilómetro cuadrado. Se le considera, por esta razón, el estándar europeo de la soledad.

Pues resulta que en Galicia, cuyas condiciones geográficas y climatológicas nada tienen que ver con Islandia, también hay territorios que se pueden encuadrar en esta definición de vacío demográfico por su muy escasa población en relación a la superficie del término municipal, ya que ninguno de ellos, según los datos del IGE, llega a esa frontera de los 3,8 habitantes por kilómetro cuadrado. Son tres ayuntamientos de Ourense (Chandrexa de Queixa, Vilariño de Conso y A Veiga) y dos de Lugo (Muras y Negueira de Muñiz), dos de las provincias que más problemas de relevo generacional y envejecimiento arrastran de España.

Los tres municipios de Ourense son los que peores registros presentan. En el de Vilariño, la densidad de población es de solo 2,6 habitantes por kilómetro cuadrado. Le sigue Chandrexa con 2,9 y A Veiga se coloca con 3,2 vecinos. En los de Lugo, la situación solo es un poco mejor, pues Negueira de Muñiz se queda en 3,3 habitantes y Muras, en 3,7.

Si se pone el listón un poco más alto, en 10 personas por kilómetro cuadrado, entonces se suman otros 24 concellos, todos ellos pertenecientes a estas dos provincias.

No obstante, esta desertización demográfica no es extensible a toda Galicia, aunque sí es cierto que cada año avanza un poco más en las dos provincias orientales de la comunidad. La densidad media de Galicia es, según los datos del IGE, de 91,2 habitantes por kilómetro cuadrado, destacando cuatro ayuntamientos por su alta concentración de residentes, con más de 1.000 vecinos.

A la cabeza se sitúa, obviamente, A Coruña, por ser uno de los municipios urbanos más pequeños de España: asciende a 6.419. Con menos de la mitad de esa densidad figura Vigo, un municipio con más población, aunque también mucho más extenso (2.682). El cuarto concello es la ciudad de Ourense, con 1.233, y en el tercer puesto se ha colado sorprendentemente un concello de carácter rural. Se trata de Burela, que no llega a los 10.000 habitantes, pero la razón de figurar en el podio es que es un municipio con una extensión muy pequeña.

Con el fin de dinamizar la población, la Xunta impulsa varios programas a lo largo del año. Precisamente, ayer, la Consellería do Medio Rural publicaba una convocatoria de ayudas para la prestación de servicios básicos locales que propicien la revitalización del tejido productivo y la fijación de población en áreas rurales, dotadas con un presupuesto de cinco millones de euros al amparo del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027. Esta nueva línea forma parte de la apuesta de la Xunta por impulsar la recuperación demográfica y la creación de condiciones de vida de calidad en el rural.

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