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Los jefes de las Urgencias se rebelan ante el «riesgo de colapso» y piden más personal

Lo achacan a demoras de hasta tres semanas para ir al médico de familia y lamentan convertirse en «depósitos de pacientes»

Pacientes en los pasillos del Hospital Álvaro Cunqueiro esta semana.

Pacientes en los pasillos del Hospital Álvaro Cunqueiro esta semana.

Paula Pérez

Paula Pérez

Santiago

Después de apaciguarse los ánimos en Atención Primaria donde el Plan de Recursos Humanos levantó en armas a los sindicatos, se abre un nuevo frente para el Sergas en el ámbito de las Urgencias hospitalarias. Los coordinadores del servicio de emergencias de 12 hospitales suscriben un comunicado conjunto en el que alertan del «riesgo de colapso» por la falta de profesionales, los continuos retrasos en la subida a planta de enfermos que convierten a Urgencias en «depósitos» de pacientes y las «dilaciones» para conseguir una cita en el centro de salud que empujan a muchas personas a acudir directamente al hospital en busca de una atención urgente.

Los jefes de las Urgencias denuncian que sufren «una situación de sobrecarga asistencial y falta de drenaje» que se acentúa aún más en estas fechas debido a los casos de gripe e infecciones respiratorias. En el Hospital Álvaro Cunqueiro esta misma semana se podían ver camillas con pacientes en los pasillos, mientras que en el Complejo Hospitalario de Santiago a lo largo de la mañana del 9 de enero se llegó a contabilizar a 41 enfermos graves atendidos en los corredores de acceso y zonas limítrofes del servicio de urgencias.

En todo caso, los responsables de los servicios de emergencias no culpan a la gripe pues advierten que ya fueron capaces de dar respuesta a la pandemia de covid «a pesar de las dificultades» sino que ponen el foco en «la situación de las plantillas» y en el aumento de la actividad en Urgencias.

«Hubo un aumento de atenciones del 30 por ciento con respecto a la situación previa a la pandemia, batiendo récords históricos año tras año», explican los responsables del servicio. «Esto evidencia que somos los garantes de la accesibilidad y de la equidad del sistema sanitario, la población lo sabe y acude a quien le da respuesta a sus necesidades», añaden.

El problema es, a su juicio, «la falta de profesionales», a lo que se suma que la especialidad de Medicina de Urgencias se acaba de implantar y la primera promoción de residentes aún empieza este año, de manera que habrá que esperar hasta que se incorporen.

Fatigados y hastiados

Esto les obliga, según denuncian, a realizar «autocoberturas, cada vez con mayor dificultad», de bajas, vacaciones, reducciones de jornada o permisos. «Lo que aumenta la carga de trabajo en horas a los profesionales que están absolutamente fatigados y hastiados», avisan.

A esto se añade la acumulación de pacientes en Urgencias debido a los «continuos retrasos en el ingreso de los pacientes desde este servicio hacia la planta de hospitalización». Los responsables de emergencias denuncian que esto «dificulta aún más su trabajo» y supone «una afrenta a la intimidad y dignidad de los pacientes además de un riesgo para su seguridad». «Se están convirtiendo las Urgencias en almacenes de pacientes y comprometiendo la asistencia a la patología emergente», se quejan. En esta situación, alertan que los profesionales están acercándose «al límite del agotamiento físico y mental con los servicios al borde del colapso».

Pero lo que ocurre en Urgencias deriva también de la crisis que sufre la Atención Primaria y que ya a finales del año pasado obligó a la Consellería de Sanidade a sentarse a negociar con los sindicatos y sociedades médicas para frenar las jornadas de huelga anunciadas en protesta por un Plan de Recursos Humanos que, a juicio, de los representantes de los profesionales no ponía solución al déficit de personal ni a la sobrecarga que sufren.

Los coordinadores de Urgencias reclaman que los centros de salud asuman su papel en el primer escalón asistencial y la atención continuada. «Es inaceptable como organización y como sociedad que haya tiempos de respuesta en este nivel asistencial que lleguen hasta las tres semanas de dilación», critican.

Arrimar el hombro

Advierten además que no es un problema de falta de médicos: «existen recursos humanos, pero se deben articular medidas». «Es el momento de que todos arrimemos el hombro. Es nuestro deber y obligación como sanidad y servicio público», concluyen.

El manifiesto cuenta con el apoyo de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias en Galicia (Semes) y lo suscriben los coordinadores de Urgencias de los hospitales de A Coruña, Santiago, Ferrol, Barbanza, Virxe da Xunqueira en Ferrol, Lucus Augusti en Lugo, Monforte, Ourense, Verín, Álvaro Cunqueiro en Vigo, Pontevedra y O Salnés.

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