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El «caso Tomé»: el PSdeG en vilo ante un final de crisis incierto

La confesión de Besteiro de que sabía ya en octubre de un supuesto acoso sexual de Tomé acrecienta el temor en las filas socialistas | La resolución del caso está en manos de las denunciantes si contradicen al líder gallego y de Pedro Sánchez

José Ramón Gómez Besteiro, en la rueda de prensa ofrecida en la tarde de este viernes por el caso Tomé.

José Ramón Gómez Besteiro, en la rueda de prensa ofrecida en la tarde de este viernes por el caso Tomé. / Xoán Álvarez

Irene Bascoy

Irene Bascoy

Vigo

El supuesto acoso sexual a varias mujeres por parte de José Tomé y la gestión que la dirección gallega del PSOE ha hecho del escándalo han abierto en canal al socialismo gallego. La resolución de la crisis es incierta y mantiene a los dirigentes socialistas en vilo. ¿Por qué? Porque no controlan el relato y no controlan la información. Las que marcarán el final de esta crisis serán las víctimas y Pedro Sánchez. Las denunciantes, si están dispuestas a dar un paso adelante y desvelar las conversaciones con los dirigentes del PSdeG, con una versión que contradiga y desmonte la versión oficial del PSdeG. Cargos socialistas temen que haya guasaps y audios que dejen a los pies de los caballos a alguno de los dirigentes implicados en este caso: el propio secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, la secretaria de Organización del PSOE gallego, Lara Méndez, y la número dos del partido en la provincia de Lugo, Pilar García. No descartan que rueden más cabezas, aparte de la de Tomé.

Pedro Sánchez también es crucial en la resolución de esta crisis. El PSOE está asfixiado por los casos de acosos de sexual y en el caso Salazar forzó la dimisión del propio denunciado, pero también de Antonio Hernando de su puesto de asesor en Moncloa por sabiendo de las denuncias no haber hecho nada. La gestión de la dirección gallega está en cuestión y la pregunta es si el presidente del Gobierno querrá dar ejemplo e imponer un cordón sanitario en torno a él. ¿Habrá un Antonio Hernando en Galicia?, se preguntan nerviosos en el PSdeG.

 Las explicaciones de José Ramón Gómez Besteiro el viernes no han servido para tranquilizar el partido. Al contrario, el temor se ha acrecentado por las bandazos del secretario xeral que durante días mantuvo que nada sabía, aunque ya había trascendido que había víctimas que en el canal de denuncias interno del PSOE sostenían que él, Lara Méndez y Pilar García habían sido informados de los supuestos abusos. Hubo que esperar al viernes para que Besteiro admitiese que sí conocía desde octubre un caso por una tercera persona pero como no había denuncia formal nada se hizo, tras hablar con Tomé dos veces y que éste negara los hechos. La decisión de apartar a Tomé se tomó cuando el caso saltó a la opinión pública y según Besteiro supieron que ya había denuncias en el canal interno de denuncias del partido.

Tomando distancia con Besteiro

Que las explicaciones del líder de los socialistas gallegos no convencieron en el partido se demuestra con la dimisión de la secretaria de Igualdad del PSOE, Silvia Fraga. Quiso desvincularse para no quemarse por una gestión, en la que además denuncia no la implicaron, pese a su responsabilidad orgánica en la dirección del gallego. El relato que Fraga ha hecho de su paso por la ejecutiva gallega es demoledor para el marchamo feminista del que tanto presume el PSOE. También ha tomado distancias Inés Rey, la alcaldesa de A Coruña, desde el primer día. Primero urgiendo soluciones cuando la ejecutiva gallega optaba por el silencio, después considerando insuficientes las medidas y por último respaldando a Silvia Fraga, con un tuit en el que aplaudía “su coherencia” tras anunciar su dimisión. Sin olvidar a los alcaldes y otros cargos del PSOE de Ourense y el regidor de Ames, que exigen dimisiones para los cómplices de Tomé.

No ha habido un cierre de filas entorno a Besteiro y su equipo y ellos interpretan que los críticos y descontentos con su labor están utilizando la crisis para atacar y debilitar al secretario xeral. Incluso hay quien piensa que hay opositores a Besteiro que han orquestado esta campaña, dando a conocer a los periodistas los supuestos casos de acoso por parte de Tomé.

Si el objetivo fuese forzar la salida de Besteiro de la dirección del PSdeG, la pregunta sería ¿tienen un relevo pensando?. ¿Habrá alguien con ganas de tomar las riendas de un partido fracturado, tercera fuerza en la oposición y salpicado por los escándalos en Madrid?

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