El cambio climático amenaza el sector forestal gallego: en juego miles de empleos y 2.400 millones de euros anuales
Un informe del Gobierno central advierte de que Galicia será la comunidad más afectada dado que concentra el 53% de la producción de madera de toda España

Dos trabajadores durante un tala forestal. / Pablo Rojo

«Los recursos naturales se ven comprometidos por el cambio climático. Esto tiene repercusiones significativas en múltiples sectores socioeconómicos como el turismo, el sector agroalimentario, y la propia salud humana y afecta especialmente a comunidades dependientes de estos recursos». Esta es una de las conclusiones del último estudio realizado por el Gobierno central sobre los efectos del cambio climático, que pone el foco en Galicia en una de las consecuencias del calentamiento global, la relativa a la afección a los bosques, siendo como es la comunidad gallega la principal proveedora de madera del Estado, con el 53% de la producción total. En este caso, el informe vaticina la pérdida de miles de empleos por el impacto del cambio climático en el sector forestal gallego, que genera un negocio anual de unos 2.400 millones de euros.
A ello se suma, como agravante con carácter general, que el hábitat rural es más sensible a las alteraciones de las condiciones de su ecosistema; y Galicia es un territorio con un elevado componente rústico.
«Las ciudades suelen contar con una infraestructura más robusta (hospitales, infraestructuras de transporte...) lo que hace que puedan responder con mayor facilidad a algunas amenazas. Por otra parte, en las zonas rurales se concentran sectores altamente sensibles al cambio del clima (agricultura, ganadería, silvicultura). Existe una mayor dependencia de los recursos naturales lo que aumenta la vulnerabilidad de estas poblaciones frente a procesos como el aumento de la erosión del suelo, la pérdida de biodiversidad o los cambios en los patrones de precipitación», se recoge en la ‘Evaluación de Riesgos e Impactos derivados del Cambio Climático en España (ERICC-2025)’, desarrollada entre 2023 y 2025 por el Ministerio para la Transición Ecológica y que constituye «el primer ejercicio integral a escala nacional» orientado a identificar y caracterizar los riesgos asociados para el conjunto del país y en el que también se identifican los peligros, cuando estos son singulares en un territorio, que acechan a las distintas comunidades autónomas.
En el caso del sector forestal, su productividad está condicionada en gran parte por la temperatura y las precipitaciones y el cambio climático conllevará a largo plazo «perturbaciones extremas» con mayor ocurrencia, como sequías prolongadas, olas de calor, lluvias torrenciales, grandes incendios y ataques de plagas y enfermedades, «lo que podría afectar de manera negativa a los aprovechamientos».
Las cifras del sector
Actualmente, la superficie forestal española alberga un total de 1.175 millones de metros cúbicos de madera con corteza, cuya venta anual supera los 1.000 millones de euros y supone aproximadamente un 0,1% del PIB nacional.
Sostiene el informe que el impacto económico será «limitado» dado lo que significa dentro del PIB, pero que, sin embargo, «se estima que decenas de miles de personas empleadas en el sector forestal podrían verse afectadas», sobre todo en los territorios en los que se concentra la producción de madera: Galicia con el 53% del total, seguida de Castilla y León, País Vasco y Asturias (que representan el 28% en conjunto).
Aunque el sector maderero dentro del PIB español apenas supone el 0,1%, para Galicia su importancia es mucho mayor. En el año 2024 de cortaron casi 9,5 millones de metros cúbicos de madera por un importe de venta de casi 300 millones de euros, pero que una vez procesada, la cifra de facturación de la industria forestal en su conjunto ronda los 2.400 millones de euros anuales.
A noviembre de 2024, sector contaba con 19.000 afiliados en la Seguridad Social; una cifra a la que habría que añadir los profesionales autónomos y los que tienen la afiliación vinculada a alguna de las actividades restantes de la cadena como la producción de energía, el transporte o la construcción.
El volumen de cortas ha tenido una tendencia al alza durante los últimos 20 años en España debido a un aumento de la productividad en los bosques durante el siglo pasado y comienzos de este a consecuencia del efecto fertilizador del aumento del CO2 atmosférico, así como del alargamiento de la estación de crecimiento que provocan unas temperaturas más altas, pero que ahora ya podría estar disminuyendo como consecuencia de las nuevas condiciones climáticas.
Se prevé, por ejemplo, que el eucalipto globulus podría aumentar «significativamente» en el interior de Galicia a partir de 2050 por el calentamiento global, pero se reduciría considerablemente, en cambio, la productividad de los pinos radiata y pinaster.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Xunta autoriza por primera vez repoblaciones de pino francés para elevar la producción
- La Xunta estrena este año la evaluación de diagnóstico digital con 45.000 alumnos
- Medio Rural busca relevo para evitar el abandono de explotaciones agrarias: ya facilitó tres traspasos
- Las variedades de pino francés podrían crecer hasta un metro más en Galicia, según un estudio
- De Galicia a África a precio de saldo: billetes de avión desde solo 25 euros para cambiar de continente
- «Con Groenlandia está en juego el futuro»
- Los jefes de las Urgencias se rebelan ante el «riesgo de colapso» y piden más personal
- La Fiscalía, sobre las inspecciones en residencias en Galicia: «Podría pasar por la cocina y abrir una nevera»