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La Xunta vigilará los menús escolares de los centros privados y concertados

Sanidade prevé finalizar este año la ronda en la pública, de la que extrae un balance «muy positivo» | Censará las máquinas expendedoras y las cafeterías de colegios e institutos

Caldo de gloria servido en el CEIP Igrexa de Candeán, en Vigo. |  Alba Villar

Caldo de gloria servido en el CEIP Igrexa de Candeán, en Vigo. | Alba Villar

Carmen Villar

Carmen Villar

Santiago

Cada día se sirven en Galicia alrededor de 116.000 menús. en un millar de colegios e institutos gallegos. Solo en los centros públicos, los escolares que dependen de esos alimentos rondan los 74.000. De hecho, el servicio de comedor escolar es el programa que más fondos absorbe de los 133 millones de euros que la Xunta destina este curso al apoyo de estudiantes y de sus familias. Desde 2021 la Consellería de Sanidade vela por la calidad de lo que se sirve en esas instalaciones, pero, lo que hasta ahora eran solo recomendaciones, pasan a ser obligaciones con el real decreto aprobado por el Gobierno en abril, y las autoridades sanitarias gallegas asumen el reto de realizar esa supervisión.

Según explica la Dirección Xeral de Saúde Pública, los objetivos para este curso del Programa 16, que es como se denomina la iniciativa destinada a «garantizar una oferta alimentaria saludable y equilibrada» en los centros escolares gallegos, son «consolidar y expandir» el programa. Por un lado, se prevé completar la evaluación del 100% de los centros públicos, incorporando los 61 que faltan, tras pasar revista ya a 624.

Pero, además, la Xunta abrió ya el plazo para incorporar a 265 centros privados y concertados, que enviarán, en una primera fase, la documentación que permita valorar su «situación nutricional».

Como explicó en una jornada específica Uxía Rodríguez Lavandeira, técnica del Servizo de Estilos de Vida Saudables e Educación para a Saúde de la Dirección Xeral de Saúde Pública, aunque el programa nació para homologar los alimentos servidos en comedores escolares en todo el país, la publicación del real decreto en abril impone «obligaciones concretas» y sanciones y «refuerza el papel del control oficial», una tarea que la Administración gallega se tomará en serio y para la que elaborará un protocolo que unifique metodologías y herramientas.

En última instancia, como recordó la experta, la intención de Saúde Pública es «colaborar» con los centros educativos para que estos se conviertan en lugares que promuevan una cultura alimentaria saludable y «cumplan los máximos estándares de calidad nutricional». En esa línea, tras examinar las fichas de los menús, Sanidade contempla visitas cuando «el riesgo» sea más alto para realizar un «acompañamiento».

El Programa 16 no solo pasa revista a comedores, sino también a cafeterías y máquinas expendedoras. En esa área, la Xunta prevé comenzar realizando un censo para realizar una evaluación específica el próximo curso.

Verdura y pescado, los puntos fuertes de los comedores gallegos

La evaluación realizada hasta ahora por la Xunta en los centros escolares públicos se ha saldado con «resultados muy positivos», asegura Uxía Rodríguez. Entre los deberes que el Programa 16 les pone a los colegios está el servir al menos una ración de hortalizas como primer plato semanal; una ración de pescado o una ración de carne blanca y, por el contrario, no pasarse de cuatro raciones de carne roja o de tres platos precocinados cada mes o de dos raciones semanales de fritos.Todos los colegios gallegos analizados en 2024-25 cumplen con la dosis de hortalizas y con la de pescado y prácticamente todos limitan los fritos y los precocinados, aunque son menos (86%) los que ofrecen como mínimo carne blanca una vez por semana. Rodríguez indicó que, en cereales integrales, presencia de agua como única bebida y consumo de aceite de oliva y de girasol alto oleico, los resultados «aún no son del todo los esperados».En España, el 78,5 % de los comedores escolares evaluados cumplen con el 75% de los criterios consensuados en las frecuencias mínimas recomendadas de alimentos, mientras que en Galicia el cumplimiento es ligeramente inferior, del 77%. En todo caso, la experta indicó que el grado de ejecución de las sugerencias en la comunidad va en aumento. El curso anterior, por ejemplo, solo un 30,4% cumplía con el 75% de las frecuencias, menos de la mitad.

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