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Las carreras pierden casi la mitad del alumnado matriculado desde 2000

Las universidades gallegas son las segundas que más acusan el retroceso en los grados

En compensación, los estudiantes de máster se incrementan un 20% en una década

Homenaje al alumnado con mejores notas en la PAU.

Homenaje al alumnado con mejores notas en la PAU. / Pablo Hernández Gamarra

Carmen Villar

Carmen Villar

Santiago

En el año 2000, en los albores del nuevo milenio, las universidades gallegas vivían su edad de oro, si ese concepto se mide en términos cuantitativos. El curso que finalizaba entonces sumaba casi 99.000 inscritos, el récord, aunque en el mes de octubre el siguiente curso ya arrancaba con 95.670. Un cuarto de siglo después, esa cifra se ha desplomado hasta casi la mitad, condicionada por la demografía y por la competencia con otras alternativas ahora de moda, como la FP.  

Así, según una estadística del Ministerio de Universidades, en 2024-25 figuraban inscritos en algún grado ofertado por los campus gallegos, en datos provisionales, un total de 50.527 alumnos, un 47,1% menos que los anotados en el curso 2000-01. El descenso en esos 25 años es el segundo más acusado de España, porque Asturias llegó a perder en ese mismo período a 53 de cada cien alumnos.

Precisamente Asturias y Galicia son las dos comunidades más envejecidas del país o, en su lectura opuesta, con menos población joven, los potenciales destinatarios de esa educación superior. Sin embargo, como recoge la Xunta en el Plan Galego de Financiamento Universitario 2022-2026, la caída de estudiantes en los campus no deriva solo de una cuestión demográfica, sino también del auge de la FP. Así lo constata el documento, que señala que «la bajada demográfica y la competencia con la FP continuarán a presionar negativamente la matrícula universitaria», y augura que «el alumnado gallego matriculado en grado tenderá a disminuir en los próximos años». De hecho, las universidades en general, no solo las gallegas, están haciendo lo posible por reinventarse y ofrecen formación a lo largo de la vida, con microcursos, además de lanzarse a la captura del alumnado internacional. 

Tendencia

Aun así, pese al retroceso registrado cuando se analiza la evolución global en 25 años, la tendencia al descenso se ve alternada con momentos puntuales de recuperación. De ese modo, en 2024-25, con la última información difundida por el Gobierno central, el alumnado de nuevo ingreso en Galicia alcanzó el máximo de la década, con 13.351 inscritos. No obstante, en el curso actual, con datos de la CiUG tras finalizar todos los llamamientos de inscripción, la cifra de estudiantes que ha comenzado una carrera retrocede y se queda por debajo de los 12.000. Son unos 1.400 menos.

El descenso afecta a los estudiantes de grado, que son los que después pueden o no proseguir en los campus con posgrados o doctorados. Sin embargo, los que eligen cursar esa formación posterior ayudan a paliar el descenso que sufren las carreras. En los másteres, la matrícula creció un 20% en diez años y en doctorado, un 34%. Incluyendo las tres etapas, los universitarios gallegos llegarían a los 62.000, un 34,5% menos que en 2000. Con todo, en el indicador global de estudiantes inscritos, Galicia repite podio con Asturias en caída porcentual de alumnado, frente al dato general del sistema universitario español, que gana un 17,5 por ciento.

Este curso solo quedaron 433 plazas sin cubrir

Galicia ofertaba este año en sus tres universidades públicas 11.766 plazas de nuevo ingreso para cursar alguno de sus grados. Ya finalizado el proceso de matrícula, que abarca varios llamamientos, los jóvenes que se estrenaron este curso en los campus gallegos ascienden a 11.941, según datos facilitados por la CiUG. Ese plus sobre el umbral teórico de alumnado se debe a que hay aspirantes que coinciden en las notas de corte y todos ellos son admitidos. Ese extra hace que el porcentaje de ocupación en las aulas, en general, sea del 101,5%.

Aun así, de la oferta inicial quedaron 433 vacantes sin cubrir, que se reparten entre 33 carreras. La Universidade de Santiago concentra más de la mitad, con 14, y también la mayoría de vacantes —185, el 62,7% de ellas en el campus lucense—. A la Universidade de Vigo le ‘sobraron’ 105 huecos, 66 de ellos en Vigo, 37 en Ourense y 2 en Pontevedra.

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