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Tres testamentos en dos décadas para proteger a su hija: «Es un blindaje por si uno de los dos ‘pierde’ la cabeza»

Joaquín y Maribel firmaron tres testamentos en dos décadas para proteger a su única heredera

Firma de un testamento enel despachode un notario.

Firma de un testamento enel despachode un notario. / Ricard Cugat

A Coruña

Joaquín y Maribel, un matrimonio coruñés, han pasado por tres testamentos a lo largo de su vida con el objetivo de garantizar siempre la seguridad de su hija, que ahora tiene 21 años. El primero lo redactaron cuando Noelia era menor de edad: en él nombraron como tutora a su tía, para que se hiciera cargo en caso de que a ellos les ocurriera algo. El segundo llegó cuando la hija alcanzó la mayoría de edad, momento en el que decidieron testar en favor de la pareja.

El tercero lo firmaron hace apenas seis meses, tras reflexionar sobre situaciones que pueden darse en cualquier matrimonio —cuando uno de los dos «pierde la cabeza» o se deja influir por terceras personas— y que podrían poner en riesgo el patrimonio familiar. «Queríamos blindar a nuestra hija por si alguno de nosotros no actuaba con claridad en el futuro. Nunca se sabe qué puede pasar si alguien entra en tu vida y trata de apartarla de lo que le corresponde», explican. Con esa idea decidieron adelantar la herencia de la vivienda familiar, una de las tres propiedades que poseen, dejándola ya en vida a su hija pero reservándose el usufructo mientras vivan. El resto de los bienes —una casa en una aldea de A Costa da Morte y un bajo en el centro de A Coruña— figuran en testamento: repartidos al 50% entre la hija y el cónyuge superviviente en caso de fallecimiento de uno de ellos. «Lo único que buscamos es la garantía de nuestra hija, blindarla frente a cualquier imprevisto», resumen Joaquín y Maribel.

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