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Sanidade advierte que en 2029 habrá 244 vacantes de médico de familia

Ahora suman casi 100 las plazas sin cubrir en los ambulatorios

La situación mejorará a partir de 2030 pues los facultativos que acabarán su formación ya serán más que los que se jubilan

José Ramón Parada (gerente del Sergas), Gómez Caamaño, la secretaria xeral, Natalia Lobato y Mar Pousa, de Recursos Humanos

José Ramón Parada (gerente del Sergas), Gómez Caamaño, la secretaria xeral, Natalia Lobato y Mar Pousa, de Recursos Humanos / FdV

Paula Pérez

Paula Pérez

Santiago

«Hay una necesidad ineludible de dar respuesta al déficit de médicos de familia». Así lo advierte el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, para justificar las propuestas recogidas en el Plan de Recursos en Atención Primaria, que han indignado a sindicatos y colectivos médicos. La situación preocupa, sobre todo a corto plazo. Ahora mismo en los centros de salud hay un centenar de plazas vacantes de facultativos. Pero la situación se irá agravando año tras año hasta tocar techo en 2029 cuando los ambulatorios alcancen las 244 plazas sin cubrir. A partir de ahí, los profesionales que terminen su formación y se incorporen al Sergas ya superarán a los que se jubilen. Las vacantes no desaparecerán de repente pero sí podrán ir reduciéndose poco a poco.

Los datos de la Consellería de Sanidade atestiguan que no faltan médicos en general, pero sí hay un déficit importante en medicina de familia. ¿Y a qué se debe? Probablemente a una mala planificación sanitaria. Las plazas para formar a médicos residentes y que adquieran la especialidad —requisito indispensable para trabajar en el sistema público— fueron durante años insuficientes para que salieran al mercado los profesionales necesarios para cubrir las jubilaciones. El Sergas calcula que fue en 2021 cuando empezaron a quedar plazas vacantes por falta de relevo.

Según sus estadísticas, en una década el número de médicos de familia se redujo en un centenar (hasta los 2.435). También hay 46 facultativos menos en los PAC y un descenso de 19 pediatras.

Futuro a corto plazo

Y con respecto a las proyecciones de futuro el Sergas baraja que solo consigan fidelizar en los centros de salud al 51 por ciento de los MIR que acaben su residencia: el resto se irán a trabajar a Urgencias, se marcharán fuera o se dedicarán a otra cosa. Esto significa que estarán en condiciones de incorporarse a los ambulatorios el próximo año 70 doctores, pero las jubilaciones previstas ascienden a 115. Es decir, la cifra actual de 95 vacantes subirá hasta las 140 en 2026. En 2027 serán 160, al año siguiente 201 y en 2029 llegarán a su máximo: un total de 244. Y eso contando con que la mitad de los médicos prorroguen su vida laboral hasta los 70 años.

¿Y cómo se organiza la actividad sanitaria en los centros de salud con estas vacantes? Para no dejar desatendidos a los pacientes estas ausencias se cubren con el trabajo del resto de doctores en plantilla que hacen prolongaciones de jornada y cubren más turnos. En todo caso, en la última década también descendieron las tarjetas sanitarias (por la caída de la población): ahora hay 57.700 menos.

El déficit se concentra en la especialidad de Medicina de Familia. Sanidade analiza los datos de la plantilla total de facultativos tanto de hospitales como de Primaria y los profesionales formados superan siempre a las jubilaciones previstas. En el conjunto del sistema sanitario gallego en 2026 se jubilarán 344 médicos, cifra que irá descendiendo progresivamente a partir de ese momento. Mientras, las plazas de formación especializada están en 505 actualmente. Por eso, la Xunta cree que la necesidad de plazas en el grado de Medicina debe situarse en un rango mínimo de 300 a 400 plazas —ahora mismo está en 403—.

El Sergas retira la propuesta de homologar títulos sin el MIR

La Consellería de Sanidade apeló al déficit de médicos de familia para advertir que es necesario «ordenar la asistencia y garantizar la cobertura sanitaria». Sin embargo, sus propuestas han desembocado en una huelga para el próximo 26 de noviembre. El conselleiro Antonio Gómez Caamaño quiso dejar claro que las medidas presentadas son «un punto de partida» y tendió la mano al diálogo.

De entrada se comprometió a retirar uno de los puntos más polémicos: plantear al Ministerio de Sanidad que se pudieran homologar títulos de Medicina de Familia a extracomunitarios sin el MIR pero con una formación equivalente. Los médicos vieron en esta medida «un atajo» que comprometía la calidad asistencial. «Se malinterpretó. No tenemos problema en retirarlo», señaló Caamaño.

También están abiertos a negociar la propuesta de que el 100 por cien de las vacantes se reconviertan en plazas de Facultativo Especialista, que obliga a los médicos a realizar al menos dos guardias al mes. «Estamos dispuestos a negociar en torno al número de plazas», señaló.

Galicia entregó además ayer los datos de los cribados de cáncer de mama, colorrectal y cérvix al Ministerio de Sanidad en la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CINSS). Las comunidades del PP negaron, sin embargo, su intención de ocultar los datos y trasladaron la información al Gobierno. En esta reunión se acordó destinar a Galicia 53.800 euros para luchar contra el cáncer y se aprobó una Estrategia de IA.

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