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Mil docentes de colegios e institutos dejan las aulas gallegas este año

En el cuerpo de maestros, el 45% de los retiros se da entre docentes de Educación Primaria

En secundaria, Inglés y Lingua Galega e Literatura suponen una de cada cuatro jubilaciones

Imagen de archivo del inicio de curso en el IES Valle Inclán de Pontevedra

Imagen de archivo del inicio de curso en el IES Valle Inclán de Pontevedra / Gustavo Santos

Mateo Garrido Triñanes

Santiago

Durante este año natural, las aulas gallegas se han despedido —o así lo harán tras el fin del primer trimestre— de 1.003 docentes de Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato y Formación Profesional (FP). Profesores y maestros a los que, tras décadas de trabajo en la enseñanza pública, les ha llegado el momento de poner fin a su carrera.

La cifra, dada a conocer por el sindicato mayoritario en la educación pública gallega, CIG-Ensino, refleja el número total de jubilaciones confirmadas en 2025. La normativa obliga al profesorado a comunicar su cese con al menos tres meses de antelación. De este modo, la Administración educativa puede conocer con antelación cuántas plazas quedarán vacantes al cierre del ejercicio con el objetivo de tenerlas en cuenta a la hora de confeccionar el concurso de traslados de cara al próximo curso.

El dato no difiere en gran medida con respecto a las jubilaciones registradas en años anteriores. De hecho, según los datos de Educación, acostumbran a ser entre 900 y 1.000 los docentes que anualmente dejan las aulas para poner fin a su vida laboral.

Por provincias, las jubilaciones constituyen un fiel reflejo de la realidad demográfica y poblacional de la comunidad. Allí donde existe mayor cantidad de alumnos y, por ello, de centros, se registra un mayor número de retiros. Así, A Coruña y Pontevedra acumulan casi el 75% de las jubilaciones registradas en el conjunto de la comunidad. En la provincia herculina, 373 docentes han dicho adiós a las aulas —156 pertenecientes al cuerpo de maestros (Infantil y Primaria) y 217 de secundaria (ESO, Bachillerato y FP). Mientras que en Pontevedra, la cifra asciende hasta 374 —141 del cuerpo de maestros y 231 de secundaria—.

Por su parte, 118 docentes dejan de dar clase en Ourense, 60 pertenecientes al cuerpo de maestros y 58 de secundaria. Mientras, en Lugo, la cifra de jubilaciones se eleva hasta los 138 docentes —62 del cuerpo de maestros y 76 de secundaria—.

Atendiendo a las especialidades, dentro del cuerpo de maestros, casi la mitad de las jubilaciones, concretamente el 45%, se dan entre los docentes de Educación Primaria. Entretanto, los retiros en Infantil apenas representan el 15% de las 421 jubilaciones registradas en total en el cuerpo de maestros.

En cuanto a la secundaria, todo está más repartido. Sin embargo, es llamativa la elevada cantidad de docentes jubilados este año de Lingua Galega e Literatura e Inglés. Entre ambas materias acumulan 141 jubilaciones este curso. De modo que casi uno de cada cuatro profesores de secundaria retirados durante el 2025 impartía una de estas dos asignaturas.

Así lo ve quien se va

Entre quienes se despiden este año está Xoana Paredes, profesora de Música en el IES Milladoiro (Ames), que colgará la batuta el 31 de diciembre tras 35 años de docencia. «Aprobé la oposición en 1990», recuerda. «Pasé mi primer año en A Coruña y, cuando me dieron el destino definitivo, me trasladé a Lugo. Allí estuve tres años antes de pedir el cambio a Santiago, donde trabajé en el instituto de Sar durante veinte años. Cuando abrió el de Milladoiro, pedí venir aquí, porque vivo cerca, y desde entonces aquí he estado», comenta desde una de las aulas del centro amesano en el que ha impartido clase durante 11 años.

A lo largo de su carrera, Paredes ha visto transformarse no solo los centros y las metodologías, sino también al propio alumnado. «Hoy es más difícil mantener su atención. Las explicaciones tienen que ser más cortas, más directas. Si te extiendes, los pierdes enseguida. Y eso, sin duda, tiene que ver con las redes sociales», reflexiona. En este sentido, su testimonio refleja cierta nostalgia de tiempos pasados. «Antes eran más responsables con su aprendizaje. Si les quedaba una asignatura pendiente, eran ellos los que venían a buscarte, preocupados, preguntando cuándo y cómo podrían aprobar. Ahora es al revés: el profesor tiene que ir detrás del alumno».

Pese al cansancio acumulado — «esta profesión exige mucho, y se nota en que muchos se prejubilan en cuanto pueden» —, confiesa que dejar las aulas no será fácil. «Echaré de menos a los alumnos, el contacto diario, la vida del aula. Siempre me gustó mi trabajo y he tenido la suerte de impartir una materia que a los chavales les encanta. Noto aún esa ilusión en sus caras cuando toca clase de música».

Reposición reforzada

Desde la Consellería de Educación recuerdan que la planificación de las oposiciones del próximo año se realiza con una estrategia de reposición reforzada. «En Galicia vamos al 120% de la tasa de reposición, lo que significa que convocamos 120 plazas por cada 100 bajas», señalan fuentes del departamento de Román Rodríguez.

Así, en la OPE de 2026 se prevé convocar 1.500 plazas de profesorado. Estas fuentes señalan que esta estrategia se lleva a cabo «en un contexto de caída de alumnado, de modo que al mantener la intensidad de las oposiciones se mejoran progresivamente las ratios, que ya están entre las mejores de España».

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