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Solo la tercera parte de la superficie forestal de Galicia está «ordenada»

Más de 1,3 millones de hectáreas carecen aún de un instrumento de gestión

Para los pequeños propietarios es ya obligatorio tenerlo si quieren cortar madera o recibir ayudas

Tala de árboles en un monte en Pontevedra

Tala de árboles en un monte en Pontevedra / Rafa Vázquez

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Paula Pérez

Paula Pérez

Santiago

El abandono del monte es uno los ingredientes que, junto al cambio climático, han contribuido a que esta ola incendiaria de agosto se haya convertido en la más devastadora del siglo en Galicia. La comunidad autónoma tiene dos millones de hectáreas forestales y el 98 por ciento está en manos privadas. La Xunta exige desde 2020 a los propietarios particulares de terrenos forestales que se doten de un instrumento de gestión para poder beneficiarse de subvenciones, incentivos fiscales o simplemente para cortar madera. En el caso de las comunidades de montes será obligatorio a partir de 2028. Y esto ha propiciado un aumento importante de la superficie gestionada pues en solo dos años ha crecido un 20 por ciento. Aún así, por el momento solo un tercio del monte gallego está ordenado: son 662.100 hectáreas.

El resto, más de 1,3 millones de hectáreas, carece de plan de explotación o o de compromisos para realizar tratamientos silvícolas, según los datos de la Consellería de Medio Rural. «La ordenación de los montes implica una gestión sostenible que asegura una mejor preparación y respuesta a los fuegos forestales, contribuyendo así a su prevención y control», defiende el departamento de María José Gómez en respuesta a una pregunta parlamentaria del PSdeG sobre los planes de ordenación de los recursos forestales.

La Xunta reguló la ordenación de los montes en un decreto aprobado en el año 2014. Los montes públicos y los terrenos que superen las 25 hectáreas deben dotarse de un proyecto de ordenación, un documento técnico que recoge las características del bosque y elabora una propuesta de gestión del mismo.

Radiografía del monte gallego.

Radiografía del monte gallego. / Hugo Barreiro

Si el monte tiene entre 15 y 25 hectáreas los propietarios deberán presentar un documento simple de gestión, técnicamente menos complejo que el plan forestal.

Todos los terrenos forestales de más de 15 hectáreas tienen de plazo hasta 2028 para cumplir. A partir de esa fecha, si no tienen esta planificación no podrán cortar madera, ni beneficiarse de apoyos públicos.

Pequeños propietarios

Si se trata de montes de menos de 15 hectáreas, que es el caso de la mayoría de los propietarios de Galicia, servirá con un documento simple de gestión o bien pueden adherirse a un modelo de buenas prácticas silvícolas, por el cual se comprometen a cumplir con una serie de requisitos como guardar las distancias mínimas tanto para repoblaciones forestales como respecto a pistas forestales o vías de comunicación. Y tendrán que ajustarse a unas normas en cuanto a podas, por ejemplo. Para los pequeños propietarios es ya obligado disponer de este instrumento de ordenación desde 2020 si quieren vender la madera de forma legal. Hay 174.400 terrenos forestales de menos de 15 hectáreas que ya están ordenados, son un 50 por ciento más que hace dos años y suman una superficie de 122.000 hectáreas. Sin embargo, hay casi 500.000 montes que aún no hicieron los deberes.

En cuanto a las propiedades de más de 15 hectáreas, tienen proyecto de ordenación aprobado un total de 1.772. Son un 18 por ciento más que en 2023. Se corresponden normalmente con comunidades de montes. La superficie con este tipo de instrumento de gestión suma 537.800 hectáreas.

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