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El nuevo plan gallego contra las drogas vigilará la adicción al juego o a internet

Más allá de estrategias enfocadas en la lucha contra sustancias psicoactivas, el Sergas abordará específicamente las adicciones comportamentales, incluyendo los videojuegos

Dos adolescentes jugando en el ordenador.

Dos adolescentes jugando en el ordenador. / Javier Cebollada

Santiago

En 2020, la atención la acaparó el COVID. Sin embargo, en el sistema sanitario gallego se intuía el problema en el que podrían convertirse las adicciones comportamentales tras varios estudios realizados en Galicia a estudiantes por la Universidade de Santiago que alertaban de numerosas situaciones de abuso de las nuevas tecnologías o los derivados de la encuesta de conductas de riesgo de la propia Xunta en torno al juego. Ese año, el de la pandemia, una guía para atajar adicciones en menores desde Atención Primaria prevenía ya a los profesionales ante esas conductas, que se revelarían «disfuncionales» si se produce «la pérdida del control sobre la actividad, que continúa a pesar de las consecuencias negativas».

Ese tipo de hábitos, en particular la adicción al juego, los trastornos por abuso de videojuegos y el uso compulsivo de internet, se sitúan ahora en el punto de mira de la Consellería de Sanidade, que señala en su memoria de atención a las drogodependencias de 2023 que el Plan de Trastornos Adictivos de Galicia 2023-2026, que empezó a elaborarse en 2020 y que se hallaría «pendiente de aprobación», aborda «específicamente» estas problemáticas.

Mayor protagonismo

Las adicciones sin sustancia, como también se las conoce, ganan protagonismo frente a lo que se recoge en el plan actual. Hay que tener en cuenta que aún está vigente el del período 2011-2016, que se centra en drogas como alcohol y otras sustancias psicoactivas. Ese documento cita el juego patológico integrando una «nueva categoría», las «adicciones sociales», y alude a «conductas sociales preocupantes en nuestros jóvenes, que podrían compartir en algunos casos características comunes con las adicciones, tales como el uso abusivo de las redes sociales y de internet».

En realidad, la necesidad de ponerse al día viene de antes. La Estrategia Nacional sobre Adicciones 2027-2024 recoge la «preocupación creciente por el aumento del uso «patológico» de Internet» y el rol de las TIC como «potenciadoras de otras conductas adictivas, especialmente de los juegos de apuesta y el juego online» y la Xunta, en la Estratexia Sergas 2020, incluía entre sus líneas estratégicas la elaboración del Plan de trastornos adictivos 2017-2020, que debía «incorporar», indicaba, los programas asistenciales «adecuados a los actuales perfiles de consumo, incluyendo el juego patológico como patología emergente». Según la memoria del Sergas del año pasado, 213 gallegos estaban a tratamiento para desengancharse del juego. En 2022 no llegaban a 200.

Un problema abordado desde más frentes

Ahora los problemas van más allá y en ese nuevo Plan de Trastornos —que es el «instrumento estratégico» que planifica y ordena el conjunto de actuaciones que la Xunta, sola o con otras instituciones, pretende promover en ese ámbito de cara a 2026—, se abordarían específicamente «la adicción al juego, los trastornos por uso de videojuegos y el uso compulsivo de internet», si bien Sanidade apunta que desde 2021 dispone de una «Estrategia para la prevención y atención de las adicciones comportamentales» y la nueva ley de protección de la salud de los menores y prevención de conductas adictivas, cuya tramitación se truncó por las elecciones gallegas, contempla marcar claramente la edad en los videojuegos y pautas educativas para las TIC. En esa línea, la Consellería de Educación ha limitado más los móviles en los centros.

De la intensidad de estos fenómenos dan idea estudios como el realizado por la USC que calcula en 6.000 los menores gallegos enganchados a los videojuegos, o Estudes, que revela que 24.000 adolescentes juegan dinero de forma presencial cada año.

Un centenar de fallecidos en Galicia en 2023

En su Estrategia Nacional sobre Adicciones 2017-2024, el Gobierno central advierte que «el coste humano y social» de las adicciones «es muy alto». Contribuyen a arrebatar vidas, como refleja el Instituto Nacional de Estadística en su informe sobre defunciones. En el año 2023, un total de 97 gallegos fallecieron a causa de lo que el INE engloba bajo el epígrafe de «envenenamiento accidental por psicofármacos y drogas de abuso».

Tres de cada cuatro fallecidos son varones. Ese es también el perfil dominante entre los gallegos que acuden a las unidades de atención a las drogodependencias para desengancharse de las drogas. En 2023 unas 3.630 personas se apuntaron a este tipo de terapias y ya son más de 13.700 los usuarios distintos atendidos. De ellos, un 71 por ciento son hombres e igualmente ellos constituyen la mayoría de pacientes en todas las adicciones para las que Galicia ofrece tratamiento, entre ellas la ludopatía, donde suponen el 85% de quienes se deciden a buscar ayuda.

La misma estadística del INE revela que el grueso de las muertes por envenenamiento accidental por psicofármacos y drogas de abuso se concentra entre los 30 y los 59 años y que A Coruña es la provincia con más muertes de este tipo, con un total de 53; seguida de Pontevedra, con 28. Un estudio específico del Sergas hasta 2022 indica que casi 400 gallegos fallecieron en un lustro por una reacción aguda tras tomar drogas y refleja que en dos de cada tres casos se hallaron evidencias de consumo reciente.

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