Una matrícula con premio: un cuarto de la lotería de Navidad
A una madre y un hijo de O Burgo, A Coruña, les tocó al fin la matrícula de su Escarabajo, el 77768, agraciado con 20.000 euros al décimo

Casteleiro / Roller Agencia
S. V. / G. M. / A. C.
A Coruña llevaba dos años en racha en la Lotería de Navidad, celebrando el Gordo y un segundo premio, pero la ciudad no ha tenido tanta suerte en 2024. Se tiene que conformar con algunos décimos de cuartos y quintos premios. Algo más cayó en O Burgo, con diez décimos de un cuarto. En total, se repartieron 326.000 euros entre A Coruña y el núcleo cullerdense, en trece décimos de dos cuartos premios y once de dos quintos. Poco bote para tanta ilusión.
La primera alegría llegó cuando ya había pasado una hora del sorteo y los niños de San Ildefonso cantaron el 77768, un cuarto premio, dotado con 20.000 euros al décimo. La suerte pasó, aunque de puntillas, por Monelos y Elviña, con uno y dos décimos agraciados, respectivamente.
Decenas de vecinos se congregaban a las puertas de la iglesia de Santiago de O Burgo mientras, enfrente, al lotero que más suerte repartió de toda la comarca coruñesa este domingo todavía le temblaban las manos. Francisco Javier Ríos, titular de la administración Ría do Burgo, despachó diez décimos de un cuarto premio, con el número 48020, dotado con 20.000 euros al décimo. De los diez boletos despachados en O Burgo, nueve se vendieron en ventanilla y uno, a través de la web, explicó el propietario, ilusionado y nervioso por haber dado otro premio.
«Tengo toda la ilusión, toda la alegría, y para el negocio es una satisfacción», aseguró Ríos, que recordaba sus inicios, hace «casi 40 años», en 1985: «Cuando abrí, cuando esto no era nada, todos me llamaban loco por abrir aquí y no en el centro de O Burgo, por la zona de la calle Hersa, pero yo quería abrir en una [carretera] nacional», afirmó el propietario de la administración.

Lago vendió un quinto premio en Marineda.
Pasadas dos horas largas desde que se había cantado el cuarto premio que aterrizó junto a la ría, ninguno de los agraciados se había acercado al despacho a comunicar y compartir su alegría. Esta administración de O Burgo ya había repartido un segundo premio de la Lotería de Navidad en 2017 y un quinto premio de este sorteo en 2012. En 2007, vendió un segundo premio de Lotería “de la semana”, no de Navidad. Y Ríos recuerda con especial cariño que en 1988 despachó un cuarto premio que tocó a trabajadores de la Cros, dotado con 267.000 pesetas, “y los pisos costaban entonces 500.000 pesetas”. Aquellos premios se vendieron en forma de participaciones que la administración había destinado a la cantina de la estación de tren, donde los empleados de la antigua fábrica las compraron.
Mar Taboada y Rodrigo García (madre e hijo) heredaron la tradición de comprar un décimo de lotería de Navidad del 77768 de la anterior dueña de su Volkswagen Beetle y Rodrigo, cuando se cercioró de que el cuarto premio que habían cantado los niños de San Ildefonso era el de la matrícula de su coche, se acordó inmediatamente de la persona que se lo había vendido cinco años atrás. «La llamé para preguntarle si ella también había comprado el número y me dijo que sí», cuenta aliviado. Así que este coche de enero del año 1970 y matrícula de A Coruña ha llevado suerte (20.000 euros al décimo) al menos a dos familias de A Coruña.
«Nos sabemos de sobra la matrícula, pero necesitábamos confirmar que era nuestro décimo, y nos mandamos mensajes para asegurarnos. En la primera persona en la que pensé fue en la anterior dueña del coche, porque fue ella la que nos dio la tradición de comprar el décimo de lotería. Fue su primer coche y, desde siempre, compraba ese número y nosotros seguimos la tradición también», relata Rodrigo. Fue Mar, su madre, la encargada de adquirir el décimo en la administración Don Dinero, de la avenida de Monelos. Ella es «una clienta de las de todos los días», tal y como explicaron Inés Ferreira y Lucía Corral, que llevan diez años siendo la cara visible del negocio. Incluso, siguiendo esta tradición heredada, buscó otra matrícula más, para hacerse con otro décimo, pero ese número no estaba disponible ya para la venta.
«Cuando la llamé le dije: ‘Dime, por favor, que compraste un décimo, porque si no lo tienes, me muero’, y ella me dijo que sí lo tenía, pero no sabía por qué se lo preguntaba y le dije que había sido un cuarto premio y no se lo creía», comenta Rodrigo, que reconoce que en su casa «siempre hubo ganas de un escarabajo» porque lo consideran un icono, pero que no se había dado la oportunidad antes de tener uno. «Somos un poco frikis con las matrículas, yo quería que fuese matrícula de A Coruña y cuando apareció este, lo compramos y nos ha traído suerte», confiesa.
Cuentan Rodrigo y Mar que, en principio, no pensaban bajar a celebrar el premio, pero al saber que era el primero que daban Inés Ferreira y Lucía Corral en sus diez años al frente del negocio de loterías del número 143 de la avenida de Monelos, se animaron a regalarles un recuerdo especial, con el coche aparcado en la puerta y la imagen ya imborrable de la matrícula que coincide con el tan ansiado cartel de Loterías de «premio vendido aquí».
Gracias a ese cuarto premio, muy repartido, están también de enhorabuena en el número 1 de la avenida Pablo Picasso, en Elviña, en un estanco que vendió dos décimos del mismo número que el premiado de Monelos. La administración permanecía cerrada en la mañana del sorteo.
En La Barca de Oro, en el número 11 de la plaza de Pontevedra, se vendieron diez décimos del 60622, un quinto premio, dotado con 6.000 euros al décimo. La titular de la administración, María Josefa Barca, abrió el negocio en la mañana de este domingo pero, a la una de la tarde, cuando solo quedaba por salir un quinto, decidió ir a hacer la compra y, a última hora, «cayó este», contó emocionada. Con sus «sesenta años vendiendo décimos», relata que es la decana de la lotería coruñesa.
La lotera recordaba que el 60622 fue de los primeros números que llegaron para vender a la administración, así que, probablemente, los décimos se despacharon por ventanilla en verano, cuando empiezan a llegar los boletos. El otro quinto premio que se quedó en A Coruña fue el 74778, del que se despachó solo un décimo por máquina en el centro comercial Marineda City. Francisco Lago, gerente de la administración, reparte suerte desde 2012 y ya tiene experiencia en este sorteo de Navidad. «En 2014 fue un segundo. Esta vez, repetimos el quinto», comenta. «Para un lotero no hay nada mejor que esto».
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