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Las áreas urbanas recuperan la población que se trasladó al rural por el COVID

Salvo en la de Ferrol, en las demás conurbaciones se recuperó o ya se superó el número de habitantes que tenían antes de la pandemia

Esta reversión afecta a casi toda España

Viandantes en Vilagarcía.

Viandantes en Vilagarcía. / Iñaki Abella

P. Martín

Santiago / Madrid

El fenómeno nacido por la crisis sanitaria del COVID de evasión de las ciudades para recalar en el ámbito rural ha terminado en Galicia. Las grandes áreas urbanas de la comunidad, salvo la de Ferrol, han recuperado o incluso superado los niveles de población que tenían en el arranque de 2020, año en el que se desató la pandemia y generó la dinámica de desplazarse a pequeñas poblaciones para huir de las aglomeraciones y moverse en ambientes en teoría menos propensos al contagio.

Esta reversión del fenómeno se ha producido en casi toda España, salvo en casos puntuales como el de Ferrol, Ponferrada, Zamora o Puertollano, según un informe del Ministerio de Vivienda en el que analiza el comportamiento demográfico de las 86 grandes áreas urbanas (GAU) que se considera que existen en España y que agrupan una ciudad principal con más de 50.000 habitantes y los núcleos limítrofes con los que funciona con una cierta unidad y que se mueven bajo su influencia.

Subida y descenso

En el año 2022 la tendencia poblacional ya mostraba signos de que los ayuntamientos medianos y pequeños estaban perdiendo interés en favor de las grandes áreas urbanas. Se estaba revertiendo un movimiento que en 2021 fue intenso, año en que las conurbaciones perdieron 130.000 habitantes en España para irse a ámbitos con menor densidad poblacional.

«Las causas de este proceso fueron múltiples, pero parecen estar claramente asociadas al incremento del teletrabajo, a la búsqueda de un entorno de mayor calidad ambiental y a la búsqueda de núcleos de población de menor intensidad residencial”, sostiene el Ministerio de Vivienda, dando por supuesto que estas motivaciones tuvieron su origen en la irrupción del COVID.

Al año siguiente, en 2022, las grandes áreas urbanas ya habían recuperado, en el conjunto de España, 39.000 habitantes, sobre todo por el comportamiento registrado en la costa mediterránea. En 40 de las 86 GAUs se incrementaron sus respectivas poblaciones, entre las que se encontraban las de Santiago y A Coruña.

Vuelta a la "normalidad"

Pero en 2023, prácticamente se ha vuelto a la situación que había antes de la pandemia, tanto en España como en Galicia. Las de Lugo y Ourense ganaron un millar de vecinos el pasado año y ya se están moviendo en los mismos niveles de finales de 2019, con 98.200 y 131.000 habitantes, respectivamente. La de Ourense incluye los municipios de Barbadás, Pereiro de Aguiar, San Cibrao y Coles, además de la capital provincial.

La conurbación de Vigo-Pontevedra (además de estos dos, integrada por los municipios de Redondela, Cangas, O Porriño, Marín, Moaña, Nigrán, Poio, Mos, Gondomar, Baiona, Soutomaior y Vilaboa) sumó 1.700 vecinos más para llegar a los 588.935; mientras que la de Santiago (con Ames y Teo) ganó 3.000 y ahora está en 150.300 y la de A Coruña (con Oleiros, Arteixo, Culleredo, Cambre, Sada, Betanzos, Bergondo, Abegondo y Carral) llegó a los 423.000 tras superar en 7.000 los vecinos de principios de 2020.

La única área urbana que sigue descolgada es la de Ferrol (con Mugardos, Fene, Neda y Narón) que con 125.800 habitantes sigue en 2.600 por debajo de 2020.

España roza los 49 millones de habitantes y marca un nuevo récord por el tirón de la inmigración

La población que vive en España ya roza los 49 millones de habitantes. En concreto, había 48.946.035 residentes dentro de las fronteras el 1 de octubre de 2024, según la estadística continua de población publicada ayer por el INE. Se trata del máximo número de habitantes en España desde 1971 —el año de inicio de la estadística— y el récord se debe a un crecimiento ininterrumpido de la población desde el último trimestre del 2021, una vez superada la fase más dura de la pandemia.

En los dos años siguientes, en 2022 y 2023, la población creció más de medio millón cada año, mientras que en 2024 el crecimiento interanual ha sido de 425.801 personas, de las cuales 134.890 han elegido España para residir en el tercer trimestre.

En el caso de Galicia, ganó 5.489 vecinos para situarse en 2.712.132 habitantes, debido casi en exclusiva a la llegada de extranjeros. Pero mientas que España en su conjunto se mueve en cifras de récord, en la comunidad gallega este techo queda muy lejos, en 1982, cuando se alcanzaron los 2,81 millones de habitantes.

El crecimiento poblacional se debe a que el país es motor de atracción, especialmente en los últimos años y una vez superadas las crisis económica y del COVID, de buena parte de la migración internacional, mientras que la población nacida en España muestra una tendencia a la disminución debida, fundamentalmente, al desplome de la natalidad. En concreto, según la estadística del INE, en el último trimestre, la población nacida en España disminuyó en 3.442 personas, mientras que la población nacida en el extranjero se incrementó en 138.332 personas.

De esta forma, de los casi 49 millones de habitantes, más de 39.700 han nacido en España y más de nueve millones en el extranjero, el 18,7%.

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