La Xunta eleva la previsión de crecimiento económico y anuncia 4.000 plazas de empleo público

Este año culminará la estabilización de 6.000 interinos

Facenda estima que el PIB gallego crecerá un 2,1 por ciento en 2024

Oposiciones en Silleda.

Oposiciones en Silleda. / Bernabé/Javier Lalín

La Xunta ofertará más de 4.000 nuevas plazas de empleo público en los próximos cuatro años, además de culminar en el actual ejercicio la estabilización de más de 6.000 trabajadores, lo que reducirá la tasa de temporalidad en la Administración autonómica al 7 por ciento. Así lo avanzó este martes el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, en el Parlamento, donde informó además que revisará al alza la previsión de crecimiento económico de Galicia para este año.

La estimación del PIB se elevará así en dos décimas pasando del 1,9 por ciento recogido en los actuales presupuestos al 2,1 por ciento. Esto permitirá al Gobierno gallego incrementar su techo de gasto, que prevé aprobar en las próxima semanas, de cara a 2025.

En relación a los procesos selectivos el conselleiro de Facenda explicó que se va a facilitar “un calendario de plazos” que “acerque certezas”. Habrá listas de contratación de personal abiertas “permanentemente”, con un sistema de “fácil acceso” para que “los jóvenes que terminen sus estudios puedan incorporarse a las mismas y tener la primera experiencia profesional en la administración”. También se realizará una “reducción” del tiempo de los procesos selectivos con un plazo máximo de un año desde su convocatoria.

Junto a esto, Corgos avanzó que se van a abrir escuelas infantiles en edificios administrativos, además de la creación de salas de lactancia y “la priorización del género menos representado en el acceso a empleo público con los mismo méritos”.

Financiación autonómica

Durante su comparecencia en el Parlamento, el titular de Facenda volvió a urgir la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) –hay una nueva reunión de este órgano convocada para el 15 de julio– para abordar la financiación autonómica de forma “multilateral”, pues es el Gobierno el que “tiene que tomar la iniciativa, algo que lleva aplazando de forma indefinida”.

Corgos insiste en demandar un nuevo sistema que atienda a las “particularidades” de Galicia, puesto que no pide “ninguna condonación de deuda”. Requiere que se cubran los servicios esenciales “con independencia de donde resida” cada habitante.

A este respecto, se quejó de un retraso de siete meses del Gobierno en las entregas a cuenta para este año, lo que acarrea un desfase de 350 millones en lo que va de 2024 para Galicia, así como cuatro millones de euros en intereses. Sobre este punto, el conselleiro denunció la “sorpresa” de que Galicia recibirá 21 millones menos respecto a las cifras comunicadas el pasado mes de diciembre y sin que el Ejecutivo central “diese explicaciones”.

Junto a esto, el conselleiro de Facenda prevé que “en el próximo otoño” se tendrá el dictamen de la comisión parlamentaria de financiación autonómica, puesta en marcha en noviembre de 2021 y que estaba paralizada hasta su actual reactivación, de forma que “el Gobierno gallego hará suyo” el texto resultante.

Contas

En materia de cumplimiento de los avisos realizados por el Consello de Contas, la Xunta tendrá este año el registro de entidades y el plan de contabilidad pendientes. Eso sí, Corgos detecta errores “técnicos” en el estudio realizado por Contas sobre financiación autonómica y recaudación fiscal de Galicia, con una base de referencia que “está mal calculada”.

Paralelamente, el conselleiro recordó que la Xunta ya trabaja para la elaboración de las cuentas en 2025 para presentarlas “en tiempo y forma”, en lo que encuadra en la “estabilidad política, institucional y financiera” de Galicia. Defiende un modelo de la Xunta en el que sean “compatibles” las rebajas fiscales con los servicios públicos de calidad.

A modo de ejemplo, remarca que la Xunta ya aprobó reducir el impuesto de sucesiones para herencias entre parientes de tercer grado, que no tributarán por herencias de hasta 25.000 euros.

Apunta a la “dificultad añadida” para la elaboración de las cuentas de que el Gobierno central no ha fijado las reglas fiscales del año que viene, pues “no dio pistas de lo que quiere hacer para cumplirlas y cómo se distribuirán entre los distintos niveles de administración”.

La Xunta continuará además con su política de ahorro en alquileres sacando el máximo provecho al patrimonio propio. Esto permitirá reducir el gasto en arrendamientos en 1,5 millones de euros, es decir, a menos de una cuarta parte de lo que se gastaba en 2009.