La rentabilidad de las explotaciones agrarias da un salto de calidad

En 2022 la renta neta media alcanzó su máximo histórico por el buen comportamiento de la leche, el vino y la carne de ave y cerdo

Una explotación ganadera en Lalín

Una explotación ganadera en Lalín / Bernabé

X. A. Taboada

X. A. Taboada

Cada año el Ministerio de Agricultura elabora la llamada Red Contable Agraria Nacional (Recan) que se inició en el año 1972 y que tiene como objetivo fundamental el “evaluar de forma objetiva la repercusión” que tiene en las explotaciones las medidas implantadas en el marco de la política agraria europea. Representa, por tanto, una radiografía de cómo se encuentran las empresas agrícolas y ganaderas, tomando como referencia solo aquellas que superan los 8.000 euros de producción anual.

En 2022, que es el último ejercicio sobre el que hay datos, se ha registrado un vuelco importante en Galicia, pues el sector agrario se ha situado en máximos históricos de rentabilidad, con una media por explotación de 36.290 euros, debido, fundamentalmente, al buen comportamiento del sector vitivinícola, de la leche y de la carne de pollo y cerdo.

Por debajo de la media nacional

El salto de 2021 a 2022 ha sido notable, ya que supuso un aumento de la renta neta de un 35%, pues venía de apenas 26.800 euros de media y de una comunidad situada en el vagón de cola junto con Asturias y Cantabria. Pese a esto, la comunidad gallega aún sigue por debajo de la media nacional, con una rentabilidad de 42.500 euros, según los datos, aún provisionales, difundidos por el Ministerio de Agricultura.

Desde la Consellería do Medio Rural se pone el acento en que, sobre todo, este incremento de la renta neta se debe al pecio de la leche alcanzado en 2022, que ese ejercicio experimentó una destacada subida. No obstante, también aclara que se trata “de un tema coyuntural de mercado”, pero que en todo caso ha supuesto un impacto positivo para Galicia.

El sindicato Unións Agrarias coincide con la Xunta en la lectura del efecto que ha tenido el precio de la leche, pero también asigna una fiabilidad un tanto limitada a estas estadísticas elaboradas por el Gobierno central, que por otra parte sigue una metodología común en toda la UE. “La información obtenida es utilizada por la Comisión Europea para realizar informes sobre la situación de la agricultura y de los mercados agrícolas, así como sobre las rentas agrícolas en la UE”, explica el Ministerio de Agricultura.

Murcia, a la cabeza

El salto cualitativo de Galicia ha sido muy notable, pero todavía se encuentra muy lejos de los puestos de cabeza. Al frente de la clasificación figuran las explotaciones agrarias y ganaderas de Murcia, que con una renta neta de 64.554 euros evidencia la enorme diferencia que existe en cuanto al modelo de producción dentro de España.

En segundo lugar aparece Aragón, con una renta neta de 62.412 euros. Y por encima de la media española también están Castilla-La Mancha (60.083 euros), Castilla y León (58.405), Canarias (50.118), La Rioja (44.304) y Extremadura (43.070).

El farolillo rojo, en otra edición más del Recan, corresponde a Asturias, que comparte con Galicia un sistema de producción muy similar marcado por la estructura de la propiedad, el tamaño de las fincas, la elevada parcelación y la dificultad en los accesos. Los asturianos también han experimentado un salto notable, al ganar casi 10.000 euros y ponerse en 25.793, pero ha sido insuficiente para escapar de la última posición. Al penúltimo puesto ha caído ahora Baleares, mientras que Cantabria ha subido uno.

La razón de la mejora de Galicia ha estado en una mayor producción por explotación, debido a la subida de los precios en origen y también a la mayor venta, descansando esta evolución casi exclusivamente en el vino, la leche y la carne de cerdo y ave.

Más producción

Si en 2021 la producción estaba en 71.850 euros, al año siguiente se elevó hasta los 91.795, lo que sigue siendo, debido a la estructura de la propiedad en Galicia, una cifra bastante por debajo de la media nacional, fijada en algo más de 120.000 euros, y muy alejada de las campeonas, Castilla y León con 186.353 y Castilla-La Mancha con 173.773.

Los costes también subieron en Galicia, al pasar de 54.400 a 64.600 por explotación, y como las subvenciones recibidas por agricultores y ganaderos se han mantenido prácticamente estancadas en los 9.000 euros, ha sido únicamente la mayor producción lo que ha permitido incrementar en 10.000 euros la rentabilidad media.

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