El servicio de incendios arranca la temporada alta con vacantes por falta de sustitutos

Medio Rural ya lleva siete llamamientos realizados, cuando lo habitual son nueve en todo un año, y prepara un mecanismo de urgencia para facilitar la incorporación de brigadistas

Brigadistas en un incendio, el pasado verano, en Parada (Lalín).

Brigadistas en un incendio, el pasado verano, en Parada (Lalín). / BERNABÉ/JAVIER LALÍN

X. A. Taboada

X. A. Taboada

Faltan profesionales sanitarios, especialmente médicos de familia y pediatras, además de personal de enfermería, hay escasez de trabajadores de la construcción, mecánicos, chapistas, del naval, de la hostelería... y ahora también de brigadistas del servicio de extinción de incendios de la Xunta. La temporada de alto riesgo de fuego acaba de comenzar esta semana y no solo hay vacantes sin cubrir, sino que además tampoco hay sustitutos en las listas de contratación de los que echar mano.

La propia Consellería do Medio Rural, que este año estrena nueva titular al frente de la cartera, lo reconoce abiertamente, pero en todo caso precisa que no se trata de algo “alarmante”. Primero se tiró de las listas de contratación del área de Función Pública para atender las vacantes, pero al agotarse los llamamientos por no haber más candidatos, se ha recurrido a las listas complementarias de que dispone la Consellería do Medio Rural, que tampoco son suficientes para cubrir las bajas que hay actualmente, algunas puras –por no tener titular la plaza– y otras temporales, por bajas o permisos.

Fuentes de la Xunta inscriben esta situación en la falta de profesionales, más o menos especializados, que se registra en otras ocupaciones. Y además resulta que la comunidad gallega ha conseguido, con 122.036 personas en situación de desempleo en el mes de mayo, la cifra más baja de paro de toda la serie histórica desde hay que registros (el año 1996), es decir, es la primera vez en 28 años que el paro cae por debajo de las 123.000 personas en Galicia.

Sin embargo, el sindicato CIG tiene otra lectura, crítica, que encuadra en una gestión deficiente de la Xunta para estar al día en las listas de contratación. “Siempre hay algunas vacantes, pero este año es particularmente intenso y además en plena campaña de alto riesgo. Ya vamos por el séptimo llamamiento cuando lo habitual es hacer nueve en todo un año”, se queja Mar Garza.

El sexto llamamiento se realizó el 26 de junio con el objetivo de cubrir 57 vacantes, todas ellas mediante contratos de entre seis y doce meses de duración. Y el pasado 2 de julio, se produjo el séptimo para otros 31 puestos, de las categorías de bombero, emisorista, vigilante o conductor de motobomba.

En vistas de la falta de sustitutos, Medio Rural está preparando un nuevo mecanismo de urgencia para facilitar la incorporación de brigadistas, si bien la CIG cree que no estará lista hasta agosto, dado que se tienen que publicar las bases, atender las alegaciones o superar las pruebas por parte de los candidatos.

El sindicato apunta varias razones por las que se ha llegado a esta situación. Sostiene que no se han abierto las listas de contratación en los últimos años, lo que lleva a que solo puedan inscribirse los que hayan aprobado las oposiciones o ya tuvieran experiencia anterior en la misma categoría, y que tras el proceso de funcionarización culminado en mayo de 2023, no se haya creado una lista específica de funcionarios, por lo que solo sigue activa la del personal laboral.

La falta de brigadistas no es el único problema en el servicio de extinción de incendios forestales. También lo tiene con el contrato de seis helicópteros valorado en 25 millones de euros con el que se pretendía dar cobertura durante los próximos tres años. Fue paralizado por el Tribunal Administrativo de Contratación de Galicia y desde la Xunta, se lanzó una nueva contratación que permitiera disponer temporalmente de los seis helicópteros y las cuatro brigadas helitransportadas cuando diera comienzo la temporada de riesgo de incendios y mientras no se elabore un nuevo procedimiento de contratación.