Bumerán migratorio Caracas–Galicia

El bum de la emigración desde Venezuela y la exigencia de menos años de residencia, detrás de la ola de nacionalizaciones: suman más que en los siete años anteriores juntos

Ana Karellys Hurtado, que acaba de obtener la nacionalidad.  | // FDV

Ana Karellys Hurtado, que acaba de obtener la nacionalidad. | // FDV

Elena Ocampo

Elena Ocampo

Desde instalar una aplicación en el móvil para preparar el examen “Cervantes” a matricularse en ESO o Bachillerato en Galicia para quedar exentos de esa prueba exigida para obtener la nacionalidad española por residencia... Muchas y muchos llegados de Venezuela –en su mayoría desde el año 2021– consultan a diario en las oficinas de la Federación Venezolana de Galicia (Fevega) los trámites para lograr el DNI español y hacerse ciudadanos de pleno derecho. “Se están concediendo muchas [nacionalizaciones] por residencia, porque hay un amplio colectivo que ya llevaba tiempo en Galicia, el flujo comenzó después del COVID”, expresa Ana Sara desde la sede de Vigo, uno de los epicentros de este fenómen que –según expertos consultados como el portavoz del Foro Galego da Inmigración, Miguel Fernández– seguirá en aumento en los próximos años.

Héctor Escalante.

Héctor Escalante. / e. ocampo

“Al venezolano le gusta Galicia y si la ley le da la oportunidad de hacerse español de pleno derecho, lo hará... También conviene recordar que renovar el pasaporte de Venezuela cuesta unos 320 euros”, razona el presidente de la Federación Venezolana de Galicia (Fevega), Manuel Pérez, que también es el presidente de la Asociación de Amigos de Venezuela en Vigo.

La noticia salta con la última estadística del número de residentes extranjeros que adquirió la nacionalidad española que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística (INE): tres de cada diez nacionalizados en Galicia el último año son de origen venezolano. Pero no solo eso, sino que los ciudadanos con nacionalidad previa de Venezuela que han adquirido el estatus de español ascienden a 1.743 en 2023; son más que las que habían sumado en los siete años anteriores juntos. La cifra total, 6.010, también es la más alta en una década y que, además, deja lejos los siguientes registros: las 5.177 personas que consiguieron la nacionalidad en 2014 y las 3.948 de 2016. El año pasado la cifra despega y también Venezuela ha desbancado a Marruecos como primer país de nacionalidad previa.

El presidente de Fevega, Manuel Pérez, nacido en Celanova (Ourense) –el único hermano de su familia que no nació en Venezuela– y que cuenta con la doble nacionalidad ejemplifica con su caso. Él regresó de Venezuela hace dos décadas, pero equipara la situación actual de flujo migratorio procedente del país sudamericano con el que en los años 50 llevó a sus padres a cruzar el Atlántico. “Vigo se ha puesto de moda en España y la comunidad venezolana se fija como un lugar donde encontrar trabajo”, explica. “Ahora el flujo es a la inversa... En Venezuela sigue una crisis humanitaria, porque cuando hay agua, no hay luz o a la inversa”, defiende.

Entre las razones que explican Miguel Fernández sobre este bum está una mejor tramitación de las solicitudes –incluso vía telemática– pero también la ley de Memoria democrática, que entró en vigor a finales de 2022 y que permite obtener la nacionalidad hasta a nietos (o bisnietos en algunos casos) de españoles. Y también la rebaja de la exigencia del tiempo de residencia (a solo uno o dos años).

El portavoz del Foro Galego da Inmigración, Miguel Fernández indica que esos beneficios legislativos y el bum de emigración procedente de Venezuela, ya desde hace un lustro. De las 1.778 adquisiciones de nacionalidad de 2023, los venezolanos copan el 30%. Los datos del INE recogen un destacado repunte en una comunidad que, con todo, no se halla ni mucho menos entre los que más nacionalizaciones anota, lejos de las de Cataluña (60.846) y Madrid (50.049), que concentraron el 46,2% de las 240.208 adquisiciones de España. Así, de entre todas las autonomías, Galicia es la undécima en número.

Sea como fuere, en cuanto a la nacionalidad previa que tenían estas personas en Galicia, aparte de los venezolanos destacan los marroquíes (590), los cubanos (541) y los colombianos (511). Por provincias, de estas más de 6.000 nacionalizaciones, 2.521 tuvieron lugar en A Coruña, 1.947 en Pontevedra, 775 en Lugo y 767 en Ourense.

Homologación de títulos

Los que ahora se nacionalizan y refleja el dato de 2023 quizás hayan arrancado su procedimiento hace unos dos años, que es el tiempo medio de tardanza en ver resuelta la solicitud. “El perfil mayoritario de emigrantes de Venezuela que se nacionalizan en Galicia es de adultos de entre 40 y 50 años y con un estatus económico medio-alto”, explica Miguel Fernández. Pero no todo son buenas noticias. Según el el experto, debido a esa edad de llega, “nos encontramos con un problema real de inserción laboral”. Pese a que “en muchos casos la gente que llega son médicos, ingenieros, informáticos, se suma otra gran complicación: más años para homologar sus títulos en España”.

“La nacionalidad te abre muchas puertas a nivel laboral y te afianza el acceso a la sanidad”

El funcionario público venezolano (jubilado allí como teniente coronel de los bomberos), Héctor Escalante, llegó por primera vez a España en 2008 y luego lo hizo en 2018 con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. “Me quedé y conseguí primero mi residencia a los cinco años, que me regularizó, y luego la nacionalización el año pasado: en 2023 me llegó el DNI”, expresa. Considera que el hecho de nacionalizarse le abrió las puertas “a nivel laboral y también para la sanidad, con la oportunidad de participar en las últimas elecciones del parlamento europeo”. “Se abren muchas puertas, a nivel de trabajo así como un abanico de oportunidades que hacen que te sientas más seguro”. “Además de que Galicia es muy bonita y tranquila, me alegró muchísimo obtener la nacionalidad; he tenido la oportunidad de obtener más formación”, indica. De hecho, en la actualidad se encuentra en el centro de formación de la Marina mercante en Vilagarcía de Arousa. “Tengo dos carreras universitarias: soy ingeniero industrial y en Venezuela fui bombero. Aquí, hice un Máster en la Complutense sobre gestión de desastres, porque se han brindado muchas oportunidades”, explica. Previamente, Escalante vivió en Madrid y en Castilla La Mancha pero se vino a Vigo, “gracias a unos amigos que me invitaron a explorar una ciudad pujante: es una de las ciudades más prominentes de Galicia”, asegura con la intención de establecerse aquí.

“Para mí fue un trámite rápido; logré trabajo en un mes y el DNI en menos de un año”

Es lunes y Ana Karellys Hurtado, de 37 años, responde al telefóno con el estrés más propio de finales de semana. Está en Ponteareas, donde ha trabajado por la mañana y se dispone a conducir hasta Vigo, donde finalizará su jornada en unas oficinas. “Por la mañana trabajo haciendo pólizas de seguro y por la tarde, como secretaria”, explica. Esta venezolana casada con un hijo de emigrantes gallegos con doble nacionalidad es un ejemplo de lucha. Desde enero, ya cuenta con DNI de española. “Fue un trámite rápido; comencé en abril del año pasado y luego me inscribí para hacer el examen. Tras aprobarlo, presenté todos los papeles y la resolución llegó aprobada en noviembre”, celebra. Ella llegó a Vigo en 2021 y tramitó su nacionalidad por residencia. “Llegamos a Vigo por experimentar y nos encantó el lugar. Mi esposo vino en 2019, después que mi cuñada. Aquí ahora vivimos mis suegros y nosotros, que llegamos desde Caracas”, indica a pesar de que la familia política procede de Cariño, en A Coruña.. . En cuanto a las razones de su migración, destaca “una mezcla de varios factores”: “aquí estamos mejor en lo tocante a economía y seguridad”, reconoce. “A pesar de todo, no me costó mucho encontrar empleo... hasta 2022. Llegué en octubre y en noviembre tenía trabajo, pero solo por la temporada”, explica. Luego ha ido cambiando de empleo hasta encontrar uno en el que siente que encaja y está a gusto. “Busqué otras cosas y en junio, empecé con los seguros”. “De momento, solo pensamos en quedarnos en Galicia, nos gusta esta tierra”.

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