Cuando los móviles mejoran la nota

El estudio de PISA sobre pensamiento creativo detecta mayor rendimiento en alumnado que usa dispositivos digitales para entretenerse en su ocio

Carmen Villar

Carmen Villar

Mientras en España en general y en Galicia en particular se debaten las supuestas bondades, o no, de las nuevas tecnologías y de su uso en las aulas, con la Xunta llamando a la prudencia a los docentes a la hora de valerse de ese tipo de recursos, para la OCDE “la digitalización de las escuelas y los entornos escolares presenta muchos beneficios para la enseñanza y el aprendizaje”. Eso sí, añade: “cuando se orienta y se apoya adecuadamente”.

En el informe relativo al desempeño del alumnado en la competencia de pensamiento creativo en PISA, analizada de forma novedosa en la edición de 2022 y una destreza en la que el alumnado gallego logra situarse en el podio estatal y codearse con lo más florido de Europa, se explica cómo los dispositivos digitales pueden mejorar el rendimiento. En el caso particular de Galicia, hasta 2 puntos cuando las herramientas digitales, que es el concepto con el que trabaja la OCDE, se usan para el aprendizaje fuera del aula y el doble, 4, cuando la utilización fuera del ámbito educativo tiene un carácter lúdico.

Tras analizar los datos de los resultados y las preguntas realizadas a los estudiantes de 15 años, los autores del informe concluyen, en general, que cuando los estudiantes recurren a las herramientas digitales para aprender en el centro, la mejora en el rendimiento es “moderada”, y se traduce apenas en un punto más para la OCDE y España, ninguno en Galicia. Fuera del centro, y manejados para ese objetivo de aprender, esa influencia se nota más: los 2 puntos citados.

Con todo, según el documento de resultados, el uso de recursos digitales para el ocio tiene una relación “mucho más fuerte” con el rendimiento del pensamiento creativo que el manejo con una finalidad de aprendizaje. En concreto, los estudiantes que aseguran emplear estos dispositivos al menos una hora al día durante el fin de semana para divertirse superaron “significativamente” a los compañeros que registraban una utilización inferior: en 3 puntos en España y 5 en la OCDE. Para el alumnado gallego, supondrían 4. En cambio, dedicar esos mismos recursos a actividades lúdicas en el colegio una hora o más al día tendría el efecto contrario y restaría un punto al desempeño en la OCDE y 3 en España y en Galicia en relación a quienes les dedican menos tiempo.

¿Pero cuántos adolescentes recurren a las nuevas tecnologías para aprender o divertirse? Hace unos días, la Consellería de Educación publicaba una encuesta sobre convivencia escolar que también daba cuenta de los hábitos digitales del alumnado gallego y revelaba que el móvil es casi omnipresente, al menos en Secundaria, y que en muchos casos los chavales se conectan sin control adulto.

El nuevo de informe de PISA permite ahondar en los datos relacionados con los adolescentes de 15 años, que son los que hacen la prueba. Más de la mitad de ese alumnado gallego –un 54 por ciento, ligeramente por encima de la cifra estatal, del 50%, y al nivel de la OCDE, donde se alcanza un 55%– afirma utilizar “al menos una hora al día” los dispositivos digitales en la escuela con ánimo de aprender, un uso que está regulado en Galicia, mientras que fuera del aula esa utilización pedagógica baja al 48% –un punto porcentual más que en España y 2 por debajo de la OCDE–. Solo dos de cada diez (un 19%), sin embargo, declaran servirse de ellos con una intención lúdica dentro de la escuela, en línea con el 20% estatal y lejos del 35% del conjunto de países analizado. En cambio, como ya advierten otras encuestas, la relación con los dispositivos digitales para divertirse fuera del instituto es generalizada: lo admite, como en España, un 76%. En la OCDE el promedio alcanza cuatro puntos más.