La reforma del Gobierno eleva un 35% los dependientes que reciben teleasistencia

El servicio es ya complementario del resto de las prestaciones, si el mayor no vive en una residencia | Los beneficiarios suman 3.325 en cinco meses hasta rozar los 13. 000

Reloj con servicio de
 aviso a la Cruz Roja 
de un dependiente 
con teleasistencia.  |  // V.E.

Reloj con servicio de aviso a la Cruz Roja de un dependiente con teleasistencia. | // V.E.

Daniel Domínguez

Daniel Domínguez

La reforma del sistema de dependencia aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez cuatro días antes de las elecciones generales de julio del año pasado ha disparado casi un 35% los dependientes que reciben el servicio de teleasistencia en tan solo cinco meses. De los 9.665 que disfrutaban de un servicio que les permite disponer de un botón de seguridad para alertar a Cruz Roja en caso de un percance, como una caída o una indisposición, al cierre del año pasado, se ha pasado a 12.990 en mayo.

La cifra irá creciendo a tenor del efecto del citado cambio normativo, que estableció que la teleasistencia ya no es un servicio más, sino que es un complemento a las prestaciones fijadas para un dependiente. Hasta ahora, un ciudadano podía disponer de este servicio o de plaza en un centro de día. A partir del año pasado, todos los dependientes que no vivan en una residencia tienen derecho a teleasistencia complementaria del resto de servicios que reciban, como avanzó FARO el año pasado. La evolución de los datos muestra el impacto de esta modificación mediante un real decreto.

Al cierre de abril del año pasado, la cifra de dependientes con teleasistencia era de 9.002, dato que creció a 9.665 a finales de diciembre. Desde entonces, la lista ha engordado en 3.325 personas, a razón de una media 22 nuevas cada día, según los datos del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

A nivel estatal, el crecimiento, sin embargo, es tan solo del 12%, pasando de 427.677 a 479.492, según la misma fuente.

La Consellería de Política Social vincula este aumento de datos con el cambio legal impulsado por el Ejecutivo entonces de PSOE y Unidas Podemos y ahora de PSOE y Sumar. El Ejecutivo calculaba un sobrecoste de la medida de 9 millones de euros, pero el departamento dirigido por Fabiola García censura la infrafinanciación recibida.

“La reforma de la Ley de Dependencia realizada por el Gobierno central a las puertas de las elecciones generales fue aprobada sin contar con el apoyo de la mayoría de las comunidades autónomas, que son las que tenemos que aplicar las medidas”, lamentan en primer lugar desde la consellería. “Además, no incluye ninguna partida presupuestaria para su aplicación, en un contexto en el que el Ejecutivo lleva años incumpliendo su obligación de cofinanciar la dependencia en un 50%, generando una deuda con Galicia de 200 millones de euros cada año, ya que en realidad solo financian el 30%, mientras la Xunta aporta el 70%. Esta reforma quitó entidad a la teleasistencia, dándole la categoría de servicio complementario del resto de prestaciones”, añaden.

Misma financiación estatal

Precisamente ayer, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, acordó con las comunidades el reparto de más de 738 millones de euros para Dependencia, la misma cantidad de la anterior legislatura, si bien reafirmó su compromiso de seguir aumentando su presupuesto hasta alcanzar el 50% de la financiación del sistema.

Política Social reconoció tras el pasado verano que estaba analizando cómo cumplir con el nuevo estatus de la teleasistencia, un proceso en el que sigue inmersa sin lograr determinar todavía el coste que supondrá para sus arcas. “La Xunta continúa trabajando para ofrecer el servicio a todas las personas con dependencia que no se encuentren en un centro residencial y que acepten este servicio. Precisamente, como no todos los dependientes quieren tener una teleasistencia complementaria, hay muchos potenciales usuarios que lo rechazan por lo que resulta muy complicado estimar un incremento real del coste”, finalizan desde el departamento de Fabiola García.

El crecimiento estatal en el número de prestaciones de teleasistencia no experimenta un aumento como el gallego, sino de trece veces menos intensidad. Crece de 427.677 al cierre del año pasado a 479.492 en la actualidad, lo que supone un 12%, según los datos del Imserso.

Una de las explicaciones radica en el mayor peso de los dependientes con plaza en residencia a nivel estatal que en Galicia, donde se alcanza el 7,4% de las prestaciones –cada dependiente puede recibir más de un servicio, como sucede, pues la media es de 1,28 por persona, combinando teleasistencia con ayuda en el hogar, por ejemplo– frente al 9,16 de media autonómica.

La lista de espera en Galicia se sitúa en uno de sus niveles más bajos, con una cobertura que alcanza el 98% de los 75.948 ciudadanos con un grado de dependencia acreditado y derecho a una o varias prestaciones. En la actualidad, 1.448 de ellos aún no han recibido esa atención.

Los datos de Galicia mejoran en siete puntos los de la media estatal, pues la cobertura alcanza el 91% de media autonómica de los 1.583.392 ciudadanos con dependencia. Están a la espera 137.724, según los últimos datos disponibles del Imserso.