El calor extremo mata más en Galicia que en Córdoba

Mientras la alerta sanitaria salta en el sur a los 35 grados, en la comunidad gallega lo hace a 25

Sanidad estrena nuevo sistema de aviso de riesgo por altas temperaturas

Una niña se refresca en una fuente.

Una niña se refresca en una fuente. / Rosa Veiga

El Ministerio de Sanidad activó ayer el nuevo sistema de alertas sanitarias por calor que, como novedad, divide España en 182 zonas de “meteosalud” en lugar de las 52 provincias que se usaban hasta ahora. Es un modelo más preciso, pues agrupa todos los municipios que comparten características climatológicas similares dentro de cada provincia. En el caso de Galicia, la comunidad se ha distribuido en 16 áreas.

Esta nueva reformulación del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas por Altas Temperaturas “es el instrumento a través del cual se intenta reducir el impacto del exceso de las temperaturas en la salud de la población, definiendo cuándo, dónde y a qué nivel se dan los avisos”, tal y como explicó la ministra de Sanidad, Mónica García.

Porque el impacto no es el mismo, aunque la temperatura sea la misma. El calor extremo mata más, por ejemplo, en Galicia que en Córdoba. De hecho, en el norte de Lugo la alerta salta ya con 25,5 grados mientras que en Córdoba lo hace con 35.

¿Qué es lo que pasa? Pues que en el sur y en el centro de España, habituados a altas temperaturas, la población sabe cómo actuar: hidratándose a menudo, reduciendo la actividad o evitando las horas centrales del día, además de que las casas están preparadas para repeler el sol.

De esta manera, 35 grados en Córdoba serían equivalentes a 25 en la comunidad gallega ya que, según precisó el responsable de salud y cambio climático en el Ministerio de Sanidad, Héctor Tejero, “la temperatura no impacta igual en las diferentes regiones de España”. “Hay regiones donde los umbrales de alerta por calor están en 35º y otras donde los impactos de salud se producen mucho antes, a los 25º, como Galicia, ya que las casas no están adaptadas, las calles tampoco y la gente no está acostumbrada a las altas temperaturas”, explicó el alto cargo.

Diferencias en Galicia

Llamativo resulta el caso de Lugo, donde en A Mariña (al norte) la alerta se desencadena a partir de los 25,5 grados, pero, en la zona sur de la provincia, el umbral se ubica en los 37,1º, casi 12 grados más. En la costa asturiana, el nivel de alerta se activa en los 23,9 grados, pero en cambio, en otras zonas de España, como en la Sierra Norte de Sevilla, el riesgo comienza en los 40º.

La comunidad gallega está dividida en 16 zonas. La provincia que menos tienes es la de Pontevedra, con tres, pero con diferencias significativas en cuanto a la temperatura en que salta la alerta sanitaria. En las Rías Baixas se sitúa en 29,5 grados, pero en el interior es en 33,3.

En A Coruña la diferencia es algo mayor, de apenas cuatro grados, entre los 26 del oeste de la provincia y los 29,9 de la mitad sur.

Ourense, acostumbrada al calor

Pero incluso dentro de Galicia hay saltos muy notables, lo que evidencia las singularidades climatológicas de la comunidad, que afectan tanto a la producción agraria como a la vegetación y, por supuesto, a la población. Tan acostumbrados están al calor los ourensanos que la temperatura más baja a la que se decreta la alerta sanitaria es a los 33,5 grados, que asciende a 37,5 en la zona del Miño. Doce grados justos son los que hay de diferencia con el norte de Lugo.

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temperaturamax W / Hugo Barreiro

Estas zonas (16 en Galicia y 130 en el conjunto de España, además de las 52 provinciales) son determinadas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) con fines de predicción por presentar climatologías similares, pero ahora también servirán al Ministerio de Sanidad para decretar las alertas, que antes solo eran provinciales y no reflejaban la enorme variabilidad geográfica de España.

Teniendo en cuenta el cambio climático y que este año hay un 70% de probabilidades de que sea más caluroso que el anterior, el más cálido que se ha vivido hasta ahora en el mundo, el Ministerio de Sanidad quiere advertir singularmente de los riesgos a las comunidades menos acostumbradas a las altas temperaturas, que son las del norte, “donde está empezando a hacer mucho más calor”, indicó Héctor Tejero. El objetivo es que todos los ciudadanos se acaben incorporando a esa “cultura del calor”, que se convertirá en norma con el cambio climático.

Casi 320 muertes en verano al dispararse las temperaturas

Según las estimaciones de MoMo –el sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas– el año pasado se produjeron en todo el Estado un total de 3.009 defunciones atribuibles al exceso de calor durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre.

El dato lo recordó ayer la ministra de Sanidad, Mónica García, durante la presentación de la campaña “Un verano de cuidado”, que pretende fomentar buenos hábitos frente a las altas temperaturas, teniendo en cuenta que el sistema europeo de satélites “Copernicus” ha advertido ya de que existe una probabilidad elevada –más de un 70 por ciento– de que este verano “vuelva a ser más cálido de lo normal”.

Si se revalida la situación del pasado año, podría costar más de 300 vidas en Galicia. Y es que, según las estimaciones de MoMo, de las 3.009 defunciones asociadas a que el mercurio se disparase el pasado verano, más de uno de cada diez decesos se habrían producido en Galicia, 318 en concreto. Así, la comunidad gallega, pese a ocupar la quinto posición en población, sería la tercera con más fallecimientos asociados a las temperaturas extremas en el último período estival, solo superados por los 407 de Madrid y los 397 de Andalucía, que son, respectivamente, la tercera y la primera autonomía por número de habitantes. En el extremo opuesto, Baleares tendría un fallecido por esta causa.

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