La Xunta ultima la ley que multará a las empresas que no reduzcan su contaminación

Medio Ambiente ultima los retoques de la norma para que entre en vigor el año próximo

Daniel Domínguez

Daniel Domínguez

A partir del año que viene, las empresas afincadas en Galicia que no reduzcan sus emisiones contaminantes se expondrán a sanciones de hasta 120.000 euros anuales. Así consta en la Lei do Clima, cuyo anteproyecto está siendo ultimado por parte de la Consellería de Medio Ambiente para que sea aprobado por el Consello de la Xunta antes de que finalice el año y luego sea enviada para su tramitación parlamentaria. El objetivo es que entre en vigor en 2025, según fuentes del citado departamento.

La citada norma afectará a las aproximadamente 1.800 empresas que superan el medio centenar de trabajadores, que son las que se verán afectadas por uno de los preceptos de la citada legislación. Esta norma establecerá la creación de un registro gallego de huella de carbono, en el que todas las medianas y grandes empresas estarán obligadas a inscribirse. Esa obligación estará vigente un año después de la luz verde a la norma.

Ese registro irá acompañado de la estimación de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por cada empresa anualmente, los datos de reducción de las mismas y los “proyectos de absorción de dióxido de carbono asociados”, fundamentalmente a través de la plantación de árboles o la compra de “aire limpio” de montes de otros propietarios, es decir, el pago por la compensación a través de hectáreas forestales de esas emisiones.

El Gobierno central quiere regular esa cuestión mediante un real decreto, pero Galicia pretendía adelantarse con su propio sistema. “En ningún caso, la ley pretende ser única y exclusivamente punitiva, sino un instrumento para dotar a las empresas de planes de reducción de las emisiones para contribuir al objetivo final, que es luchar contra el calentamiento global. Pero es preciso, como en toda norma, establecer un marco de incumplimientos y de las sanciones que estos llevan aparejadas”, justifica el Ejecutivo.

Las medianas y grandes empresas se arriesgarán a varias multas. Las muy graves, con castigos de 60.001 a 120.000 euros, se aplicarán si incumplen la obligación de reducir sus emisiones. Si se ajustan a esta exigencia, pero eluden la inscripción en el registro gallego serán castigadas con una sanción leve, cuyo máximo será de 30.000 euros, según el primer borrador.