La Xunta propondrá subir tarifas para que el saneamiento de cien concellos no dé pérdidas

Augas encarga a una empresa proponer unos precios por el servicio para recuperar costes

También quiere fijar dónde deben mantener pozos negros y dónde impulsar el alcantarillado

Obras para mejorar la red de saneamiento y alcantarillado en O Grove

Obras para mejorar la red de saneamiento y alcantarillado en O Grove / FdV

Daniel Domínguez

Daniel Domínguez

El que contamina paga y blindar la sostenibilidad de los servicios públicos constituyen dos principios que marcan la elaboración del nuevo plan gallego de saneamiento, que pretende reducir las emisiones contaminantes y mejorar la gestión del agua y la red de saneamiento. Para ello, la Xunta propondrá subir las tarifas que se cobran por esta cuestión a los vecinos de, como mínimo, más de un centenar de concellos donde el servicio resulta deficitario al no cubrir los costes de explotación.

Augas de Galicia, ente dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, está inmersa desde hace tiempo en la elaboración de esta nueva estrategia. La primera fase le permitió detectar que alrededor de un centenar de ayuntamientos incumple el mandato de la Directiva Europea del Agua de alcanzar el equilibrio económico en esta cuestión. “Los Estados miembros tendrán en cuenta el principio de la recuperación de los costes de los servicios relacionados con el agua, incluidos los costes medioambientales y los del recurso, de conformidad con el principio de quien contamina paga”, determina esa norma, adaptada al ordenamiento legal español.

Realizado el diagnóstico, toca abordar la fase propositiva y cobrar a los vecinos figura en los planes autonómicos. Augas licitó a comienzos de año un contrato de 1,33 millones de euros para que una empresa preste asesoramiento en la elaboración del citado plan general gallego de saneamiento. Dentro de los trabajos que deberá realizar la empresa adjudicataria figura analizar los ayuntamientos deficitarios en este ámbito y plantear una subida de precios tras detectar cuántos recursos son necesarios para cubrir gastos.

“Una vez realizado el nivel de recuperación de costes, se hará un análisis de la política tarifaria vigente y de su grado de adecuación para el logro de los objetivos buscados”, que no son otros que evitar el déficit público, según consta en el pliego del contrato.

Se deberán tener en cuenta no solo los costes económicos, sino también los ambientales, los ingresos por los servicios y las empresas que los prestan.

El análisis previo ya ha identificado los puntos negros en esta cuestión. Un total de 76 ayuntamientos (24%) recuperan menos del 50% del coste del saneamiento; 20 (65%) se sitúan entre el 50% y el 75%; y 11 (4%), entre el 75% y el 90%. Otros 16 (5%) oscilan entre el 90% y el 100%, mientras que son minoría los que superan el 100% con solo 10. Augas de Galicia reconoce que carece de datos de 180 municipios sobre esta cuestión capital en la estrategia para mejorar el ciclo del agua.

De hecho, según el estudio elaborado por este organismo, el 14% de las corporaciones locales gallegas evita cobrar a sus vecinos por uno de los servicios considerados básicos por la normativa básica. Se trata de 43, todos ellos de pequeño tamaño.

saneamiento W

saneamiento W / Hugo Barreiro

La falta de control sobre esta cuestión destaca en el análisis elaborado por Augas de Galicia. Dos de cada diez concellos ni siquiera conocen los costes. Entre los que sí los tienen calculados, hay 70 concellos (el 22%) que se gastan al año entre 10.000 y 50.000 euros. Otro 25% (78 consistorios) deben destinar entre 50.000 y 500.000 euros. Y este servicio resulta más costoso para el 8% (23 municipios) donde el desembolso supera el medio millón de euros.

Pero además del coste de explotación del servicio, las infraestructuras de alcantarillado y depuración requieren inversiones para su mantenimiento y renovación. Pues hay un 17% de concellos (52) que invierte menos de 5.000 euros al año.

El 14% de la población

Otro de los elementos destacados en el planeamiento futuro de la Xunta pasa por determinar qué hacer en los núcleos de población que carecen de conexión a una red de alcantarillado, es decir, que utilizan fosas sépticas para sus vertidos de aguas. Esta situación afecta a aproximadamente el 14% de la población de la comunidad.

Augas quiere que la empresa que se haga con el contrato de asesoramiento identifique y delimite “los territorios donde claramente hay que optar por saneamiento autónomo y aquellos territorios donde habrá que hacer, en estudios particularizados a futuro, un estudio de alternativas”. Es decir, quiere que dibuje un mapa que fije dónde es necesario mantener el uso de pozos negros, dónde se deben habilitar conexiones al alcantarillado y dónde urge apostar por soluciones intermedias.

Además se identificaron 76 núcleos de población, con más de 250 habitantes equivalentes, que no disponen de saneamiento, lo que, según la Xunta, constituye “una irregularidad o por lo menos ha de ser objeto de un estudio específico prioritario frente a otros núcleos”.

El contrato requiere también la elaboración de un mapa zonal de saneamiento de la comunidad, entre otras cuestiones. Deberá estar listo 18 meses después de su adjudicación, prevista este año.

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