Las tres plantas de compost de la Xunta entran en funcionamiento y empiezan a recibir residuos

Las instalaciones de Cervo y Verín estaban acabadas pero pendientes de que los concellos enviaran basura y la de Vilanova se terminó ahora

Contenedor marrón para la materia orgánica.

Contenedor marrón para la materia orgánica. / Rafa Vázquez

Paula Pérez

Paula Pérez

El compostaje y la instalación del contenedor marrón para la materia orgánica ha arrancado en Galicia al ralentí. Desde junio de 2022 todos los ayuntamientos de más de 5.000 habitantes están obligados a la recogida separada de los biorresiduos, pero hasta ahora solo había en Galicia una planta para tratar el compost, la ubicada en las instalaciones de Sogama en Cerceda, que, de momento, da servicio únicamente a seis concellos de la zona. La Xunta planificó otras tres instalaciones para que hubiera una por provincia. Pero dos de ellas –Cervo y Verín– no estaban funcionando, pese a estar terminadas desde mediados de año, ya que ningún ayuntamiento les enviaba residuos. Y en Vilanova de Arousa las obras no finalizaron hasta ahora.

Sin embargo, a punto de finalizar el año y en vísperas del 1 de enero de 2024 cuando entra en vigor la obligación de recoger la materia orgánica por separado en la totalidad de los concellos gallegos, la Xunta avanza que estas tres plantas de compost que quedaban están ya finalmente en funcionamiento.

La planta de compost ubicada en Vilanova de Arousa arrancó hace dos semanas y, según explican desde la Consellería de Medio Ambiente, ya se han hecho gestiones desde algunos concellos de la zona para realizar la primera entrega de residuos antes de final de año.

Esta planta va a producir 6.000 toneladas anuales de compost de alta calidad para usar en la agricultura y en la jardinería y prevé dar servicio a 26 municipios del entorno. Esta infraestructura está capacitada para tratar cada año 15.000 toneladas de la materia orgánica que los ayuntamientos recojan y otras 7.000 toneladas de material estructurante como podas o restos de madera.

Lugo y Ourense

La planta de Cervo, en Lugo, se estrenó en noviembre. Recibe la basura orgánica del concello de Cervo, pero la Xunta señala que hay otros municipios del entorno que también están interesados en enviar sus residuos a este centro.

Y las instalaciones de Verín (Ourense) arrancaron la semana pasada. Se ha firmado un acuerdo con la Diputación de Ourense que gestiona el servicio de recogida de residuos de 13 concellos para que estos envíen a esta planta los biorresiduos producidos por los grandes generadores, es decir, restaurantes, supermercados o tiendas de alimentación.

El centro de tratamiento de biorresiduos de Verín dará servicio a 22 ayuntamientos de su área y recibirá y tratará la materia orgánica que se recoja en las plantas de transferencia de San Cibrao y A Rúa, en Ourense-.

En cuanto al grado de implantación del quinto contenedor marrón en los ayuntamientos gallegos, ahora que va a ser obligatorio, ni la Xunta ni la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) saben cuál es el grado de cumplimiento de esta medida.

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