La UE no se cree que el AVE Vigo-Oporto esté operativo en 2030
Bruselas refrenda su postura de que no entrará en servicio hasta 2040

Un tren estacionado en la terminal de Urzáiz (Vigo). / Marta G. Brea

La Presidencia española de la UE, la Comisión Europea y el Europarlamento han alcanzado un acuerdo para revisar el reglamento de la Red de Transporte Transeuropea, una malla ordenada, interoperable y financiada con fondos comunitarios con la que se pretende cubrir toda Europa por tren, rutas navegables de corta distancia y carretera “sin interrupciones físicas ni cuellos de botella ni eslabones perdidos”.
Una de sus principales patas es la ferroviaria y sobre la mesa se habían colocado propuestas de reforma que afectaban de lleno a Galicia, pero tras la negociación –en los denominados trílogos– el resultado acabó siendo, en cierto modo, previsible, dado que se impuso el criterio de la Comisión Europea frente al Parlamento y al Consejo de Europa. Entre otros, se confirma que a ojos de Bruselas el AVE entre Vigo y Oporto no estará operativo antes de 2040 o que el puerto de A Coruña es el único considerado prioritario dentro de Galicia.
A principios de año la Eurocámara demandó la incorporación de los puertos de Vigo, Marín y Ferrol al Corredor Atlántico de mercancías ferroviarias, con fecha de ejecución en el año 2030, la inclusión al mismo de las líneas A Coruña-Ferrol y A Coruña-Lugo-Monforte y el adelanto, también a 2030, del AVE entre Vigo y Oporto, de forma que todos estos proyectos pasarían a formar parte de la llamada red básica de transportes de la UE, es decir, que tendrían carácter prioritario y podrían acceder, para su desarrollo, a importantes fondos comunitarios.
Poco realismo
La anticipación de la alta velocidad entre Vigo y Oporto también la reclamó el Gobierno central, aunque la Comisión Europea no estaba por la labor, al considerar el plazo de 2030 poco realista y optar por mantener su ejecución en el horizonte de 2040, fecha de referencia para la red básica ampliada a la que ya pertenecía esta conexión ferroviaria.
El acuerdo alcanzado ahora deja, por tanto, al AVE Vigo-Oporto en la misma situación en la que estaba, con Bruselas desconfiando de las previsiones de los gobiernos portugués y español. No considera que se pueda terminar en siete años.
Paso cerrado al puerto de Vigo
El mismo recorrido ha tenido la petición de incluir los puertos de Vigo, Marín y Ferrol en la red básica para, antes de 2030, tener comunicación ferroviaria. Se mantienen como estaban, en la red global, cuyo horizonte de conclusión es el año 2050. La Comisión Europea defiende que haya solo un puerto por región en la red básica, que es el de A Coruña. Pero se ha incorporado, como novedad, el de Vilagarcía a la red global.
Sin embargo, se abre una posibilidad a cambiar este mapa. El eurodiputado del PSOE Nicolás González Casares destaca que se ha mantenido en los trílogos una enmienda socialista que posibilita que los Estados miembros puedan elevar el nivel de un puerto, pasándolo de la red global a la básica “por razones de importancia estratégica, de tal manera que los de Vigo o Ferrol podrían hacerlo si lo decidiese el Gobierno”.
Corrección de un error
Sí se ha corregido un error manifiesto: en los documentos iniciales sometidos a información pública para comenzar la revisión no se incluía la línea A Coruña-Vigo-Ourense en el Corredor Atlántico. Ahora ya vuelve a figurar en la red básica. Pero los trazados A Coruña-Ferrol y A Coruña-Lugo-Monforte siguen en la red global, al desatenderse la propuesta de la Eurocámara. Se mantiene también en la red básica el AVE a Madrid, aunque ya está casi concluido.
“Galicia ha salido mejor parada que otras regiones españolas o similares a nivel europeo en relación a las enmiendas que defendía el Parlamento”, sostiene González Casares.
El que un proyecto pertenezca a un red o a otra determina la intensidad de los fondos comunitarios a los que pueda acudir.
Condiciones técnicas mínimas
El acuerdo incluye que los trenes de pasajeros que circulen por la red básica lo hagan a una velocidad mínima de 160 kilómetros por hora y los de mercancías de 100 km/h en 2030 y que los cruces transfronterizos se completen en menos de 25 minutos desde 2030.
El hecho de que se reafirme 2030 como plazo de ejecución se interpreta como una llamada de atención y una media de presión contra Francia, que no tenía intención hasta 2042 de terminar en su territorio el itinerario del Corredor Atlántico que arranca en Algeciras, Sines y A Coruña y recurre toda la cornisa oeste de Europa.
El Gobierno español estaba pendiente precisamente de este acuerdo en trílogos para poder concluir la elaboración del plan director del Corredor Atlántico en el que detallarán las intervenciones, las inversiones y el calendario.
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