Una propuesta de financiación autonómica con la que Galicia está en disconformidad

Pedro Sánchez apuesta por incluir el criterio de “población ajustada” para determinar la asignación de fondos, aunque la Xunta quiere que se dé más peso a la dispersión

Cumbre de presidentes autonómicos en 2021 de la España vaciada para reclamar un  nuevo modelo  de financiación. |    // XOÁN ÁLVAREZ

Cumbre de presidentes autonómicos en 2021 de la España vaciada para reclamar un nuevo modelo de financiación. | // XOÁN ÁLVAREZ / X. A. Taboada

X. A. Taboada

X. A. Taboada

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, garantizó ayer que la reforma del sistema de financiación autonómica –que lleva prorrogado desde 2014– tendrá en cuenta criterios “objetivos” en términos de población ajustada “para que no haya críticas por parte de ningún gobierno autonómico”. Hace ahora dos años, el Ministerio de Hacienda enviaba a las comunidades su propuesta de cálculo de la población ajustada, lo que no gustó a la Xunta por entender que no se tenía en cuenta el verdadero peso de la dispersión y el envejecimiento para determinar el coste real de la prestación de los servicios públicos.

De hecho, el Ejecutivo autonómico remitió un mes después al Ministerio de Hacienda –que sigue con la misma titular, María Jesús Montero– un informe de 50 páginas con alegaciones en las que expresaba su disconformidad.

Disparidad

A la hora de abordar la reforma del sistema de financiación autonómica existen al menos tres bloques de comunidades que reclaman que primen distintos criterios. Por un lado, están Galicia, Asturias, Cantabria, La Rioja, Castilla y León, Extremadura, Castilla-La Mancha y Aragón, que defienden que en su territorio se afronte el reto demográfico con mayor intensidad y que se tenga más en cuenta la dispersión de población. De hecho, llegaron a celebrar un foro en Santiago para reclamarlo así al Gobierno central cuando Alberto Núñez Feijóo era el presidente de la Xunta.

Otro grupo de regiones son Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana, que defienden una reforma que nivele las diferencias del actual sistema, dado que por población ajustada “tendrían una mayor capacidad de tener los recursos suficientes”.

Por último, se encuentran Baleares, Cataluña y Madrid, que, desde el Gobierno apuntan que “son de signo político muy distinto” y que quieren tener en cuenta el denominado principio de originalidad en la aplicación de las medidas de nivelación.

"Hablar entre todos"

Ante el anuncio de Pedro Sánchez, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, sostuvo ayer que la nueva financiación autonómica es un asunto que se debe abordar “entre todos” y recordó que hay más criterios que el de población ajustada que se deben tener en cuenta. “Si eso quiere decir que nos va a sentar a todos para hablar de financiación y no va a llegar a acuerdos bilaterales, detrayendo recursos a los demás, bienvenido sea”, indicó.

Pero quiso matizar que la población objetiva es uno de los criterios que se debe manejar, pero que “hay otros” como “el coste de prestación de los servicios”. “Yo tengo claro que en un acuerdo común todos tendríamos que ceder en algunas cosas para que todos salgamos ganando, porque en eso consiste la negociación multilateral”, dijo.

El criterio más importante

Desde que Hacienda dio a conocer su propuesta no se supo más cómo quedó tras recibir las alegaciones de las comunidades autónomas. El de población ajustada no es el único elemento utilizado para evaluar los fondos que se asignarán a cada comunidad, pero sí es el más representativo de las necesidades de gasto. De ahí su importancia, aunque luego lo que resulte de esta propuesta se pueda compensar con otros mecanismos incluidos en la compleja arquitectura que conforma el sistema de financiación autonómica.

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) hizo en su día un análisis de esa propuesta inicial del Ministerio de Hacienda y una de las conclusiones que sacaba era que en comparación con el vigente –caducado desde 2014–, situaba a Galicia como la segunda comunidad más perjudicada, únicamente por detrás de Canarias. Como más favorecidas, Fedea colocaba a Extremadura y Aragón.

Suscríbete para seguir leyendo