Galicia impulsa una unidad especializada para extinguir los fuegos más virulentos

Su coordinador podrá movilizar medios púbicos y privados para sofocarlos | Las parroquias de alto riesgo suben a 40

José González y Manuel Rodríguez, ayer, en el Consello Forestal de Galicia. |   // FDV

José González y Manuel Rodríguez, ayer, en el Consello Forestal de Galicia. | // FDV / C. Villar / P. Pérez / X. A. Taboada

C. Villar / P. Pérez / X. A. Taboada

Las épocas de riesgo de incendios se extienden y los fuegos tienden a ser más virulentos. Los operativos para sofocarlos se enfrentan a focos cada vez más intensos en los que las situaciones que “superan la capacidad de extinción” han dejado de tener un carácter puntual para pasar a ser “habituales”. Así argumenta la Xunta en el marco del Pladiga de este año la creación de una unidad especial de directores de extinción conformada por personal “cualificado y especializado” en labores de extinción con vistas a movilizarla en aquellos fuegos con un “elevado potencial” de convertirse en un gran incendio forestal.

La UDEX, que depende directamente de la Dirección Xeral de Defensa do Monte, la formará un equipo multidisciplinar y asumirá la dirección técnica de la extinción cuando llegue al incendio al que sea convocada. Como mínimo, estará conformada por dos personas, pero no hay límite superior; dependerá de las características y de la potencialidad del incendio. El equipo podrá contar con personal de diferentes categorías –desde técnicos a agentes, pasando por bomberos forestales o emisoristas, entre otros–, pero al menos un miembro debe tener la capacitación para convertirse en el director de la extinción al llegar al incendio.

Este máximo responsable podrá movilizar medios públicos y privados para actuar, ya que tendrá la condición de agente de autoridad, tal y como explican desde Medio Rural. La tarea de este equipo especial es “facilitar y favorecer el correcto desarrollo del operativo” y sería movilizado por el Centro de Coordinación Central. Controlar y apagar un gran incendio forestal es complejo y no se arregla en pocas horas: de ahí que el Pladiga contemple la posibilidad de que los relevos se efectúen in situ.

Brigadas helitransportadas

José González, conselleiro do Medio Rural, destacaba ayer ante el Consello Forestal de Galicia la creación de esta unidad que, explicó, recibirá “un apoyo fundamental”, por su “versatilidad”, de las tres nuevas brigadas públicas helitransportadas, que estarán operativas todo el año. A ello se sumarían más medios materiales: está prevista la incorporación de una quincena de motobombas –con la previsión de poder adquirir otras tres– y de una docena de batracios nuevos –con la posibilidad de sumar otros dos–.

De cara a mejorar las labores de los efectivos de extinción –cuyo número se mantiene estable en alrededor de 5.350 agentes, solo teniendo en cuenta el personal que depende de la Xunta–, el Plan de Prevención y Defensa contra los Incendios Forestales de Galicia para este año incluye la adquisición de 600 teléfonos móviles de altas prestaciones con los que se busca garantizar un acceso en tiempo real del personal a los datos de alarmas e incendios y a la geolocalización del personal asignado a cada uno.

Objetivos

Los objetivos que maneja la Xunta este año en el Pladiga dan por “óptimos” los resultados de la campaña que empieza si se logra rebajar la superficie calcinada a menos de 16.728 hectáreas, una previsión menos optimista que la de 2022, un año de grandes incendios y en el que ardieron más de 50.000 hectáreas.

El punto de mira se encuentra sobre todo en las llamadas parroquias de alta actividad incendiaria, situadas en zonas de alto riesgo que destacan o bien por la cantidad de focos o bien por su virulencia. Este año el listado es más extenso que el de 2022: hay 40 –28 de ellas en Ourense– frente a 35 el pasado año. Del total, repiten 26, casi todas de Ourense. En Pontevedra se incluyen este año San Salvador de Budiño (O Porriño); Saiar, en Caldas de Reis, y Mourentán (Arbo).

En esas parroquias, se intensifican los trabajos de disuasión y control. En este aspecto, el de la vigilancia, a las cámaras que controlaban los montes por ahora se sumarán otras dos, hasta un total de 153 en 76 puntos diferentes.

Tal y como destacó el conselleiro al avanzar la futura lei de lucha integral contra los incendios, Galicia enfatizará la prevención, con un foco en la gestión de la biomasa. Se actuará en 60.000 hectáreas de superficie. Los propietarios tienen que limpiar las franjas secundarias y habrá un visor que permitirá visualizar las parcelas. Si en general el desbroce debe estar hecho antes del 31 de mayo, a los propietarios que no hayan hecho los deberes alguno de los cuatro años previos les tocará pasar revista el 1 de abril. Desde 2021, la Xunta envió más de 250.000 notificaciones a dueños incumplidores.

Suscríbete para seguir leyendo