Los colegios de economistas e ingenieros de Portugal urgen priorizar el tren Lisboa-Vigo

Consideran que es la “verdadera línea de alta velocidad para el transporte internacional” y reclaman una reflexión sobre el enlace con Madrid: “No está garantizado que sea lo mejor”

Fernando de Almeida Santos, máximo representante de la Ordem dos Engenheiros, en Oporto. A la derecha, el actual secretario de Estado de Infraestruturas, Frederico Francisco.

Fernando de Almeida Santos, máximo representante de la Ordem dos Engenheiros, en Oporto. A la derecha, el actual secretario de Estado de Infraestruturas, Frederico Francisco. / FdV

Lara Graña

Lara Graña

La economía portuguesa lo tiene claro: la columna vertebral de su alta velocidad ferroviaria debe ser la que una Lisboa con Vigo y no con la meseta española. Lo había destacado ya el influyente regidor (autarca) de Oporto, Rui Moreira, e incluso lo dejó claro el primer ministro António Costa el pasado verano: “España es muy bella, no es solo Madrid”. Y este viernes lo defendieron en bloque los colegios de economistas e ingenieros del país –Ordem dos Engenheiros y Ordem dos Economistas–, en el marco de una conferencia sobre el Plano Ferroviário Nacional a la que asistió el secretario de Estado de Infraestruturas, Frederico Francisco. “Es prioritario el desarrollo de la alta velocidad centrada en la línea Braga-Oporto-Lisboa, que es el eje de las grandes ciudades portuguesas de negocios, y que permitirá impulsar y dar escala a la economía nacional”. Es el punto central de un manifiesto conjunto en el que Vigo juega un papel determinante como su punto de conexión con el resto de Europa. “Es la verdadera línea para el transporte internacional”.

A su juicio, el trazado propuesto entre la capital lusa y la española, que detraería esfuerzos de tiempo y presupuestarios al del eje atlántico, no es lo que el país necesita. “El enlace de alta velocidad previsto entre Lisboa y Madrid deberá ser objeto de una profunda reflexión y de estudios técnicos, por cuanto no está garantizado que sea el que mejor vaya a servir a los intereses” de Portugal.

El acto celebrado este viernes en Oporto sirvió para espolear al Ejecutivo de Costa para poner una quinta marcha a la alta velocidad ferroviaria como palanca “prioritaria” para la competitividad de su economía. Hasta la fecha, Lisboa ha completado únicamente los estudios de impacto ambiental entre Oporto y Soure, en el distrito de Coimbra, como también recordó Francisco. “Se están preparando todos los documentos y todas las piezas que son necesarias para que, una vez concluida la evaluación de impacto ambiental, podamos lanzar las licitaciones”. La conexión entre Braga y Vigo irá inmediatamente a continuación.

El objetivo es que exista una conexión de alta velocidad entre la ciudad olívica y esta arteria ferroviaria portuguesa para el año 2030. La licitación del estudio informativo para la denominada Salida Sur –la conexión entre Vigo con la raia por túnel, convirtiendo la estación de Urzáiz en pasante– ha despejado los titubeos iniciales del Ejecutivo central español, donde también había defensores para un eje de AVE entre Lisboa y Madrid. “La conexión de alta velocidad prevista entre Oporto-Braga-Vigo –prosigue el manifiesto de los economistas e ingenieros– debe tener el mismo tratamiento de trazado exclusivo, cuyos tiempos no se deberán ver perjudicados” respecto a otras vías de alta capacidad por tren.

“Para que Portugal pueda aumentar su productividad y su capacidad para responder de manera adecuada y con garantías a los desafíos de exportaciones de bienes y servicios, es fundamental, aprovechando el eje central de la alta velocidad portuguesa [del eje atlántico], ligarlo a Europa a través de verdaderas líneas de alta velocidad para el transporte internacional, salvaguardando los intereses nacionales”, zanjan. Esa ventana al resto de Europa pasará por Galicia.

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