La pandemia palía la caída de nacimientos en Galicia

Entre octubre de 2019 y 2022 vinieron al mundo 1.100 bebés gallegos menos | La caída de natalidad se había cobrado casi el doble de nacimientos, hasta 2.039, en solo 2 años prepandemia

Elena Ocampo

Elena Ocampo

Ni baby boom después del confinamiento, ni debacle de natalidad tras ‘surfear’ las consecutivas olas de COVID. La crisis de nacimientos en Galicia sigue cuesta abajo (caen un 8,32% con respecto a 2019 y un 2,2% en lo que va de año), pero se suaviza e incluso estabiliza con respecto a las dramáticas cifras prepandemia. Han nacido 1.100 bebés gallegos menos desde el fadítico comienzo de la pandemia hasta octubre de 2022, último mes del que el Instituto Nacional de Estadística dispone de datos.

En efecto, la última “Estimación mensual de nacimientos”, que acaba de publicar el INE corrobora que en nuestra comunidad la diferencia interanual de los nacidos ha sido de 274 menos entre los meses de octubre de 2019 y 2020; de 553 entre 2020 y 2021 y de 273 entre 2021 y 2022.

Pero, si tiramos unas páginas atrás en el calendario, veremos que la caída de nacimientos que se registró, por ejemplo, entre 2017 y 2018 –solo ese año– fue de 1.450 bebés menos en Galicia y, si enfocamos el retrovisor en 2016, el descenso es de, nada menos, que 2.039 niños y niñas menos.

Eso sí, las cifras absolutas de nacimientos muestran diferencias abultadas: de 15.718 vidas que llegaron al mundo en 2019 a Galicia, hemos pasado en lo que va de año –solo hasta octubre– a 12.117, mientras que 2021 se cerró también con solo 14. 787 nacimientos.

Lejos quedaron los 16.560 nacidos en 2018, por ejemplo, que casi rozaban los 19.000 neonatos en 2017 (año que finalizó con 18.445 bebés más en Galicia) y que en 2016 (que a finales de diciembre había recibido a 19.062 nuevas almas).

Nacimiento Galicia 2016 2022

Simón Espinosa

Del total de 12.117 nacimientos registrados en Galicia, por provincias, A Coruña se sitúa a la cabeza, con 5.191 neonatos, seguida de Pontevedra, que registró 4.382 bebés –entre ambas, suman el 80%– y, a mayor distancia, Lugo, con 1.433 y Ourense, con 1.111.

En suma, la tendencia en caída libre de la natalidad gallega parece haberse visto aminorada durante la pandemia. Nuestras cifras se mantienen incluso unas décimas por debajo de la caída estatal: la media a nivel de España de bajada de la natalidad desde 2019 se sitúa en 8,67% y en Galicia, en un 8,3%.

Otras comunidades registraron un descenso de los nacimientos mucho mayor: restaron un 15% en La Rioja y Canarias, hasta el 12% en Castilla La Mancha, 11% en País Vasco y 9,2% en Andalucía. Este año hasta octubre habían venido al mundo en España 273.930 bebés.

Carlos Ferrás, experto en Geografía Humana.

Carlos Ferrás, experto en Geografía Humana.

"Aunque la tasa de hijos por mujer se eleve a 1,15, no será suficiente para el reemplazo generacional"

Carlos Ferrás

— Experto en Geografía humana

El profesor de Geografía Humana en la Universidad de Santiago, Carlos Ferrás, y experto en Demografía, contextualiza los datos de caída de natalidad en un “medio ambiente social que no propicia los nacimientos”. Eso sí, según apuntan las proyecciones a dos décadas, esta tendencia podría cambiar. El experto gallego asegura que la pandemia –como las guerras o las crisis– podría marcar un impás. “Las medidas de conciliación que se están aplicando y el saldo migratorio sostenido en Galicia, podrían incrementar el numero de hijos por mujer, hasta una tasa de fecundidad del 1,10 o 1,15 hijos por mujer en veinte años”, asegura.

so sí, el dato –que mejora el actual– no vale para ser optimistas. “Aún estaríamos por debajo de la natalidad necesaria para el reemplazo generacional que está en 2,1 hijos por mujer”, detalla el experto, “para poder compensar el saldo vegetativo de los que mueren”. “Estamos en un momento de envejecimiento gravísimo, con un problema de acceso a la vivienda y precariedad laboral por la desindustrialización, que condicionan la caída de la natalidad”, argumenta Ferrás.

Además, para que se produzca la mejoría en los nacimientos que vaticina el INE, sería necesario el mantenimiento de las condiciones (el “Programa Retorna” fue capaz de atraer a 28.000 emigrantes, pero en los últimos 15 años salieron 300.000 jóvenes y mayores en edad laboral, explica).

Lo previsible es que la pandemia en sí sea un factor determinante de una crisis demográfica, argumenta el experto –tanto por aumento de la mortalidad como por descenso de la natalidad–. Pero la historia, al menos hasta ahora, enseña que tras esa caída, n los periodos post-traumáticos se recupera.

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