El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, salió del pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud con una crítica al Gobierno por no abordar la problemática de la falta de médicos en Atención Primaria. Primero, por no haber incluido esta demanda en el orden día –que tuvieron que tratar en ruegos y preguntas– y, luego, por no avanzar en las medidas extraordinarias que Galicia y otras comunidades del PP solicitan para la formación de doctores de Medicina Familiar y Comunitaria. “Este año hay 8.000 plazas MIR para 12.000 aspirantes, por lo que 4.000 se van a quedar fuera”, advirtió.

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, instó a las comunidades autónomas a ofertar 54 plazas de Medicina Familiar y Comunitaria que han quedado vacantes pese a estar acreditadas para la próxima convocatoria MIR que se celebrará el próximo 21 de enero. “No hay nuevos acuerdos que tomar”, zanjó Darias antes de desgranar todas las iniciativas de “la hoja de ruta conjunta” que diseñaron Gobierno y comunidades para paliar este déficit y que, remarcó, han ido cumpliendo. Frente a ello, esas comunidades “solo han planteado incrementar 18 médicos especialistas más de Atención Primaria” e incorporarlas en la prueba del día 21 “sabiendo que no se puede hacer porque hay que parar la convocatoria”, aseguró por su parte la ministra.

Una versión diametralmente opuesta de la que ofrece Comesaña, que aseguró que Carolina Darias “va a ser la cuarta ministra de Sanidad de este Gobierno que deje sin resolver y avanzar” este conflicto y lo atribuyó directamente a una “instrucción de Pedro Sánchez”. El titular autonómico se remonta cuatro años atrás para explicar la situación, cuando los partidos instaron al ministerio (entonces gobernaba el PP) una solución. “Se llegó a un acuerdo en el Consejo Interterritorial de abril de 2018” que establecía el cambio del modelo de acreditaciones en la especialidad de familia y en el programa”, indicó.

En esta línea, insistió en que las comunidades autónomas han pedido “formar 1.000 médicos más adicionales cada año durante cuatro años” (no 18, como dice la ministra) con el objetivo de “poder abordar el verdadero problema de la sanidad pública española que es la falta de médicos especialistas”.

En una carta dirigida a Darias, en la que criticaba el incumplimiento de los acuerdos alcanzados, Comesaña proponía la revisión de los requisitos de acreditación de los centros y de las unidades docentes en las especialidades de Medicina Familiar y Pediatría para “flexibilizar los procesos e incentivar la provisión de plazas de difícil cobertura”.

Sin embargo, Sanidad, tras convocar 11.171 plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE), de las que 8.550 son MIR, reveló, que 100 de ellas, todas de Medicina Familiar y Comunitaria, quedaron sin ofertar y, tras “un esfuerzo” de la mayoría de las comunidades, se redujeron a 54. La ministra reiteró el llamamiento a “hacer ese esfuerzo colectivo para llevarlo a cabo”. También insistió en la flexibilización en la homologación de títulos de profesionales extranjeros en los sectores más deficitarios, como es el de la Atención Primaria, pero descartó hacer una “repesca”. “En ningún caso podemos perder de vista la calidad”, subrayó.

En este mismo Consejo se aprobó el calendario de vacunación a lo largo de toda la vida para 2023, con la incorporación de 4 nuevas vacunas; entre ellas, la de la gripe en la población infantil entre 6 y 59 meses de edad, la del virus del papiloma en varones, que ya se contemplan en Galicia, así como la herpes zóster a mayores de 65 años y contra la enfermedad meningocócica invasiva por serogrupo B, destinada a la población infantil.