Casi la mitad del parque de viviendas en Galicia tiene más de 40 años. Muchas cuelgan el cartel de "Se vende" aunque la gran mayoría necesitan de una reforma, ya no solo para convertirla en un hogar acogedor y actual sino también para ganar en confort y eficiencia energética.

Con la inyección de fondos europeos y ante el envejecimiento de los pisos y casas en España (la mitad se levantaron antes de 1980), el interés por realizar reformas ha aumentado, sobre todo a la hora de adquirir un inmueble en propiedad. El 46,7% de los compradores gallegos reforma la vivienda antes de dos años (51,2% en el conjunto del país), según revela el Barómetro Inmobiliario, El sentimiento de mercado de los profesionales inmobiliarios, un estudio realizado por UCI (Unión de Créditos Inmobiliarios), entidad especialista en financiación sostenible de la vivienda, y su área de desarrollo profesional, SIRA.

Hasta 4.420 millones de los Fondos Next Generation se reservarán para reformar el parque de viviendas. Para mejorar calidad de los edificios; en cuanto a calificación energética y consumo de energía, se inyectarán 3.420 millones. Otros 1.000 millones van a ampliar el parque de viviendas de alquiler social.

El interés por las reformas puede observarse en la cantidad de dinero inicial que los españoles están dispuestos a invertir para adecentar su vivienda recién comprada. En Galicia, dos de cada tres compradores que estarían dispuestos a realizar una inversión de hasta el 20% adicional al valor del inmueble. Para realizar esta inversión, casi la totalidad de los profesionales inmobiliarios gallegos asegura que sus clientes asumen el gasto con sus ahorros, revela el barómetro. En Galicia un 85% de las compraventas son de segunda mano y un 69% de operaciones se cierran con financiación bancaria.

La actual situación de incertidumbre económica ha hecho que la mayoría de los profesionales inmobiliarios en Galicia sea optimista ante el futuro del sector a corto-medio plazo. La tasa de optimismo en la comunidad gallega es más elevada que la media nacional, del 7,2/10 –frente a un 6,5 del conjunto del país–, aunque desciende ligeramente frente al 7,7 o 10 registrado en la anterior edición del Barómetro.