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Faro de Vigo

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Las facturas en el cajón de los concellos crecen un 40% hasta rozar los 39 millones

El primer trimestre del año se salda con un aumento de pagos pendientes por no haberse aplicado a los presupuestos locales | Ourense lidera la clasificación con 9,2 millones

Fachada del concello de Ourense INAKI OSORIO

La buena salud de las finanzas de los ayuntamientos gallegos ocultan un mecanismo legal que permite guardar facturas en el cajón, es decir, no sumar esos albaranes a los presupuestos durante un tiempo, lo que implica un retraso en su abono y evita ofrecer una completa radiografía de las balanzas contables de algunos consistorios. Coincidiendo con la crisis inflacionista y la guerra de Ucrania, los concellos de la comunidad incrementaron en el primer trimestre del año la cuantía que suman ese tipo de facturas un 41%, pasando de 27,3 millones de euros en ese período del pasado ejercicio a 38,5, distribuidos entre 62 consistorios.

Las entidades locales, como las autonómicas, están sometidas a un estricto control contable por parte del Ministerio de Hacienda desde que en 2013 entró en vigor la ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, que introdujo los corsés económicos para tratar de controlar el déficit público, reducir el gasto superfluo y garantizar el pago a los acreedores, fijando como tope una media de 30 días para abonar facturas, so pena de que se le aplicasen correctivos y planes de recortes a quienes incumpliesen ese período.

Con aquella legislación, el entonces Gobierno de Mariano Rajoy (PP) impuso la austeridad para impedir el rescate de toda la economía española, afectada por el crack financiero global desencadenado a finales de 2008 por la quiebra del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers.

Sin embargo, cuando no existe liquidez en las arcas municipales, estas administraciones pueden recurrir a la conocida como cuenta 413, es decir, un cajón donde situar facturas “derivadas de gastos realizados o bienes y servicios recibidos para los que no se ha producido su imputación presupuestaria”, según la propia definición del Ministerio de Hacienda. Se trata de un mecanismo cuyo uso debería ser excepcional y motivado, pero el Tribunal de Cuentas alertó en enero del año pasado en un informe específico sobre el abuso de esta vía para aplazar el pago de facturas. Gran parte de los abonos acababan resultando irregulares.

Facturas concellos gallegos

En el caso gallego, los primeros tres meses del año se saldaron un aumento del 41%, es decir, 11,2 millones de euros más, pasando de 27,3 a 38,5 millones, según los balances del departamento de Hacienda.

Por provincias, el mayor incremento se produce en Ourense por efecto de la ciudad de As Burgas, con un gobierno en minoría de Democracia Ourensana: solo tres ediles. El global se eleva de 5,6 a 9,5 millones, cuantías que se refieren casi en su totalidad a esa urbe. En el primer trimestre del año pasado sus facturas en el cajón sumaban casi 4,9 millones mientras que al cierre de marzo eran 9,2.

En A Coruña, el aumento también es significativo al subir de 9,5 a 15,4 millones, mientras que en Lugo es de 2 a 3,5. Pontevedra se presenta como la única provincia gallega donde los concellos logran reducir el balance de la cuenta 413, si bien de manera mínima: de 10,2 millones a 10,1.

Las ciudades son los concellos con peores cifras, así como dos grandes villas. Tras Ourense destaca el saldo de Santiago, que multiplicó por 10 sus facturas en cajón: 737.128 euros en el arranque de 2021 y 7,5 millones al cierre de marzo. Lugo pasó de 1,1 millones a 2,2, mientras que A Coruña lo hizo de 1,7 a 1,9 y Ferrol de apenas 580.259 euros a 473.211.

Pontevedra se sitúa con la mitad que en el primer trimestre de 2021, sumando 407.180 euros mientras que Vigo presenta un balance inmaculado con cero euros acumulados en sus cajones, tras abonar los 914.000 euros con que liquidó 2021.

En estas estadísticas destacan los balances de O Porriño, que engordó sus pagos aplazados de 4,6 a 4,8 millones y Cambre, a las afueras de A Coruña, que incrementó esta partida de 327.856 a poco más de un millón.

Los concellos presentaron al cierre del año pasado 70,5 millones en sus cajones, pero la comparativa para calibrar el comportamiento del arranque de este ejercicio debe realizarse con el mismo período de 2021. El aumento del 40% y la crisis de precios y energía augura un año difícil de mantener esa tendencia de uso de la cuenta 413.

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