Con la llegada de las vacaciones de verano, los amantes de los drones suelen aprovechar para capturar las mejores perspectivas aéreas de las playas que visitan. Pero ¿es posible hacerlo? La respuesta es sí, siempre y cuando se cumplan los requisitos que exige la normativa vigente. El objetivo principal es no poner en peligro a terceros ni ser multado mientras se disfruta del vuelo. Es por esto que, los expertos en drones de la empresa Aerocámaras recomiendan volar en playas, arenales y calas aisladas para minimizar y evitar riesgos.

De acuerdo con el mapa de Enaire (gestor de navegación aérea de España) los profesionales ha elaborado una lista de las mejores playas españolas para volar los drones y, entre ellas, se encuentran las de Santa María de Oia y de A Lamiña, en A Guarda, siendo estos dos los únicos arenales de toda la comunidad gallega que figuran en dicho listado.

Vista aérea de la playa de A Lamiña, en A Guarda.

En concreto, los profesionales han seleccionado a la playa de Santa María de Oia por tratarse de un arenal "con un encanto especial", al estar situado a los pies del Mosteiro de Santa María de Oia, el único de España situado en la costa. Asimismo, los expertos destacan que para volar los drones en esta zona no se requieren permisos especiales y cuenta con el valor añadido de formar parte del Camino de Santiago Portugués de la Costa.

En cuanto a la playa de A Lamiña, se recomienda porque no se encuentra en ninguna zona restringida al vuelo de drones y el único aspecto a tener en cuenta, según destacan los especialistas de Aerocámaras, es el viento, puesto que puede dificultar el vuelo.

En el listado de arenales más bonitos para volar drones también se incluyen las playas Silencio y de Santa Marina de Ribadesella, en Asturias; Langre y Suances, en Cantabria; Zarautz y Muriola, en País Vasco; Isla Cristina y Antilla, en Huelva; Can Comes , en Girona; San Juan, en Alicante; Los Cristianos , en Tenerife, y Xeraco, en Valencia.

Si bien no existe inconveniente en volar con los drones en estas zonas, antes de hacerlo es necesario realizar la tramitación de permisos en las zonas que sí lo requieran y llevar toda la documentación reglamentaria el día del vuelo. En caso de dudas, siempre es mejor asesorarse del tipo de permisos necesarios, puesto que las multas graves pueden alcanzar los 90.000 euros.