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Faro de Vigo

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La oferta de nuevo ingreso en FP superior rebasa ya en un 40% la de los campus

Hay más de 16.300 plazas en esos ciclos y las universidades no llegan a las 11.800 en los grados | Solo la modalidad ordinaria equivale a casi todas las vacantes en carreras

Alumnado de un centro de Formación Profesional. Carlos Pardellas

Algunos ciclos de FP superior recuerdan cada vez más a la universidad. No solo porque para llegar a ellos hay que hacerlo con el Bachillerato –o un ciclo medio–, sino porque en ciertos casos comienzan a existir listas de espera con centenares de aspirantes y la nota que exigen del expediente del instituto va engordando año tras año, sobre todo en titulaciones del ámbito sanitario, donde se concentra, igual que ocurre en los campus, buena parte de la demanda. Al final, hay ciclos superiores donde muchos son los llamados y pocos los elegidos, y eso a pesar de que cada año las vacantes disponibles aumentan, hasta el punto de sobrepasar ya con holgura –son un 40% más– a las que ofertan las tres universidades públicas de la comunidad para estudiantes de nuevo ingreso.

En concreto, la oferta de FP superior consigna para septiembre un total de 16.381 plazas, en su inmensa mayoría ofertadas en modalidad ordinaria, si bien van ganando peso los puestos a distancia y los establecidos en régimen modular, especialmente pensados para adultos que deban compatibilizar estudios y trabajo o vida familiar: ambas concentran ya casi un tercio del total de vacantes. 

Mientras tanto, los campus aspiran a llenar –lo están haciendo a buen ritmo: casi dos tercios de las carreras han colgado el cartel de completo– un total de 11.759 puestos si se tiene en consideración la oferta aprobada por la Xunta y las tres universidades públicas gallegas el pasado mes de mayo. Esa cifra de potenciales alumnos universitarios supone el cuarto aumento consecutivo de aforo en las facultades, después de que la Xunta relajase la regla de que las vacantes en nuevas carreras debían hacerse a costa de bajas en las ya existentes para controlar el tamaño del sistema.

Con las cifras previstas para 2022-23, y sin contar la disponibilidad de FP Dual, donde combinan la formación en un ciclo superior con trabajo en una empresa unos mil alumnos, casi seis de cada diez vacantes ofertadas en la comunidad en primer curso en alguna titulación de estudios superiores las acaparan ya los ciclos formativos de ese nivel, quedando en minoría las que conforman los grados. Aunque las universidades también llenan sus aulas con estudiantes inscritos en másteres o doctorado, estos vienen después; los grados son la primera puerta a la educación superior en esas instituciones, desde Bachillerato, igual que ocurre con los ciclos superiores de FP. De hecho, estos pueden, y lo hacen, servir de puentes al alumno para acceder a las facultades: en torno a un 15% de los titulados se pasa a los campus.

En el nuevo mapa educativo, como admite el Gobierno gallego en el Plan Galego de Financiamento Universitario que estará vigente hasta 2026, “la bajada demográfica y la competencia de la FP superior continuarán presionando negativamente la matrícula universitaria”.

En el auge de FP influye la apuesta por estos estudios del Gobierno autonómico, que busca impulsarla aún más con 900 millones de euros. El presidente gallego, Alfonso Rueda, recordaba hace un par de meses cómo esta formación, en general, están viviendo en Galicia “una revolución silenciosa” y destacaba su alto grado de inserción laboral que, en el caso de la FP Dual, llega, con datos de la Xunta, al 90%. Docentes de FP alegan esa ventaja a la hora de explicar por qué el patito feo se ha convertido en un cisne y citan además el carácter práctico de los estudios o la facilidad para reciclarse: de ahí que tengan alumnos que llegan con la carrera bajo el brazo.

Una formación que ya se exige en uno de cada cinco empleos

El año pasado, cuatro de cada cinco titulados en FP que buscaron trabajo, lo encontraron, según explica el Gobierno gallego en un comunicado que destaca igualmente cómo en siete de cada diez familias profesionales se supera el 85% de la tasa de inserción y la probabilidad de encontrar trabajo “es casi segura” si los alumnos pertenecen a las familias de energía y agua (94,4%), marítimo pesquera (93,5%), instalaciones y mantenimiento (92,9%), agraria (90,6%), transporte y mantenimiento (90,5%) y fabricación mecánica (90,2%). El último análisis del Observatorio de FP, en 2021, destacaba asimismo cómo un 21,5% de las ofertas de trabajo requieren ya un título de FP superior y un 18,2%, de grado medio.

Nueve mil plazas más en dos años con financiación estatal

La FP ya no es lo que era y su cara seguirá cambiando, de acuerdo a la nueva ley que entró en vigor el pasado 21 de abril. El conselleiro de Educación, Román Rodríguez, avanzó en el Parlamento que el próximo curso se reforzará el profesorado en previsión de un aumento de matrícula –el curso pasado la demanda creció casi un 6% para la FP superior, siguiendo una línea alcista que arrancó cuatro años atrás–. En Galicia, explican desde el Ministerio de Educación, el Gobierno ha financiado ya la creación de 9.560 nuevas plazas y quiere seguir “facilitando” sumar vacantes a las comunidades.

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