La ola de incendios que afecta a Galicia desde la semana pasada da síntomas de remitir. La Xunta ha desactivado la Situación 2, que implica riesgo para núcleos de población, en los dos macroincendios de O Courel y Valdeorras (unas 10.000 hectáreas cada uno) y el otro de Folgoso (1.100 hectáreas). Han sido cinco días de riesgo para las viviendas y sus habitantes; unas 1.400 personas fueron desalojadas y ardieron unas 85 edificaciones. Desde el Gobierno gallego, en las últimas horas se están enviando mensajes optimistas sobre la evolución de los fuegos.

De acuerdo con los últimos datos, se han calcinado más de 31.500 hectáreas. El fuego de Vilariño de Conso, parroquia de Padroalbar, que afecta al Parque Natural do Invernadeiro, crece hasta las 5.500 hectáreas, 300 más que en la tarde del jueves.

Mientras, la superficie arrasada permanece sin cambios en los dos principales fuegos, los de Folgoso do O Courel-A Pobra do Brollón —en el que se juntaron cuatro incendios— y Carballeda de Valdeorras —donde se ha visto afectado el Parque Natural da Serra da Enciña da Lastra—, que son ya de proporciones históricas al superar las 10.000 hectáreas cada uno de ellos.

Por su parte, en el municipio ourensano de Oímbra hay tres incendios que entraron de Portugal y que la Xunta da por estabilizados (no controlados). El de mayor superficie es el de Rabal, con 2.100 hectáreas, lo que supone 300 hectáreas más que en la anterior jornada. Los otros dos son los de Videferre (600 hectáreas) y San Cibrao (400 hectáreas).

Resto de incendios

La lista de incendios en Galicia se completa con media docena más en Lugo y el único que hay en la provincia de Pontevedra, el de Rodeiro, parroquia de Guillar, que quedó extinguido en la noche del jueves después de calcinar 110 hectáreas, todas de monte arbolado.

En el municipio lucense de Cervantes hay dos fuegos, el de O Castro, que está controlado y quema más de 20 hectáreas, y el de Cereixedo, estabilizado y con 65 hectáreas. En Quiroga, el fuego de Outeiro está controlado (250 hectáreas) y el de Nocedo está estabilizado (15 hectáreas). A ellos se suman dos incendios controlados en Palas, parroquia de Ramil (375 hectáreas), y en Antas de Ulla, parroquia de Santa Mariña do Castro de Amarante (40 hectáreas).

A esta superficie hay que añadir 619 hectáreas de terreno quemadas por incendios de los que Medio Rural ya ha informado de su extinción en los últimos días. En concreto, se trata de los de: Cualedro (31 hectáreas); Baiona (46 hectáreas); Melón (dos fuegos que suman 98 hectáreas); Quiroga (83 hectáreas); Ribadavia (67 hectáreas); Covelo (37 hectáreas); Cervantes, parroquias de Donís (75 hectáreas) y Noceda (182 hectáreas).