Las llamas avanzaron ayer desbocadas por los montes gallegos, singularmente por las comarcas de O Courel y Valdeorras. En una sola jornada calcinaron 10.000 hectáreas más, convirtiéndola en la más destructiva desde que comenzó la actual ola de incendios, desatada la noche del jueves al viernes tras una tormenta eléctrica que descargó unos 6.000 rayos en Galicia. En seis días, los fuegos consumieron algo más de 30.000 hectáreas, llevándose consigo además 85 inmuebles y provocando el desalojo de 1.400 vecinos por la aproximación de las llamas a 80 aldeas.

El día de ayer dejó además dos incendios convertidos en los más grandes de la comunidad de los últimos veinte años. Uno es del Carballeda de Valdeorras (Ourense), que en un único frente alcanzó las 10.500 hectáreas. Y el otro es el de Folgoso do Courel-A Pobra de Brollón (Lugo), que tras unirse cuatro focos a lo largo de varias jornadas ahora es todo uno, con un balance de 10.000 hectáreas.

Ambos superan el que hasta ahora era considerado el mayor incendio registrado en Galicia, el que se produjo en 2017 durante la ola de incendios ocurrida en el mes de octubre y afectó a la provincia de Pontevedra. Se inició en la parroquia ponteareana de Padróns y acabó por propagarse a municipios cercanos como Pazos de Borbén, Redondela o Soutomaior (todos ellos en la provincia de Pontevedra), consumiendo casi 8.880 hectáreas de terreno. El segundo más grave desde 2011 se registró en el año 2006, en el municipio pontevedrés de Cerdedo, que arrasó 7.316 hectáreas de monte. Ambos se quedan ya a distancia de los dos más grandes de esta ola de incendios, que además, a última hora de ayer, seguían fuera de control, según el parte emitido por la Consellería do Medio Rural.

Otros fuegos

También continuaban descontrolados los tres siguientes incendios más grandes activos: el de Vilariño de Conso con 4.000 hectáreas en su balance que afecta al Parque Natural do Invernadeiro; el de Oímbra, que entró desde Portugal, con 1.800 hectáreas; y el de Folgoso do Courel que se inició en la parroquia de Seceda, con 1.100 hectáreas.

En el concello de Oímbra se registran otros dos incendios, también originados en Portugal, que ayer por la noche no estaban controlados y ya llevaban 750 hectáreas quemadas. Todos los demás, todos ellos con extensiones calcinadas por debajo de las 400 hectáreas, permanecían estabilizados.

Pese a que ayer las llamas consumieron unas 10.000 hectáreas debido al viento y al incremento de la temperatura, al menos no sumaron nuevas casas destruidas ni tampoco provocaron más desalojos, si bien cinco localidades continuaban el alerta nivel 2 por la proximidad del fuego.

En cuanto a los 1.400 vecinos que en los días anteriores tuvieron que ser evacuados de 80 aldeas de O Courel y Valdeorras, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, precisó ayer que en torno al 90% ya pudieron regresar a sus viviendas.

Además, garantizó que los vecinos que hayan visto afectadas sus casas, aunque la mayoría no eran viviendas habituales, contarán con ayudas “rápidas”, cuya concesión se aprobará hoy en el Consello de la Xunta. “Intentaremos ser rápidos y eficaces para que todos los perjudicados puedan recibir ayudas cuanto antes”, indicó, para añadir que se hará con independencia de cómo evolucione la tramitación de declaración de zonas catastróficas que piden en Valdeorras y depende del Gobierno central.

Reapertura del AVE

De hecho, el pleno del Ayuntamiento de O Barco de Valdeorras acordó ayer por unanimidad activar los pasos para que se activen los pasos para la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil, antes denominada zona catastrófica. Tanto Carballeda de Valdeorras como Rubiá prevén sumarse también a esta propuesta y remitir conjuntamente las demandas.

Por otra parte, el tramo del AVE Madrid-Galicia que permanecía cortado y todas las carreteras que seguían cerradas al tráfico por el incendio forestal de Losacio (Zamora) se reabrieron ayer por la mañana con normalidad. Los trayectos del AVE Madrid-Galicia se habían reanudado el martes tras suspenderse un día antes, pero el tramo entre Zamora y la estación de Sanabria Alta Velocidad, de unos cien kilómetros, debía realizarse en transporte alternativo por carretera como consecuencia del fuego.

La ONG Fundación Franz Weber cifró en 250.000 los animales muertos por causa de los incendios en Galicia hasta el martes, con base en los modelos predictivos de la Universidad de Sidney (Australia) que estiman que por cada hectárea conviven entre diez y quince individuos de especies de mamíferos, invertebrados, aves y otros pequeños seres vivos.

“A ello habría que sumar a aquellos que no han podido ser liberados de explotaciones ganaderas y a animales de familia, como perros, gatos o pequeños roedores”, asegura en un comunicado.

Con respecto al conjunto del Estado, los incendios han arrasado en España en lo que va de año 182.497 hectáreas forestales, con lo que en poco más de seis meses y medio han ardido solo 7.000 hectáreas menos que en todo 2012, año en el que ardieron el récord de 189.376 hectáreas, según datos del organismo europeo EFFIS basados en imágenes por satélite

Según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS, por sus siglas en inglés), que usa para sus cálculos imágenes satelitales de Copernicus, la superficie quemada hasta la fecha superara ya a la de todo 2017, segundo peor año de la serie histórica (iniciada en 2006), con 130.920 hectáreas arrasadas por las llamas.

Además, hay que tener en cuenta que continúan avanzando incendios de grandes dimensiones, como el Losacio (Zamora), que se ha cobrado dos vidas, y los de Carballeda de Valdeorras y Folgoso.