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La ola de calor deja 59 muertes en Galicia

La mayoría fueron ancianos de más de 85 años, los más vulnerables a la subida extrema de los termómetros | En dos años y medio las altas temperaturas causaron 573 fallecimientos

Un trabajador de la construcción durante la ola de calor. BRAIS LORENZO

Las elevadas temperaturas pueden causar desde mareos hasta deshidratación, y en el peor de los casos la muerte. Galicia ha sufrido una de las peores olas de calor de su historia. En Ourense se llegaron a alcanzar los 44 grados, solo 0,2 grados por debajo de la máxima histórica de la comunidad autónoma. Para hacerse una idea de lo extremas que son estas temperaturas hay que tener en cuenta que, por ejemplo, en el Sáhara occidental están a 30 grados y en el desierto del Wadi Rum de Jordania rondan los 33. No es de extrañar, por lo tanto, que este episodio de calor se haya cobrado víctimas. Desde el 9 de julio, cuando se decretó la primera alerta, hasta el pasado sábado han fallecido 59 personas en Galicia por causas atribuibles a las temperaturas.

Es el cálculo que hace el Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad, que monitoriza la mortalidad diaria. El objetivo de la estadística del “MoMo” es “identificar las desviaciones de mortalidad diaria observada con respecto a la esperada, según las series históricas de mortalidad”, para, a continuación, “estimar de forma indirecta” el impacto de cualquier evento de importancia en salud pública.

En España se han contabilizado 518 muertes atribuibles a las altas temperaturas en ocho días y el 11 por ciento ocurrieron en Galicia. El peor día fue el pasado sábado, cuando en la comunidad autónoma se registraron un total de 14 defunciones por la ola de calor. El día anterior habían muerto otras 12 personas.

Aunque nadie es inmune al calor, los mayores, los niños y las personas con enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardíacas y obesidad lo sufren más, así como las mujeres embarazadas.

En Galicia las principales víctimas de la ola de calor han sido las personas de más edad. De los 59 fallecidos, un total de 40 tenían más de 85 años.

Un operario bebe agua para hidratarse durante su jornada laboral BRAIS LORENZO

El peligro está en pasar demasiado tiempo expuesto a temperaturas extremas. El cuerpo tiene dificultades para regular el calor y entonces aparecen los primeros síntomas de un golpe de calor: mareos, debilidad, confusión, nauseas e incluso la pérdida de conocimiento. Cuando la temperatura del cuerpo sube hasta los 40 grados pueden producirse convulsiones, espasmos musculares, la piel se enfría porque se interrumpe el flujo sanguíneo y las células en los órganos vitales empiezan a deteriorarse, lo que puede provocar la muerte.

Esto fue lo que le ocurrió a un operario de limpieza de Madrid de 60 años que murió el pasado viernes tras sufrir un golpe de calor mientras trabajaba.

En todo caso las muertes registradas la semana pasada en Galicia por temperaturas extremas no son algo aislado. El calor se ha cobrado 573 víctimas en la comunidad gallega desde 2020, según las estadísticas del Instituto de Salud Carlos III. La mortalidad por olas de calor va además en incremento. En 2020, en plena pandemia, solo se produjeron 61 fallecimientos.

Sin embargo, el pasado año las muertes por golpes de calor prácticamente se triplicaron en Galicia al llegar a las 175. Y en 2022 se va camino de superar esa cifra ya que solo en los primeros seis meses del año ya se han registrado 114 decesos atribuibles a las elevadas temperaturas.

Un respiro

El episodio de calor extremo que acaba de sufrir Galicia fue además de los más largos de la historia. El precedente se dio en 2003, con dos olas de calor. Fue la de agosto la que batió todos los récord, con 9 días consecutivos de altas temperaturas. Y la que acaba de sufrir la comunidad ahora duró también 9 días, desde el sábado día 9 hasta el pasado domingo.

Las temperaturas refrescaron ayer, aunque no en toda Galicia. En Lugo y Ourense se mantienen todavía en valores por encima de los 30 grados para las máximas. De hecho, en el concello ourensano de Vilamartín de Valdeorras se rozaron los 38 grados.

Para la jornada de hoy, según Meteogalicia, se esperan intervalos nublados y precipitaciones intermitentes más probables por la mañana en la mitad oeste de Galicia. Las temperaturas sufrirán de nuevo un descenso, que será más acusado en el este. Aún así, el respiro durará poco pues a partir del miércoles volverán a subir las temperaturas y para el jueves se esperan 35 grados en Ourense, 30 en Pontevedra y 29 en las ciudades de Vigo y Santiago.

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