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Faro de Vigo

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Medio Rural declara media Pontevedra y Ourense en riesgo extremo de incendio

La ola de calor se alargará, pero las brumas del litoral aliviarán el termómetro en las Rías BaixasE Las temperaturas son 10º más altas de la media en varios puntos de Galicia

VIGO. SAMIL JOSE LORES

La segunda ola de calor del verano en España, que sofoca desde hace cuatro días a Galicia registrándose ayer 41º, puede traer consecuencias también al monte.

La práctica mitad de la provincia de Pontevedra se suma a la de Ourense en la declaración de zonas en “riesgo extremo de incendio”, que estableció ayer la Consellería de Medio Rural. Es decir, son momentos de sumo peligro de fuegos por las circunstancias del territorio. Así lo establece el índice diario de la Xunta, tras el análisis de diversos factores que van desde la sequía al estado del pasto, matorrales y combustibles o del efecto de la propagación del viento.

indice de riesgo W Hugo Barreiro

El calor no dio tregua ayer, en otra tórrida jornada en la que las temperaturas superaron los 40º. Fue la ciudad de Ourense la que marcaba el máximo de la comunidad con 41,2 Cº ya a media tarde. Pero la cuenca del Miño también “hirvió” y el termómetro llegó a 39º en Salvaterra de Miño y los superó en Arbo. Ni siquiera de noche dieron un respiro las temperaturas: en diversos puntos de las Rías Baixas se han vuelto a registrar lo que se conocen como “noches tropicales”. Es decir, las temperaturas no han bajado de los 21º ni siquiera de madrugada. Vigo concretamente registró una temperatura mínima de 23,6 grados, la más alta de los últimos años.

La Consellería de Sanidade declaró el viernes el nivel máximo de alerta (nivel 3) en varias zonas que abarcan un total de 48 ayuntamientos gallegos; todos ellos en Pontevedra. La razón de este panorama es un episodio de calor, especialmente al oeste de la provincia de Pontevedra, que se extenderá hoy al oeste y sudoeste de la provincia de A Coruña y que quedará paliado desde el domingo, por la posible formación de nieblas costeras en las Rías Baixas. Así lo confirmaba ayer desde Meteogalicia el meteorólogo Juan Taboada.

VIGO. SAMIL JOSE LORES

“El episodio de calor va a ‘aflojar’en el litoral de Pontevedra el domingo por la tarde o el lunes por la entrada de nieblas”, expresó. Un pequeño relax, pero pequeño, ya que la ola continuará. “El episodio durará entre 6-8 días”, matiza Taboada. Asimismo, tras revisar las temperaturas medias de esta época, se confirma que las máximas tienen en varios puntos de Galicia –Ourense y Santiago, entre otros– una anomalía de 10 grados. Es decir, son diez grados más altas.

Y la situación de temperaturas extremas será “muy duradera” sobre todo en el interior de la provincia de Ourense y el sur de Lugo, que se llevarán la parte más tórrida. Lo peor aún está en el horizonte: el martes y el miércoles se esperan hasta 41 y 42 grados en Verín, situándose así entre las máximas de toda España. El pico nacional lo tocará previsiblemente Badajoz el día 12 con 45 grados.

Además del nivel máximo, también se ha declarado la situación de alerta por episodio de calor (nivel 1) en otras áreas que abarcan 90 municipios de la comunidad y que se encuentran en el Noroeste e interior de A Coruña; en la zona de Valdeorras en Ourense y en el Miño de Pontevedra (los municipios afectados son Arbo, Crecente, A Guarda, Mondariz, Mondariz-Balneario, As Neves, O Porriño, Ponteareas, O Rosal, Salceda de Caselas, Salvaterra de Miño, Tomiño e Tui) que se situarán –estos últimos– alrededor de los 35 y 36 grados.

La situación no es exclusiva de Galicia. La ola de calor puso en riesgo amarillo o naranja a cerca de 30 provincias españolas, con temperaturas de hasta 43 grados, según la última predicción de la Agencia Estatal de Meteorología ayer.

Masa de aire cálido

La razón está en el anticiclón y en una masa de aire muy cálido procedente del norte de África, que hará que el punto de partida térmico cada día sea ligeramente superior. In crescendo. Eso sí, no todas las localidades correrán la misma suerte.

La falta de precipitaciones y las altas temperaturas han obligado a decretar de nuevo este año la prealerta por sequía en Galicia, que ya suma cinco meses con llamadas a un consumo responsable para evitar restricciones y garantizar el abastecimiento en verano. El cambio climático y el déficit hídrico desde comienzos de año han situado el caudal de los ríos un 25% por debajo de la media de la última década y han provocado un descenso en la ocupación de los embalses. La primavera ya fue muy seca y muy cálida (1,2 grados encima de la media).


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