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Faro de Vigo

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Casi 11.000 dueños encargan a la Xunta el desbroce de fincas para prevenir incendios

La empresa pública Seaga asume la limpieza de 1.360 hectáreas, cuadruplicando la superficie con que arrancó el programa en 2019 | Los propietarios pagan 350 euros por hectárea

Tareas de desbroce realizadas por operarios de la Xunta. / RAFA VÁQUEZ

La Xunta y la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) implantaron en 2019 un sistema institucional para gestionar la biomasa de las franjas de seguridad de 50 metros que rodean pueblos y aldeas con el objeto de prevenir los incendios y la propagación de las llamas. Entre otras novedades, este modelo da la posibilidad a los particulares de contratar con la empresa pública autonómica Seaga el desbroce de sus fincas a un precio de 350 euros la hectárea. En su cuarto año de funcionamiento, este sistema ha visto como el número de propietarios que optan por esta vía para despejar de maleza sus fincas se ha cuadruplicado. Actualmente son 10.695 los dueños que tienen firmado un contrato con Seaga para que la empresa se encargue de las labores de limpieza, que en total afectan a 1.360 hectáreas. En el primer año de ejecución del programa, en 2019, fueron apenas 300 las hectáreas desbrozadas por este modelo.

Por ley, en Galicia los propietarios están obligados a despejar de maleza un perímetro de 50 metros de ancho alrededor de los núcleos de población, así como de otras instalaciones e infraestructuras sensibles. El plazo límite para completar estas tareas es el 31 de mayo y en caso de incumplimiento, son los concellos los que deben iniciar el proceso sancionador y limpiar el terreno de forma subsidiaria, cargando luego al dueño la factura. La multa, sin embargo, es competencia de Medio Rural.

Sin embargo, dadas las dificultades para poder cumplir estos objetivos debido a la gran superficie que se debe desbrozar en la comunidad, la Xunta puso en marcha con la Fegamp una herramienta para favorecer esta obligación, ofreciendo los servicios de Seaga a los particulares que, por distintos motivos, no puedan asumir el desbroce de las parcelas.

Pero esta opción no es universal. Lo primero es que el concello esté adherido al convenio con la Consellería do Medio Rural, situación en la cual se encuentran 273 ayuntamientos. Y luego hay otra condición. Que ese municipio cuente con alguna parroquia “priorizada”, que son aquellas más castigadas por el fuego de forma reincidente y que actualmente son 157 localizadas en 81 concellos.

Es decir, que los casi 11.000 gallegos que delegaron en Seaga la limpieza de sus fincas para prevenir los incendios residen en estas parroquias. En total suman 1.360 hectáreas repartidas en 25.621 parcelas, según los datos facilitados por Medio Rural.

  • Datos:

    10.695 particulares tienen contratado con Seaga el desbroce de las fincas. En 2019, primer año de aplicación del programa eran 5.012 parcelas con un total de 298,38 hectáreas. 350 euros por hectárea, precio por el que Seaga realiza las labores de limpieza de matorral en fincas particulares. 273 concellos adheridos al programa de gestión pública de la biomasa, 81 de ellos con parroquias priorizadas.

Con respecto a 2019, la evolución es notable, pues en el primer año de implantación de este modelo de gestión pública de la biomasa eran solo 5.012 las fincas adheridas con una superficie total de 298,38 hectáreas.

A cambio del servicio prestado por Seaga, los dueños tienen que pagar 350 euros por hectárea (10.000 metros cuadrados) y firmar un contrato de limpieza por cuatro años.

Medio Rural sostiene que el precio fijado es “inferior a los costes económicos totales de las actividades prestadas”, pero que se ha establecido un precio reducido y no uno mayor por “el interés público en la prevención de los incendios forestales”. Además, si la limpieza de la finca excede los 350 euros por hectárea y año, la diferencia saldrá de las arcas autonómicas, no del bolsillo de los particulares.

En todo caso, las tareas de desbroce de Seaga ascienden a un total de 39.212 hectárea distribuidas en 555.248 parcelas, ya que la empresa pública asume también la limpieza de las fincas sin dueño identificado o cuyos propietarios no lo hacen, por lo que la Xunta asume la gestión de la biomasa de forma subsidiaria para luego cargar los costes a los dueños.

De hecho, entre febrero y mayo, Medio Rural ha remitido nada menos que 283.536 requerimientos a particulares identificados y propietarios desconocidos, a una media de 2.363 cada día, advirtiéndoles de que tenían que gestionar la biomasa de sus fincas y despojarlas de maleza en las franjas perimetrales de los núcleos de población bajo amenaza de repercutirles los costes en caso de que tenga que desbrozarlas la administración y de imposición de la consiguiente multa.

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