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Faro de Vigo

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La Xunta recauda en cuatro meses la mitad de lo previsto para 2022 por la venta de pisos

El bum inmobiliario ha reportado ya a las arcas autonómicas 162 millones entre enero y abril, un 46% por encima de las previsiones | El año podría cerrarse con 486 millones

Operarios trabajando en la construcción de viviendas. Luis Tejido

Las arcas de la Xunta van camino de repetir la buena recaudación con que, contra pronóstico, cerraron en 2021 el capítulo de Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y de Actos Jurídicos Documentados, que grava, entre otros conceptos, las operaciones de compraventa de vivienda y de coches de segunda mano. El Gobierno gallego preveía una merma de 56 millones con respecto a los números de 2020, pero al final cuadró el ejercicio con un incremento de 84 millones sobre los 252,5 presupuestados. Así que ante la recuperación del sector inmobiliario, para este año 2022 se presupuestó una recaudación de 333,2 millones de euros. Sin embargo, la evolución del mercado de segunda mano de la vivienda está siendo bastante más intensa de lo estimado por la Xunta, por lo que solo en cuatro meses, entre enero y abril, los derechos reconocidos –paso previo al ingreso efectivo en las arcas autonómicas– por ese impuesto ascienden ya a 162,4 millones de euros, un 46% por encima los pronósticos (51 millones más).

Con estos números, difundidos por el Ministerio de Hacienda y que de momento son provisionales, el bum del ladrillo ha permitido que en ya en el primer cuatrimestre del año, la Administración autonómica haya recaudado prácticamente la mitad de lo previsto para todo el año. De continuar así la progresión –pendiente, en todo caso, de la evolución de los precios, las materias primas y la energía–, cuando termine el actual ejercicio los ingresos por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales –que se aplica, entre otras operaciones, a la compraventa de vivienda usada– y el de Actos Jurídicos Documentados –presente en las hipotecas– llegarán a los 486 millones de euros, lo que supondrá 153 millones adicionales por encima de los presupuestado.

El sector inmobiliario está presentando un vigor en el que hasta hace un año y medio no se creía. Tanto por el número de transacciones como también por el alza que registraron los precios de las viviendas, ya que los tributos se calculan en base a un porcentaje del valor del bien traspasado o de la hipoteca. En noviembre de 2020, cuando la Xunta aprobó el proyecto de presupuestos para 2021, las previsiones sobre el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y de Actos Jurídicos eran pesimistas, con una caída del 18% de la recaudación, debido fundamentalmente a los efectos que la pandemia estaba teniendo en el mercado inmobiliario, “con una reducción en las operaciones inmobiliarias provocada por la incertidumbre existente”.

Se calculaban unos ingresos de 252 millones, pero al final se recaudaron unos 337, por lo que para este año la previsión se fijó en 333, esperando un comportamiento similar al del pasado año, que por lo visto en el primer cuatrimestre está siendo mejor, al menos en la actividad recaudatoria.

“Desde el estallido de la crisis sanitaria se han observado un aumento del porcentaje de las compras de viviendas unifamiliares y un incremento de la superficie media de la vivienda, que han alcanzado máximos históricos en casi todas las modalidades de vivienda y de manera generalizada por regiones”, explicaba el Banco de España en un monográfico sobre las consecuencias del COVID-19 en el sector, que el pasado año comercializó en Galicia casi 20.000 inmuebles, un 29% más que en 2020 y muy por encima también de los niveles prepandemia (17.108 unidades en 2019).

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