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Faro de Vigo

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Las urgencias atienden 568 intoxicaciones etílicas en menores, récord de la década

Desde que entró en vigor en 2011 en Galicia la ley que veta el alcohol antes de los 18 años el 061 actuó casi cinco mil veces por excesos con la sustancia en edades inferiores

Casi uno de cada cinco estudiantes gallegos de ESO, Bachillerato y FP de 14 a 18 años se emborrachó en el último mes, pero la cifra sube a más de un tercio si se alude al último año y en torno a la mitad admiten que se embriagaron alguna vez en la vida. Son datos del último ESTUDES, una encuesta del Plan Nacional sobre Drogas entre el colectivo, que, si bien dejan a Galicia por debajo de la media estatal, son peores cuando se compara consigo misma en el pasado. Los comportamientos abusivos con el alcohol van a más respecto a la anterior edición del informe y muchas veces, en casi medio centenar de ocasiones al mes y solo contando a los menores, esos excesos acaban en intoxicación etílica aguda.

Al profesor de la Universidade de Santiago Antonio Rial Boubeta no le sorprende el dato. Alega que sus estudios detectan, al margen del paréntesis “coyuntural”, incide, derivado de las restricciones de la pandemia, un consumo “sostenido” de alcohol, “alarmante”, “realmente preocupante”, que las herramientas específicas de cribado permiten calificar como “problemático”, y recuerda que el alcohol está considerado el primer problema de salud pública en los jóvenes y que “aquí seguimos mirando para otro lado”. Hay que tener en cuenta que ocho de cada diez gallegos de 14 a 18 años son menores y que las extralimitaciones, también a esas edades, pueden finalizar en forma de intoxicación etílica, incluso comas, y requiriendo la asistencia de los servicios de urgencias in situ.

Expertos avisan de un consumo “alarmante” y que “la prevención no está funcionando”

De hecho, en 2021 se registró en Galicia el récord de la última década en lo que respecta a adolescentes que no cumplieron todavía la edad mínima para votar pero que ya tuvieron que ser atendidos por los servicios sanitarios del 061 por excederse con el alcohol. Según datos facilitados por la Consellería de Sanidade, en concreto el año pasado Urxencias del 061 se movilizó para atender 568 intoxicaciones etílicas en menores, un número superior al de 2019, antes del COVID, cuando ya se había alcanzado un tope (557 casos) desde que en marzo de 2011 entró en vigor la ley con la que Galicia intentó cercenar de raíz cualquier consumo antes de la mayoría de edad, incluso de vino y cerveza, hasta entonces admitidos. Si se suman este tipo de actuaciones del 061 en menores desde 2011, rozan casi las cinco mil.

Simón Espinosa

La legislación es clara: menores y alcohol deberían ser dos términos incompatibles, pero la realidad se empeña en contradecirla y especialistas en adicciones como Rial Boubeta indican que “la prevención no está funcionando” y teme que el fenómeno vaya a más. En ese contexto, advierte, la estadística y los grandes números operan de forma que alguno de esos casos puede terminar en tragedia, como le ocurrió en San Martín de la Vega en 2016 a una niña de 12 años. “Eso de “Bebe con responsabilidad”, “Tú tienes el control”... Lo de aludir a la responsabilidad del menor en las campañas es un error”, sostiene. Por el contrario, los adolescentes se enfrentan en su día a día, explica, a un entorno con la “presencia” del alcohol y pone de ejemplo desde la publicidad en el deporte a festivales como O Son do Camiño, apoyado con fondos públicos. En contextos como ese, reprocha,, se vende alcohol y hay menores y dado el número de asistentes, señala, alguno lo consume. Apela asimismo a la “responsabilidad” de las autoridades, tanto autonómicas como locales, e incluso habla de “negligencia”.

Por supuesto, alude a los progenitores y a que en las familias se está dando “una banalización, una normalización y una permisividad muy grandes”. Según estudios internacionales, los papás aparecen como más “confiados” e “ingenuos” que nunca. En algún caso, enfatiza, incluso debaten si permitir que sus hijos participen en excursiones en las que asumen que puede llegar a consumirse alcohol. A ellos se dirige al afirmar que “no existe el consumo responsable en menores de edad”.

La Xunta lleva tiempo preparando una ley de prevenciones de adicciones en los menores. Este especialista concede que “la mejor manera de prevenir es desde la norma” y que “implique a todos”, pero a su juicio la ley de 2010 es buena y fija una “jerarquía de responsabilidades donde el menos responsable es el menor”. La cuestión, dice, es que ese cumpla.

“Las fiestas populares son un momento crítico”

Las fiestas populares del verano constituyen un riesgo añadido para que los menores de edad beban alcohol. Así lo advirtió ayer la asociación DUAL, que lana una campaña bajo el lema Este verano te la vas a jugar, financiada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad, con la que pretende evitar esa ingesta.

“El verano, en especial las vacaciones, pero sobre todo las fiestas populares, representan un momento crítico de cara al inicio o reinicio en el consumo de alcohol”, avisa el psicólogo y director técnico de Asociación DUAL, Raúl Izquierdo, informa Europa Press.

Además, esa campaña ofrecerá a los padres un decálogo de consejos para afrontar el debate con sus hijos sobre el peligro del alcohol. “En las fiestas conviene poner una hora límite de llegada y trabajar en equipo con los padres de los amigos de nuestros hijos”, apunta Izquierdo.

Por otro lado, dos jóvenes fueron detenidos acusados de falsificar recetas médicas y distribuir medicamentos entre menores de edad que posteriormente mezclaban con alcohol, en una práctica conocida como “Purple Drank”, según informó ayer la Policía a través de un comunicado.

Esta práctica, consiste en mezclar sustancias derivadas de las benzodiacepinas o cualquier medicamento que contenga codeína, con refrescos o alcohol.

Los dos detenidos distribuían los medicamentos a jóvenes de Oviedo, Langreo, Gijón y Avilés, y las recetas también fueron detectadas en Galicia y Cantabria.

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