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Faro de Vigo

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Medio Rural urge a 280.000 gallegos a limpiar sus fincas ante un verano "muy complicado"

Intensifica su actuación desde febrero y en solo cuatro meses ha remitido 2.400 avisos diarios

Desbroce de una pista en Moaña por parte del Servicio de Prevención y Defensa contra Incendios Forestales de la Xunta. | // RAFA VÁZQUEZ

La Consellería de Medio Rural ha apretado el acelerador con los requerimientos que envía a los dueños de fincas para que las limpien de maleza con el objeto de evitar la propagación de incendios. Si hasta enero de este año la Xunta remitía estos avisos solo a los propietarios residentes en alguna de las 157 parroquias priorizadas –aquellas declaradas preferentes en la realización de trabajos de desbroce debido a su importante actividad incendiaria, pertenecientes a 81 concellos–, a partir de ese mes ha ampliado el objetivo de las notificaciones, incluyendo más parroquias y municipios e intensificando su política de apercibimientos. Así, en solo cuatro meses, de febrero a primeros de junio, la Xunta ha remitido nada menos que 283.536 requerimientos a particulares identificados y propietarios desconocidos, a una media de 2.363 cada día, advirtiéndoles de que tienen que gestionar la biomasa de sus fincas y despojarlas de maleza en las franjas perimetrales de los núcleos de población bajo amenaza de repercutirles los costes en caso de que tenga que desbrozarlas la administración y de imposición de la consiguiente multa.

¿Qué es lo que hay que limpiar? Pues las denominadas franjas de seguridad, que en líneas generales es un corredor de 50 metros de ancho alrededor de casas, otras construcciones y núcleos de población para evitar la propagación del fuego. Se deben desbrozar cada año, con la fecha tope del 31 de mayo, además de carecer de especies pirófitas como pinos, eucaliptos o acacias. La normativa gallega obliga a los propietarios de fincas en ese perímetro a gestionar la biomasa para que no sirva como combustible para las llamas. De no hacerlo, se enfrentan a que les carguen la factura de los desbroces –ya que se procedería a su ejecución por parte de la administración pública– y a una multa de 100 a 1.000 euros en casos leves, y de 1.001 a 10.000 en los graves. En situaciones de reincidencia, la multa puede alcanzar los 100.000 euros.

El origen

En 2018, la Consellería do Medio Rural, la Federación Galega de Municipios e Provincias y la empresa pública Seaga firmaron un convenio para inspeccionar y controlar las parcelas y hasta ofrecer a los ciudadanos la realización de los desbroces, a través de Seaga, a un precio de 350 euros la hectárea. En este acuerdo figuran actualmente 273 municipios gallegos.

Mediante este modelo se comprobaron en total 866.114 parcelas que suman 59.158 hectáreas, de las cuales el 66%, algo más de 39.000, estaban gestionadas correctamente.

Pero hay propietarios que no lo hacen, por lo que la Xunta, al amparo de ese convenio, recurría también al envío de requerimientos, bajo amenaza de multa, para que los dueños se involucraran. Desde entonces y hasta el pasado mes de enero había enviado 68.455 de estos apercibimientos, 35.326 a particulares identificados y otros 33.129 a propietarios desconocidos mediante la publicación de la notificación en diarios oficiales.

Según indicaron fuentes de la Consellería de Medio Rural, hasta enero estas notificaciones estaban centradas en las 157 parroquias priorizadas de 81 ayuntamientos, pero desde ese mes los apercibimientos se extienden a las demás parroquias, ampliando además el número de concellos afectados, por lo que en solo cuatro meses se remitieron 145.157 notificaciones a particulares y 138.379 publicaciones en diarios oficiales, sumando en total 283.536, “para advertirles a los propietarios de las parcelas no gestionadas que en el caso de que no hagan limpieza se procederá a la ejecución por parte de la administración pública, con la consiguiente repercusión del coste y con la imposición de la correspondiente sanción”, precisa el departamento de José González.

Nueva revisión

Una vez agotado el plazo del 31 de mayo para que las franjas de seguridad estuvieran limpias de maleza, los técnicos han comenzado de revisarlas de nuevo el pasado día 1 de junio para comprobar el comportamiento de los dueños, empenzando, en este caso, por las parroquias priorizadas.

Se da la circunstancia además de que este verano puede ser difícil en tema de incendios, debido a la sequía prolongada que arrastra Galicia y que ha derivado que desde abril se mantenga en situación de prealerta. De hecho, el conselleiro José González avanzaba en abril que su departamento trabajaba ya con la previsión de enfrentar un verano “especialmente complicado” en ese aspecto al tiempo que resaltó la importancia de luchar contra el abandono del campo, en la medida en que también tiene una repercusión en los incendios.

En esta línea, Medio Rural ha elaborado un total de 259 planes municipales antiincendios, de los 183 ya están ya aprobados por los ayuntamientos, que son los competentes para hacer estos programas.

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