El sistema educativo gallego cuenta con más de 650 alumnos ucranianos procedentes de su país desde el ataque perpetrado por Rusia, pero apenas dispone de seis auxiliares de conversación de ese país, que tienen la tarea de facilitar la integración de los estudiantes desplazados. La Consellería de Educación ha facilitado la integración de la mitad de ese personal.

El conselleiro de Educación, Román Rodríguez, se reunió ayer con esos seis auxiliares, la mitad de los cuales renunció en un primer momento a las plazas asignadas por el Gobierno central, que se situaban en Ourense, Cariño y A Pobra de Trives. Se trataban de lugares muy alejados de su lugar de residencia en Galicia. Ante esa negativa, la Xunta les ofreció “un centro de referencia próximo” su domicilio.

“La forma de proceder del ministerio, ignorando la realidad geográfica de Galicia, la imposibilidad práctica de desplazarse a los centros asignados y que el importe de la beca que les ofrece, de 700 euros al mes, no es suficiente para realizar una mudanza, está generando muchos problemas”, se quejó Román Rodríguez.