Pequeñas casualidades portan una carga simbólica en el periplo vital de las personas. Mientras Alberto Núñez Feijóo comunicada su dimisión como diputado gallego tras ser elegido senador por designación autonómica, última fase de su adiós a Galicia, su reloj se paraba, poniendo fin así casi 20 años en la primera línea de la política de la comunidad, desde que en 2003 fue nombrado conselleiro de la Xunta de Manuel Fraga.

Casi tres meses después de anunciar su intención de dar el salto a la política madrileña, 16 años después de tomar el timón del PP gallego, Feijóo siguió los pasos de su predecesor para asumir el cargo de senador por designación autonómica, aunque en circunstancias bien diferentes. Fraga se refugió en la Cámara Alta tras perder en 2005 su mayoría absoluta. Feijóo lo hace para disponer de una plataforma desde la que confrontar con Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos. En su hoja de servicio, cuatro mayorías absolutas consecutivas en Galicia.

El Parlamento gallego celebró ayer un pleno extraordinario exprés para designar a Feijóo y a Miguel Tellado, ex secretario xeral del PPdeG que acompaña a su jefe a Madrid como responsable de Organización. Una vez elegidos solo con el apoyo de sus compañeros del PPdeG, comunicaron su dimisión como diputados al presidente del hemiciclo, el popular Miguel Santalices. Hoy tomarán posesión en la Cámara Alta.

Críticas de la oposición

BNG y PSdeG criticaron la designación por considerar que se trata de una perversión del sistema, al elegir Feijóo no para representar los intereses de Galicia en la Cámara Alta, sino para otorgarle una plataforma institucional para potenciar su papel como líder del PP y de la oposición.

Feijóo afeó esa postura, alegando que el PP “nunca” había negado su apoyo (solo se puede votar a favor o abstenerse en la votación) a los candidatos a senador por designación autonómica, aunque sí vetaron la sesión en la que estaba previsto que hace años se eligiese al entonces líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro.

“¿Qué mejor que un jefe de la oposición que sea senador por designación autonómica y represente su circunscripción electoral”, alegó Feijóo, quien considera que su papel como senador y líder de la oposición “será un plus para Galicia”.

Para la viceportavoz parlamentaria del BNG, Olalla Rodil, el nombramiento de Feijóo resulta “un despropósito”, pues ejercerá de senador por Galicia cuando “ya se está empadronando en Madrid y ni siquiera va a vivir” en la comunidad. "Es bochornoso y vergonzante el uso partidista que el PP hace de las instituciones, como pretenden usar el Senado para recolocar a Feijóo y Tellado para ahorrarle dos salarios al PP, para darle un altavoz a un partido a costa de los gallegos”

Por su parte, el portavoz parlamentario del PSdeG, Luis Álvarez, denuncio el “uso partidista” de la figura de senador. “Feijóo lo único que quiere es un puesto en la Cámara Alta para confrontar directamente con Pedro Sánchez, en vez de trabajar a favor de los intereses de los gallegos”, resumió.

El adiós de Feijóo y Tellado también generó nuevos nombramientos en el grupo parlamentario del PP. Alberto Pazos Couñago asume la condición de viceportavoz segundo y Marta Nóvoa, la tercera.