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Faro de Vigo

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La mayoría de empresas renuncian a pedir fondos europeos por las trabas burocráticas

La rigidez de los requisitos, los plazos y los costes de gestión desaniman a muchas firmas

Cadena de montaje de Stellantis, en Vigo. | // MARTA G. BREA paula pérez

España percibirá 140.000 millones de fondos europeos hasta 2026, una oportunidad única para impulsar la recuperación y el crecimiento económico. Pero esta lluvia de millones podría quedarse en agua de borrajas por culpa de la burocracia y la rigidez de las convocatorias. Según una encuesta realizada por el Banco de España, solo el 16,6 por ciento de las empresas están interesadas en concurrir a las convocatorias de ayudas, una situación a la que no es ajena Galicia. La Confederación gallega de Empresarios advierte del riesgo de que “buena parte del tejido productivo se quede fuera” de los fondos europeos. La Xunta confirma que las compañías le están trasladando “dificultades” para acceder a las convocatorias y desde el Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Galicia avisan del “escaso interés” por solicitar estas ayudas porque la tramitación “es farragosa”.

Desde la Consellería de Economía trasladan que sectores estratégicos se están quejando por “la falta de información, la rigidez de los requisitos, plazos estimados, la imposibilidad de verle encaje a sus proyectos o el escaso efecto incentivador de las ayudas”.

El mejor ejemplo es Stellantis que ha presentado inversiones mínimas al Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado (VEC) porque no encuentra encaje para una nueva plataforma electrificada en Vigo que se encargaría de la construcción de los nuevos modelos. El problema reside en los limitados plazos para ejecutar las inversiones ya que el Gobierno exige que estén finalizadas el 31 de diciembre de 2025 como fecha tope, algo que que la fábrica automovilística viguesa ve inviable.

Revisar la normativa

Pero no es el único caso. La Confederación de Empresarios de Galicia está preocupada y advierte que las empresas se “están echando atrás” y desisten de solicitar ayudas europeas porque “no lo ven viable”. Si el Banco de España cifra las empresas interesadas en el 16,6 por ciento, advierten que en Galicia “pasará otro tanto”. Por eso, reclaman que se revise la normativa que regula estos fondos porque son “un instrumento clave para la recuperación y para asumir los retos de las empresas”.

“Tenemos la posibilidad de acceder a estos recursos para afrontar los cambios e inversiones necesarios que apuntalen nuestra competitividad futura como país y no nos podemos permitir desaprovecharlos”, advierten desde la patronal.

"No nos podemos permitir desaprovechar estos recursos”

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En su opinión, son varias las trabas con las que se encuentra el tejido empresarial en el acceso a estos fondos. Por un lado, los umbrales de intensidad que “limitan notablemente la ayuda y reducen su impacto y oportunidad”. También denuncian que se imponen unas condiciones de gestión y ejecución “que disuaden la concurrencia por el elevado coste burocrático que suponen”. Y, por último, se quejan de los criterios y requisitos que se exigen y que limitan el acceso a determinados proyectos.

“Solicitamos que la carga burocrática sea mínima y que los plazos para presentar los proyectos sean razonables y realistas”, apuntan.

“Solicitamos que la carga burocrática sea mínima y que los plazos para presentar los proyectos sean razonables y realistas”

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Los gestores administrativos también son testigos de las “dificultades” en el acceso a estos fondos. Aún así, animan a las empresas a seguir adelante y recurrir a gestorías “que se pueden encargar de todos los trámites”.

https://www.farodevigo.es/economia/2022/05/21/stellantis-presenta-inversiones-minimas-perte-66377879.html

La Xunta exige que se descentralicen estos fondos puesto que el Gobierno se reserva el 66,5 por ciento para su gestión directa y se atribuye el 100 por cien de las ayudas para proyectos industriales. Pero además del centralismo, también lamentan “la falta de agilidad”. “De los 9 pertes aprobados en el Consejo de Ministros, menos del 14 por ciento de los fondos comprometidos se tradujeron en convocatorias”, critican.

Las dificultades en el acceso a los fondos europeos afectan sobre todo a las pymes. “Las pequeñas y medianas empresas deben jugar un papel fundamental y ser tenidas en cuenta a la hora de diseñar los instrumentos”, pide la CEG. Solo hay una excepción: el programa Kit Digital, para incentivar la digitalización, pensado específicamente para pymes y que está teniendo buena acogida. Así, en su primera convocatoria la mitad de las pymes gallegas solicitaron el bono para digitalizar sus negocios.

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