Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los leales del presidente

Conde, Calvo, Corgos, Ángeles Vázquez y Ethel Vázquez. Xoán Álvarez

“Lo que funcionaba bien no debe tocarse, debe complementarse”, justificaba ayer Alfonso Rueda en la toma de posesión de su Gobierno, un gabinete en el que repiten todos los conselleiros del último equipo de Feijóo con la novedad de la entrada de Diego Calvo directamente a la vicepresidencia segunda de la Xunta.

La confección del nuevo Ejecutivo no deparó sorpresas, Rueda tiró de continuidad, y el “estilo propio” prometido por el nuevo presidente se hace esperar. ¿Hasta cuándo? Hasta el fin de semana, cuando se celebra el Congreso del PPdeG, que le encumbrará como presidente de la organización y al tiempo como cabeza de cartel en las elecciones autonómicas de 2024, o un poco antes. Entonces se sabrá a quién elige para ocupar la Secretaría Xeral del PPdeG.

Rueda tiene que buscar relevo a Miguel Tellado, pues Feijóo se lo ha llevado con él para Madrid y lo ha puesto al frente de la Vicesecretaría de Organización del PP. El político pontevedrés no tiene escalafón del que tirar. El PPdeG no tiene número tres.

Con este nombramiento, del que ya empiezan a sonar nombres, Rueda puede empezar a conformar su equipo de máxima confianza. El secretario xeral no le vendrá heredado, y lo normal es que sea alguien de su órbita y fruto de su personal y exclusiva elección. ¿O el secretario xeral será también el resultado de la negociación con los barones para sellar la paz interna y la unidad entorno a Rueda? ¿Habrá otro premio de consolación para el PP de A Coruña?

Otro nombramiento clave que tendrá que afrontar más temprano que tarde el nuevo líder del PPdeG es su relevo al frente del PP de la provincia de Pontevedra. Con las elecciones municipales a la vuelta de la esquina (mayo de 2023), y muchos cabezas de cartel sin designar, no es cuestión de demorar este relevo.

La elección del presidente provincial del PP de Pontevedra es otra designación que empezará a dar pistas de quiénes son los hombres y mujeres de los que se empieza a rodear Rueda para abrir la etapa del postfeijoísmo. El equipo de leales en que se apoyará para lanzarse a por la quinta mayoría absoluta. Las caras y nombres que han de protagonizar una nueva etapa en el PP gallego, tras la marcha de Feijóo a Madrid.

También, y no es cuestión baladí, Rueda ha de conformar su equipo de comunicación, aquel que le ayudará a darse a conocer ante la opinión pública. Es un desconocido tras trece años en la Xunta, pues como él explica hasta ahora estaba “en la sala de máquinas”, no el puente de mando.

La elección del secretario xeral se le puede haber complicado a Rueda con el traspiés de salud que ha tenido Pedro Puy, el portavoz parlamentario del PPdeG. Su infarto le obligará a tomarse las cosas con más calma, explican fuentes del partido, y lo más normal sería que a partir de ahora repartiese más juego con sus viceportavoces, pero resulta que uno de ellos se va (Miguel Tellado), otra puede dejar el cargo para ascender a la Mesa del Parlamento (la lucense Elena Candia) y solo queda la compostelana Paula Prado, que sonaba para la Secretaría Xeral del PPdeG. No es el momento para descabezar la dirección del grupo parlamentario, razonan fuentes populares y con este giro Prado podría perder puntos para ser secretaría xeral, pues sería fundamental su dedicación en exclusiva al Grupo parlamentario.

La mayoría de los nombres que se barajan en el PPdeG como posibles para la Secretaría Xeral son de la confianza de Rueda, pero puede haber sorpresas. No hay que olvidar que en 2006, Feijóo se citó con Rueda en un céntrico hotel de Vigo para conocerlo y proponerle que fuese su número dos. El nombre lo había puesto encima de la mesa Jesús Palmou, que dejaba el cargo, y que había tenido a Rueda bajo su mando como jefe de gabinete y director xeral de Administración Local en la Consellería de Xustiza. Palmou fue el primero en lanzar su nombre, pero Feijóo acudió a la entrevista con los comentarios favorables de otros dirigentes del PP. Dieciséis años después, ese joven de 38 años se ha convertido en el sexto presidente de la Xunta.

Compartir el artículo

stats