Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Galicia aboga por "contener" las plazas para estudiar Magisterio y prescindir de un examen de acceso específico

En la propuesta para reformar la carrera docente, sugiere elevar a dos cursos las prácticas tras superar los procesos de selección

Imagen de una OPE docente prepandemia. Marta G. Brea

Casi cinco mil alumnos están matriculados en alguno de los grados que preparan a sus titulados para ser maestros de Educación Infantil o de Educación Primaria en Galicia, con datos del Ministerio de Educación correspondientes al curso 2019/20. Son titulaciones que también requieren de sus aspirantes un esfuerzo en selectividad. En Santiago, donde las exigencias fueron las más elevadas en la ABAU del pasado año, el último alumno matriculado accedió con un 10, 7 a Infantil y en Primaria su homólogo precisó una décima más.

¿Qué ocurriría si estos candidatos a enseñar a los más pequeños de la casa tuvieran que pasar por una prueba de acceso específica? En la propuesta del Ministerio de Educación para reformar la carrera docente esa opción está sobre la mesa. Sin embargo, la Xunta está en contra y, en lugar de exámenes ad hoc “adicionales” a la selectividad, reclama que esta sea de ámbito estatal o, al menos, que sea más homogénea, y sugiere abordar la selección de alumnos desde otro punto de vista: recortando plazas.

En el borrador de la Consellería de Educación de propuestas para repensar la carrera docente, que abarca desde que el alumno llega a la facultad para formarse hasta su desempeño profesional, expresa con contundencia su rechazo a incorporar una prueba adicional a la ABAU que evalúe otras competencias. El departamento que dirige Pilar Alegría planteaba valorar aspectos como la competencia comunicativa y el razonamiento crítico y la lógico-matemática en esos test suplementarios.

Para el Ejecutivo gallego, cuya propuesta está abierta a aportaciones antes de elaborar un documento definitivo que llevar a la Sectorial de Educación, lo “necesario”, en clave de sistema y condiciones de ingreso a la formación inicial, es “revisar” el número de plazas de acceso a los grados de Educación Infantil y Primaria, y “en su caso de Secundaria en el itinerario” que conduzca a la función docente. Alega que un número “más contenido supone un proceso de selección en sí mismo” y “no impone un requisito desproporcionado ni diferenciado” en relación a otros estudios.

Oferta y demanda

El Gobierno central advierte asimismo en su documento de debate del “gran desajuste” entre el número de alumnos de estudios universitarios orientados a la docencia no universitaria y la oferta de puestos de trabajo que requieren dichos estudios. Entre ellos incluyen los que cursan el Máster en Formación de Profesorado.

Esa formación interesa igualmente a la Xunta. Entre los grandes cambios que sugiere en su modelo está el impulsar un máster, con la posibilidad de mención dual y de ámbito estatal. que extendería la formación actual de uno a dos años, el segundo de prácticas. Y aquí sí habría prueba de acceso, igual para todo el Estado.

En Galicia, cada año se forman en este posgrado habilitante 280 titulados en otras carreras como requisito previo para acceder a un puesto como docente de la ESO en adelante. Las vacantes ofertadas solo dan respuesta a un tercio de candidatos y el Gobierno advierte de que en algunas especialidades, como la destinada a prepararse para dar clases en FP, la oferta es “insuficiente”. No obstante, la Xunta alude en un su documento a un número de plazas sostenible”.

Materias de libre configuración en los grados no educativos

No sería el único cambio que sopesa la Administración gallega para los candidatos a estudiar un grado no educativo –Historia, Filosofía, Matemáticas...– y luego plantearse dar clase de su materia en el instituto. La Xunta apunta que “revisar” los grados “conducentes” a la profesión docente implicaría “establecer” créditos (materias) de libre configuración para una formación psicopedagógica y didáctica “y para aquellos estudiantes que quieran formarse como futuros docentes” ya “a lo largo del grado inicial”. El Ministerio indica también que para acceder al máster se puedan exigir complementos formativos.

Más prácticas

Los planes de estudios actuales de Infantil y Primaria tampoco convencen a la Xunta, que aboga sobre todo, en coincidencia con el Ejecutivo central, en incidir en el Prácticum, valorando la posibilidad de que tenga carácter dual y llevando a cabo un proceso “más exigente y cualificado” para la elección de centros y tutores de las prácticas.

Superar los grados, y el máster correspondiente en el caso de Secundaria, otorgaría una habilitación para dar clase en la privada con un contrato o para acceder a la enseñanza pública mediante un sistema de concurso-oposición. También aquí habría cambios si el modelo de Galicia se usa como referencia: la Xunta urge a actualizar temarios y darle un enfoque más práctico, de modo que el candidato “demuestre” estar capacitado para ser docente, pero también repensar méritos en la fase de concurso. Por otro lado, al igual que las estatales, las autoridades gallegas instan a “reestructurar” la fase de profesorado en prácticas tras aprobar la OPE –ahora de cuatro meses en Galicia–, estableciendo un período inicial tutelado de dos cursos de duración.

Compartir el artículo

stats